A través de distintas fuentes consultadas pudimos reconstruir el minuto a minuto de la empresa cuando el Concejo trataba la ordenanza aprobada. Antes de comenzar la Extraordinaria hubo un primer contacto telefónico en el que participaron concejales oficialistas, la representante del Partido FE y la Cámara. Los ediles de Juntos por el Cambio creyeron que no era oportuno hacerlo. El mensaje era claro, que tenían que hacerse de la escritura al momento de la compra y que cualquier trámite de categorización requería de esa escritura, “así como está redactado hace que vaya todo para atrás”, les resumían. La Sesión comenzaba y la empresa ampliaba que para tener la clasificación ambiental del OPDS debían presentar la escritura a favor de la empresa, “es como una contradicción, porque si te piden eso para poder darte la escritura pero vos tenés que escriturar para poder hacer el trámite, estas yendo a contramano”, se le habría escuchado. Quedaba claro que la escritura iba delante de cualquier otra tramitación ante estamentos de Gobierno, en este caso el provincial. Por eso sugirieron que supriman el artículo 2 y se vuelva a votar y que además esa decisión cuente con al menos 2/3 de respaldo. Los industriales estaban desorientados con el avance de la normativa en el HCD. Hasta le llegaron a hacer notar a una concejal de Juntos por el Cambio el asombro por el modo en que encararon el marco normativo en el proyecto de ordenanza. “Lo que votaron fue una manera poco distinguida de frenar y entorpecer una excelente inversión para la comunidad”, remarcó en forma privada uno de los representantes de Agroenergie. Tras ello le hicieron saber a la edil Cabral que habían desistido de invertir en Mercedes, “debido a la gestión perturbadora y poco integradora de su Bloque”. Con esos conceptos las comunicaciones quedaban cortadas. La operación se cayó… “no queremos hablar más del tema”. Trascendió que redactarían una carta explicando el porqué de la decisión.







