Desde la puesta en marcha del SAME en Mercedes la nueva línea para emergencias es el 107. Allí se reciben los llamados ante circunstancias relacionadas con accidentes o inconvenientes de salud en la vía pública. Pero con la situación de emergencia del COVID 19, la línea telefónica se convirtió en la vía de llamadas para denunciar todo tipo de situaciones y en la primera jornada de la cuarentena obligatoria estuvo el rojo vivo. “Fueron todas denuncias de gente sobre otra gente que no cumplía la cuarentena obligatoria”, confirmó una fuente cercana al servicio. Precisamente en su mayoría no tenían que ver con personas con síntomas o posibles casos sospechosos, sino con el propio cuidado o vigilancia que se proponía parte de la comunidad ante circunstancias diversas. “Llamadas porque había chicos jugando en la plaza, que el kiosquero de tal lado estaba en la vereda, si abría el registro civil o si sabíamos el número de algún delivery de pizzas y empanadas…”, agregó la fuente. En medio de esas consultas o preocupaciones hubo quienes llamaron porque sentían malestar o consideraban que tenían fiebre o tos. Los llamados comenzaron a trepar el lunes de manera exponencial. Durante el sábado 14 y el domingo 15 de marzo las consultas no llegaban a 50 por día, pero desde el 16 la curva comenzó a ser ascendente hasta el 19, antes del anuncio del decreto presidencial del aislamiento obligatorio. El 20 los llamados se dispararon y superaron los 250. Como ya dijimos, no todos relacionados con cuestiones de estado de salud de vecino, sino como vía para canalizar diferentes denuncias o simplemente saber si no tenían el número de un electricista.







