Monseñor Jorge Eduardo Scheinig, históricamente sin fieles, celebró en la Basílica de Nuestra Señora de Luján la misa de Pascua que fue televisada en vivo.
Tras referirse al Evangelio del día expresó al referirse a esta hora difícil del país y el mundo entero: “Las circunstancias de la vida, las que nos tocan vivir hoy, en este tiempo, en este siglo, en este momento de la historia y las distintas circunstancias que vive el mundo en estos 2.000 años de historia después de Cristo, ha encontrado a las cristianas y a los cristianos de todos los tiempos, frente a la posibilidad de la desesperanza o de la esperanza. En las circunstancias que nos tocan vivir, nuestra decisión es: ¿nos dejamos abrumar o seguimos confiando en Jesús?
El Papa Francisco decía “la esperanza y la fe también son contagiosas”. Para nosotros la esperanza no se hace solamente cuando las cosas van bien. Por eso tiene mucho sentido celebrar la Pascua en este tiempo difícil, de desconcierto. Ahora hacemos la fracción del pan, y ¿qué es lo que nosotros experimentamos? Que Él está vivo, y si Él está vivo, está vivo el proyecto de Dios, la solidaridad, la fraternidad. Y nos tendremos que arremangar más los pantalones, apretar más el cinto, tendremos que tener más fuerza interior, sacarla de donde muchas veces no la tenemos. Pero nosotros seguimos apostando al proyecto de Jesús.
Él está vivo. Nosotros estamos vivos. Los invito en esta Pascua a renovar la confianza en el Señor.
No bajemos los brazos. No bajemos los brazos. Siempre hay motivos para bajar los brazos. Pero dejemos que el Señor nos levante. Los invito de todo corazón a celebrar que el Señor está Vivo y nosotros estamos vivos con Él”.







