«Cuando las piernas no dan más, es la cabeza el principal motor del ataque a la cumbre»
Patricio David Moyano es conocido por su trabajo de playero en la YPF de 29 y 18 y solo los íntimos saben de su pasión por el andinismo. Su primera experiencia fue imponente Aconcagua pero se dio cuenta que era mucho para iniciarse. Luego escaló el Lanín en Junín de los Andes y fuera del país en picos de Bolivia y Chile. Estaba en ascenso el mes pasado a un volcán de Ecuador cuando en una etapa con señal escuchó que cerrarían las fronteras por avance del Coronavirus. Acertadamente regresó a base y pudo tomar uno de los últimos vuelos a Argentina. Nos cuenta ésta y anteriores experiencias.
Un deporte exigente, sacrificado, pero que tiene esa sensación de felicidad que solo ellos sienten a llegar a la cumbre al cumplir el objetivo.
Todos los conocen por su trabajo en la estación de servicio YPF de Tato Wallace en 29 y 18, – hace 9 años acota- , y sus picados de futbol con amigos en los de Désima o en La brava. Y los amigos y familia saben de lo que tanto desea hacer en sus vacaciones, el andinismo. “Hace casi 6 años que estoy haciendo alta montaña – nos relata -. De chico siempre estuve en contacto con la naturaleza y los deportes fueron de mucha importancia para mí. Todo esto me llevó a querer llevar esa combinación de gustos a algo más extremo, y a desafiarme a mí mismo en cuanto a resistencia.
Mi primer intento en alta montaña fue Aconcagua, me dejé llevar por las emociones y en ese tiempo el precio era accesible. Claramente fue un fracaso rotundo debido al mal tiempo y a mi falta de experiencia. Los días pasaron y ya debía regresar a casa por cuestiones de trabajo.
Aconcagua me enseñó que siempre es mejor comenzar de abajo…
Fue así cuando 4 meses después me lancé a lo que iba a ser mi primera cumbre, el hermoso volcán Lanin (en Junín de los Andes). Fue impresionante estar ahí arriba!!
El objetivo cumplido lo llevó a recorrer otros países. “Al año fui a escalar a Bolivia, a la hermosa cordillera Real! En ese viaje logré hacer cumbre en 4 montañas! Tarija, Pequeño Alpamayo, Condoriri (cabeza de condor) y Huayna Potosí. Fue una experiencia única, ya que fue donde conocí las tremendas grietas de los glaciares a más 4000mts de altura. Recuerdo que las piernas me temblaban, pero bueno, había que hacerle frente! Jaja
Hasta el día de hoy el Huayna Potosí sigue siendo mi marca más alta a 6088 msnm.
Por 2 años estuve subiendo algunas montañas de acá de Argentina y otras de Chile.. pero esta vez tratando de mejorar un poco la técnica y el ritmo. La cosa se había puesto divertida ya que consistía en desafiarme aún más. Fue así que logré, desde el punto de estacionamiento subir y bajar del lado chileno el volcán Lanin en 14 hs. Un día largo y agotador pero con u a alegría inmensa!
Al año mas o menos viaje a Perú logrando hacer cumbre en 2 montañas, Urus e Ishinca. Las cuales fueron de mucha exigencia ya que tienen bastante pendientes.
Ecuador y el regreso inesperado
“Mi último viaje fue a Ecuador el pasado 8 de marzo, tenía como objetivo hacer 5 montañas de las cuales solo pude hacer 3 (Pasochoa, Rumiñahui e Iliniza norte), el clima no era muy bueno pero aprovechamos las ventanas para especular la llegada a las cumbres.
El sábado 14 me embarqué a lo que sería el cuarto objetivo, en el viaje a ese volcán (Cotopaxi) hicimos una última parada para comer algo ya que era medio dia. Ese sería el último lugar con señal estable, me considero con suerte al haber llegado al lugar al momento en el que se televisaba por cadena nacional que a partir del día lunes 16 se cerrarían las fronteras por emergencia sanitaria causada por el Covid-19. En ese momento unos 20 extranjeros tomamos la decisión de bajarnos de la expedición y volver a casa cuanto antes. Fue así que mi viaje culminó, los vuelos ya eran caóticos ya que se cancelaban por haber bajas de pasajeros.
Al llegar a Ezeiza el día 17 pedí que me dejaran el auto en un estacionamiento para no tener contacto con nadie, me fui al campo de mis papás para cumplir con la cuarentena correspondiente para evitar un contagio en caso que tenga algo”.
Preparación
Como se prepara un andinista, físico y alimenticio? “El entrenamiento que hago es hacer mucho fútbol en la semana de lunes a sábados, juego con muchísima gente, la verdad es que no soy para nada habilidoso pero corro y bastante (risas).
Cuando sé que tengo algún viaje que ya está todo definido, unos dos meses antes comienzo a hacer más hincapié en la hidratación y comidas más livianas. Le sumo un poco de bicicleta y correr más por el parque. Otra preparación fundamental (a mi criterio) es tratar de estar emocionalmente tranquilo, como siempre les aconsejo a los que se acercan a preguntar como es esto del andinismo. «cuando las piernas no dan más, es la cabeza el principal motor del ataque a la cumbre».
Gratitud y picardía
“Cuando fui a escalar a Bolivia jugaba un torneo en Décima, el cual perdimos casi todos los partidos… pero quería llevar al equipo a lo más alto y por eso me llevé la camiseta que usaba para la cumbre.(risas)
Hago cosas como éstas más que nada por agradecimiento (las de llevar alguna marca o una bandera), como cuando llevé la bandera de Mercedes a Perú. Siempre después de cada viaje no hay mejor cosa que regresar a casa, con la familia, amigos, y a los lugares favoritos como nuestra ciudad”.







