El Honorable Concejo Deliberante tratará este lunes la modificación de la ordenanza que regula el programa “Mi Casa”, con el objetivo de incorporar una línea específica de asistencia habitacional destinada a las familias que forman parte del programa Primeros 1000 Días, una de las políticas sociales implementadas por el Municipio para acompañar a embarazadas y niños desde la gestación hasta los tres años.

La iniciativa busca ampliar los beneficios que actualmente reciben las familias incorporadas al programa, sumando la posibilidad de acceder a mejoras progresivas en las condiciones de habitabilidad de sus viviendas. El programa Primeros 1000 Días contempla actualmente distintas herramientas de acompañamiento, entre ellas la entrega de pañales, indumentaria y asistencia alimentaria, y ahora se pretende incorporar un componente vinculado directamente con el hábitat.

La propuesta fue analizada durante una reunión de comisión del HCD, donde responsables del área de Vivienda del Ejecutivo municipal, Marina Amarillo y Paula Herrera, brindaron detalles sobre su implementación. En términos generales, los distintos bloques que participaron del encuentro no plantearon una oposición significativa al proyecto y se avanzó hacia un dictamen con un importante nivel de consenso.

Uno de los planteos realizados durante la reunión correspondió al concejal de La Libertad Avanza, Mauricio Pollacchi, quien manifestó algunas dudas vinculadas con los índices de actualización de los créditos, teniendo en cuenta que la propuesta contempla un sistema de recupero. Se trató, de todos modos, de una cuestión puntual dentro de un análisis general que no encontró mayores objeciones entre los bloques.

“Mi Casa – 1000 Días” no reemplazará al programa “Mi Casa”, que continuará vigente con sus actuales características. La nueva modalidad estará dirigida exclusivamente a las familias incorporadas al programa Primeros 1000 Días y funcionará como una experiencia piloto.

El esquema contempla créditos de hasta $ 3.000.000 por familia, con una tasa de recupero del 2 % anual, al igual que en el programa “Mi Casa”. El dinero no será entregado en efectivo: la asistencia se concretará exclusivamente mediante materiales de construcción adquiridos a través de una tarjeta Cabal, que podrá utilizarse únicamente en comercios adheridos de la ciudad.

La modalidad apunta a una autoconstrucción asistida, con seguimiento y supervisión técnica permanente por parte del Municipio. La intervención será progresiva: una vez completada una primera etapa de obra y evaluado su resultado, podrá avanzarse con una nueva etapa de acuerdo con las necesidades detectadas.

Entre las posibles mejoras se mencionan trabajos destinados a aislar cubiertas, realizar carpetas en dormitorios, ejecutar revoques, instalar termotanques, colocar vidrios o ventanas y resolver otras deficiencias básicas de las viviendas.

Para esta primera etapa se prevé un presupuesto de $ 50 millones, por lo que el Municipio estima que la experiencia podría alcanzar aproximadamente a 15 familias. Sin embargo, no todas necesariamente requerirán utilizar el monto máximo disponible, ya que las necesidades serán determinadas luego de las visitas y evaluaciones técnicas de cada vivienda.

El criterio central será atender aquellas situaciones que impliquen un déficit en las condiciones básicas de habitabilidad y que puedan tener incidencia sobre la salud y el bienestar de los niños y sus familias.

Desde el Ejecutivo remarcan que un hábitat adecuado permite reducir riesgos vinculados con enfermedades respiratorias, patologías asociadas a la humedad, afecciones dermatológicas, problemas gastrointestinales y riesgos eléctricos o estructurales dentro de las viviendas.

De esta manera, la iniciativa plantea una mirada preventiva sobre la primera infancia, entendiendo que el acompañamiento durante los primeros años de vida no se limita a la alimentación, la salud o la asistencia directa, sino que también comprende las condiciones del entorno en el que crecen los niños.

La modificación que llegará al recinto busca, en definitiva, incorporar una nueva herramienta dentro de una política que ya se encuentra en funcionamiento, orientada a mejorar de manera concreta las condiciones de vida de las familias más vulnerables.

La intención del Municipio es que esta primera experiencia permita evaluar resultados y, a partir de allí, determinar la posibilidad de ampliar el alcance de una herramienta que busca vincular políticas de primera infancia, salud y acceso a mejores condiciones habitacionales.

Foto: Marina Amarillo y Paula Herrera durante la reunión en el HCD