Uriel Lescano, de 21 años de edad, falleció en el acto tras caer al vacío en el histórico edificio de la calle 26. Su compañero de tareas logró sostenerse milagrosamente de los tirantes en la altura y fue rescatado ileso por los bomberos. La fiscalía interviene para esclarecer porqué los operarios se encontraban en una zona de extremo riesgo estructural.
La tarde del pasado jueves se tornó sumamente trágica en pleno centro mercedino. Alrededor de las 15:40 horas, un grave siniestro de carácter estructural en el emblemático edificio del ex Cine Español, ubicado sobre la calle 26 entre 25 y 23, causó conmoción en la comunidad y motivó un amplio operativo de emergencia que obligó a interrumpir por completo el tránsito vehicular en la zona.
La víctima fatal fue identificada como Uriel Lescano, un joven albañil de 21 años, muy trabajador, apasionado hincha de Boca Juniors y sumamente querido en su entorno. Pocas horas antes del fatídico suceso, el propio Uriel había compartido un video en sus historias de Instagram donde se lo observaba trabajando en la parte alta de la estructura, sin presagiar el fatal desenlace.
De acuerdo con las primeras reconstrucciones de la investigación, el incidente se desencadenó cuando una cuadrilla de cuatro operarios realizaba trabajos en el lugar. Aunque se había consignado que las tareas originales debían desarrollarse en la parte exterior del inmueble – específicamente en la limpieza de canaletas y el desatasco de un desagüe frontal, o bien retirando palomas -, los trabajadores terminaron ingresando al sobretecho del recinto. El acceso a ese sector, una suerte de cielorraso de yeso suspendido entre la cabreada y el techo superior, cuenta con una pasarela que se corta a la altura de una claraboya.
Al avanzar más allá de la pasarela y pisar directamente sobre el cielorraso de yeso, en una zona desprovista de tirantes firmes, la mampostería cedió por completo bajo su peso. Uriel cayó al vacío desde una altura pronunciada, sufriendo gravísimas lesiones en el cráneo que le provocaron la muerte en forma instantánea.
El drama tuvo un testigo directo y consternado: el titular de la empresa constructora llegó al ex Cine Español justo en el instante en que Lescano caía. Aquel jueves era el último día de trabajo programado para el equipo en esa obra, al haber completado las tareas encomendadas.
Mientras Uriel caía, su compañero de tareas logró aferrarse de manera milagrosa a los tirantes de madera de la cabreada, quedando suspendido a gran altura e imposibilitado de bajar por sus propios medios. La rápida llegada de los Bomberos Voluntarios, que desplegaron escaleras mecánicas de gran porte, permitió rescatarlo sano y salvo. Posteriormente, fue trasladado por una ambulancia del SAME al Hospital Blas L. Dubarry. El joven ya fue dado de alta y se encuentra en su domicilio físicamente ileso, aunque sumido en un severo estado de shock. Tras dejar el centro asistencial, compareció ante la dependencia policial para aportar su crucial testimonio sobre lo sucedido. Los otros dos operarios de la cuadrilla, que se hallaban en la planta baja, resultaron ilesos, pero debieron recibir contención emocional por la conmoción del hecho.
Actualmente, el edificio histórico – cuya construcción original data de mediados del siglo XIX – se encuentra clausurado y bajo intervención pericial. La causa judicial quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 6, bajo las directivas del doctor Otermín. En el lugar trabajaron la Policía Comunal, la Secretaría de Seguridad y agentes de la Policía Científica, mientras se aguarda el arribo de peritos arquitectos para evaluar la estabilidad de las cabreadas, analizar el estado de preservación de la estructura y terminar de esclarecer las responsabilidades del trágico hecho.









