{"id":53286,"date":"2023-07-20T14:39:20","date_gmt":"2023-07-20T17:39:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sprotagonistas.com\/?p=53286"},"modified":"2023-07-31T08:36:21","modified_gmt":"2023-07-31T11:36:21","slug":"el-triple-crimen-en-una-estancia-de-mercedes-mas-de-100-detenidos-y-el-fin-del-sueno-irlandes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sprotagonistasarchivo.com.ar\/2021\/2023\/07\/20\/el-triple-crimen-en-una-estancia-de-mercedes-mas-de-100-detenidos-y-el-fin-del-sueno-irlandes\/","title":{"rendered":"El triple crimen en una estancia de Mercedes, m\u00e1s de 100 detenidos y el fin del sue\u00f1o irland\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>El 5 de abril de 1911, un grupo de seis o siete hombres ingres\u00f3 al campo de Ana Naughton y atac\u00f3 salvajemente a sus trabajadores. Hubo tres muertos y una mujer herida. Los atacantes escaparon sin robar nada. Los cr\u00edmenes nunca fueron aclarados.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Por Fernando Delaiti, de agencia DIB<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 7 de abril una multitud se volc\u00f3 a las calles de tierra para dar un sentido y respetuoso adi\u00f3s a las v\u00edctimas. Era martes. El velatorio hab\u00eda sido en la estancia, desde donde partieron los tres cortejos f\u00fanebres hacia la iglesia parroquial del pueblo. Los perros acompa\u00f1aron el trayecto en silencio, como entendiendo el dolor. Hasta el arzobispo de Buenos Aires, monse\u00f1or Espinosa, hab\u00eda mandado un telegrama para dar las condolencias. Un pueblo derramaba l\u00e1grimas sobre los f\u00e9retros de estas tres almas que hab\u00edan partido luego de una de las m\u00e1s cruentas masacres ocurridas en el inicio del siglo pasado en suelo bonaerense.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese oto\u00f1o de 1911, en el campo de unas 800 hect\u00e1reas de la localidad de Mercedes y que pertenec\u00eda a Ana Naughton de Clary, una horda de salvajes hab\u00eda masacrado a tres personas y herido gravemente a otra. Huyeron sin dejar rastros, en complicidad con la oscuridad de la noche. Y a pesar de la detenci\u00f3n de m\u00e1s de 100 sospechosos, los cr\u00edmenes nunca fueron aclarados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ana Naughton, conocida por aquellos tiempos como la viuda de Clary, era la mayor de cinco hermanas. Nacida en 1829 en Irlanda, se hab\u00eda radicado en Argentina con su madre y hermanos en 1851. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde se cas\u00f3 con su compatriota Guillermo Clary, fallecido a fines de 1906, con quien no tuvo hijos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La v\u00edspera de su cumplea\u00f1os n\u00famero 82, hab\u00eda transcurrido de manera rutinaria para Ana. Rodeada de afectos y de la gente que trabajaba sus tierras, se fue a descansar en una de las habitaciones de las dos casas, enfrentadas por un pasillo, que ten\u00eda la estancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de ella, estaban el administrador del establecimiento, Juan (John) Kennedy, y el capataz, John Keena. En la vivienda tambi\u00e9n permanec\u00edan sus sobrinas nietas Mar\u00eda y Honoria Fitz Simon Eliff, y su sobrino nieto de 12 a\u00f1os, Germ\u00e1n Piola, que se desempa\u00f1aba como \u201cboyerito\u201d, un aprendiz de pe\u00f3n o cuidador de ovejas.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El ataque<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ni los perros se escuchaban en ese atardecer cerrado hasta que\u2026 los perros se hicieron escuchar. Alrededor de las 19 horas del 5 de abril, seis o siete sujetos irrumpieron a pie en la estancia armados con escopetas, rev\u00f3lveres y cuchillos, de acuerdo a las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca de La Naci\u00f3n, La Raz\u00f3n, Caras y Caretas y The Southern Cross, un diario de la comunidad irlandesa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobresaltadas por los ladridos, Mar\u00eda y Honoria salieron de la cocina, pero al ver que Kennedy y Keena caminaban hac\u00eda la entrada de la estancia, se despreocuparon. Pensaron que eran vecinos que llegaban para pedir algo. Pero esa idea se desvaneci\u00f3 con la primera explosi\u00f3n: un escopetazo contra la humanidad del capataz.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la ventana de la cocina, las mujeres vieron c\u00f3mo Kennedy se escond\u00eda detr\u00e1s de un \u00e1rbol, con un cuchillo en la mano. Segundos despu\u00e9s cay\u00f3 herido a puntazos y fue rematado de un disparo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto Mar\u00eda como Honoria cruzaron el pasillo que separaba las viviendas para ir a encerrarse en la habitaci\u00f3n de la se\u00f1ora Clary. La primera de ellas sali\u00f3 airosa; pero la segunda recibi\u00f3 un cuchillazo y un disparo en el camino. Pudo ser rematada, pero los atacantes, que iban de un lado a otro como buscando a quienes matar, no lo hicieron. Arrastr\u00e1ndose, lleg\u00f3 hasta destino y fue auxiliada. Una vez dentro de la habitaci\u00f3n, trabaron la puerta del cuarto con muebles y rezaron, en medio de ese horror que parec\u00eda no detenerse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, unos minutos m\u00e1s tarde el silencio gan\u00f3 el anochecer de la estancia, y hasta los perros volvieron a la rutina del silencio. Pero las mujeres no salieron de la habitaci\u00f3n, dedicaron su tiempo a intentar frenar la sangre que sal\u00eda del cuerpo de Honoria. La hip\u00f3tesis es que los delincuentes escaparon cuando un grupo de vecinos a caballo acud\u00eda al lugar alertados por la balacera. Pero como era de noche, cuando llegaron no vieron nada raro y se fueron.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Amanecer de terror<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Patricio Fitz Simon, un pariente de la due\u00f1a del campo atraves\u00f3 la tranquera a primera hora y acompa\u00f1ado en silencio por los perros, se encontr\u00f3 con una escena aterradora. A los cuerpos de Kennedy y Keena, se sumaba el del peque\u00f1o Germ\u00e1n Piola, quien hab\u00eda sido degollado cerca de la puerta de la cocina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de all\u00ed empez\u00f3 el trabajo de la Polic\u00eda y la Justicia. Una especie de cacer\u00eda. Los efectivos recorr\u00edan todo establecimiento cercano mientras se enviaban circulares a las comisar\u00edas de la provincia de Buenos Aires. Comisiones policiales a caballo recorr\u00edan diferentes zonas en busca de criminales o de alg\u00fan dato. Gente de \u201cmal vivir\u201d termin\u00f3 tras las rejas y un par de objetos manchados con sangre fueron encontrados y vinculados con sospechosos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por el crimen, hubo decenas de detenidos que fueron recuperando su libertad paulatinamente. Todos eran peones e inmigrantes italianos. Muchos fueron torturados. Y si bien cinco personas estuvieron m\u00e1s tiempo tras las rejas, el juez hacia 1915 los absolvi\u00f3 por falta de pruebas y el caso qued\u00f3 impune.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La viuda, en tanto, abandon\u00f3 la estancia, que qued\u00f3 al cuidado de Patricio. Ella muri\u00f3 en 1924 y sus sobrinas nietas se fueron a vivir a Mercedes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunca se sabr\u00e1 si buscaban dinero, como se especul\u00f3, si mataron porque fueron reconocidos, o por qu\u00e9 no terminaron de rematar al resto de las personas que estaban en el lugar. Tampoco por qu\u00e9 no ingresaron a las viviendas si era que buscaban algo. Nadie, ni la familia, ni la Polic\u00eda, ni el juez, pudieron dilucidar los secretos de la masacre. Solo los perros, que no volvieron a ladrar como antes, fueron los \u00fanicos testigos de aquella jornada tr\u00e1gica. (DIB) FD\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"644\" src=\"https:\/\/www.sprotagonistas.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/masacre-1024x644.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-53287\" srcset=\"https:\/\/sprotagonistasarchivo.com.ar\/2021\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/masacre-1024x644.jpeg 1024w, https:\/\/sprotagonistasarchivo.com.ar\/2021\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/masacre-300x189.jpeg 300w, https:\/\/sprotagonistasarchivo.com.ar\/2021\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/masacre-768x483.jpeg 768w, https:\/\/sprotagonistasarchivo.com.ar\/2021\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/masacre-1536x965.jpeg 1536w, https:\/\/sprotagonistasarchivo.com.ar\/2021\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/masacre-2048x1287.jpeg 2048w, https:\/\/sprotagonistasarchivo.com.ar\/2021\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/masacre-696x437.jpeg 696w, https:\/\/sprotagonistasarchivo.com.ar\/2021\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/masacre-1068x671.jpeg 1068w, https:\/\/sprotagonistasarchivo.com.ar\/2021\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/masacre-668x420.jpeg 668w, https:\/\/sprotagonistasarchivo.com.ar\/2021\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/masacre-1920x1207.jpeg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 5 de abril de 1911, un grupo de seis o siete hombres ingres\u00f3 al campo de Ana Naughton y atac\u00f3 salvajemente a sus trabajadores. 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