En el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de calles 2 y 5 comenzó una nueva etapa del programa provincial «Ver para Aprender», una iniciativa que se desarrolla de manera articulada entre la Provincia de Buenos Aires, el Municipio de Mercedes y las áreas de Salud y Educación con el objetivo de detectar y tratar problemas de visión en niños en edad escolar.

La propuesta está destinada a chicos y chicas de entre 6 y 10 años que previamente fueron evaluados en sus establecimientos educativos. Aquellos en los que se detectaron posibles dificultades visuales son convocados al CAPS para realizar estudios oftalmológicos más completos, confirmar el diagnóstico y seleccionar los marcos de los anteojos que recibirán en forma gratuita.

La subsecretaria de Salud, Marianela Arenillas, explicó que el programa comienza con una pesquisa realizada en las escuelas. «Primero se detectan los posibles problemas de visión y luego se cita a los niños para realizar el control de miopía o astigmatismo, precisar el diagnóstico y elegir el marco que utilizarán», indicó.

Por su parte, el secretario de Salud, el pediatra Néstor Pisapia, destacó el alcance de la iniciativa y el trabajo conjunto con el sistema educativo. «Estamos realizando la evaluación de la agudeza visual, el fondo de ojo y confeccionando las recetas para que los chicos reciban sus anteojos. Calculamos que entre 30 y 60 días después de estos controles podrán contar con ellos para desarrollar normalmente su vida escolar y cotidiana. Es un derecho y estamos trabajando para garantizarlo», afirmó.

En esta primera etapa fueron convocados inicialmente 24 alumnos, aunque durante la jornada la cantidad de atenciones suele ampliarse. Los marcos disponibles fueron especialmente diseñados para las infancias, con materiales flexibles y resistentes que favorecen su uso diario.

Arenillas también remarcó la importancia de los controles preventivos, especialmente frente al aumento del tiempo que los niños pasan frente a pantallas. «Muchas veces los problemas visuales no son advertidos por las familias. La pesquisa en las escuelas permite detectar estas situaciones de manera temprana, sobre todo cuando no se realizan controles médicos de rutina», señaló. Además, adelantó que el programa tendrá una segunda etapa durante el último cuatrimestre del año.

Durante la actividad, las autoridades sanitarias también hicieron referencia al contexto que atraviesa el sistema público de salud y al incremento de consultas que registra el Municipio.

Arenillas sostuvo que las promotoras de salud cumplen un rol fundamental para acompañar a familias que, por dificultades económicas o laborales, no pueden sostener los controles médicos habituales.

Asimismo, advirtió que los recortes en programas nacionales y las dificultades en algunas coberturas médicas tienen un impacto directo sobre la atención municipal. «El sistema está muy resentido. Situaciones vinculadas con obras sociales como Incluir Salud o PAMI, donde se reducen medicamentos o prestaciones, terminan repercutiendo en el Municipio. Muchas personas que no pueden afrontar esos gastos recurren a la Secretaría de Salud en busca de asistencia», expresó.