Días atrás se recordó el Día Internacional del Arquero. Desde Protagonista recogimos testimonios de cinco que actuaron en distintas épocas. Algunos de ellos ya sin actividad pero relacionados con el deporte y otros en plena campaña bajo los tres palos.

A partir del año 2013, todos los 14 de abril se celebra el Día Internacional del Arquero. La fecha tiene que ver con el nacimiento del guardameta colombiano Miguel Calero nacido en 1971 y en su puesto atajó en Sporting de Barranquilla, Deportivo Cali, y Atlético Nacional (Colombia) y en Pachuca (México) más la selección de su país.

En medio de su carrera Calero llegó a jugar 945 partidos, sufriendo en 2011 un inconveniente de salud que lo obligó a dejar el deporte y producto de ello falleció en el año 2012. Ya en el 2013 la marca de guantes Rinat, que usaba Calero, tomó la decisión de imponer el Día Internacional del Arquero que se multiplicó y se recuerda cada año.

En el ámbito de la Liga Mercedina de Fútbol y por fuera de ella, ya en un plano profesional, existen los arqueros que marcan su carrera y desde estas líneas resolvimos recordar su presente, pasado y lo vivido bajo los tres palos. En un puesto que resulta ser distinto, no para cualquiera, que con el correr de los años se ha ido perfeccionando.    

Matías Caputo

Con 26 años es el actual arquero del Club Luján en la Primera C que recordó sus inicios en Mercedes: “Arranqué jugando al fútbol en Ateneo y con mis amigos del barrio íbamos a jugar una hora antes de la práctica, en ese momento yo era jugador pero me gustaba atajar”. Generándose una situación en el correr del torneo donde faltó el arquero, que terminaría no asistiendo, con lo que llegó la propuesta de atajar “arranqué y desde ahí no paré más” contó Caputo.

Luego vino la etapa de Flandria desde los 15 años hasta los 23, pasando a Güemes de Santiago del Estero en el Federal B. Destacando Matías que “En Ateneo y Flandria estuve muchísimos años y me formé como persona y profesional”. Su debut en Flandria y el partido con la Selección del Ascenso Argentina en la India se ve como momento únicos en su recuerdo,  sin dejar de lado la evolución del arquero en estos tiempos modernos: “En cuanto al fútbol y el arquero ha cambiado mucho, no sólo físicamente sino también en la toma de decisiones, hay mucho menos tiempo, es sin dudas el puesto que más ha evolucionado. Te obliga a jugar mucho con los pies, tener una técnica y muchos técnicos te piden que juegues como líbero y es algo que me gusta, te hace estar atento a la jugada” manifestó Matías Caputo.      


José Ventura

Está en actividad, hasta antes de decretarse la cuarentena se entrenaba con Palometas rozando los 45 el arquero del “Granate”, para empezar a familiarizarse con el arco cuando fue al club Caseros Sud que estaba pegado a su casa en la zona oeste de Buenos Aires. “Empiezo a jugar más al fútbol cuando vengo a vivir a Mercedes, fue en el año 87, en los torneos barriales y me ve Pato Literas que estaba como técnico de la categoría 75 de Ateneo y me lleva para jugar”.

Sobre la consulta quien lo motivó o llevó a ser arquero dijo: “quien me lleva al puesto no sé, siempre atajaba, de chiquito me gustó el arco y en Buenos Aires jugaba en el baby”. Con 15 años Ventura es llevado al banco de relevos por el “Negro” Castro y tiempo después el “Gallego” García puso en Primera el equipo que ganó los Torneos Juveniles Bonaerenses, no nos fue tan bien pero después sí agarró el Gordo Gaiera en el 94” recordó, quien desde esa época se ganó un lugar y al día de hoy disfruta calzarse los guantes.  


Damián Defelippe

Es el arquero de la Selección Argentina de Futbolistas Amputados, que ya jugaba en el arco desde antes se sufrir el accidente, viniendo de una familia donde su padre también supo jugar en el puesto y hoy está abocado al entrenamiento de los guardametas. “No soy arquero porque mi papá también lo es, yo arranqué como jugador muy poco hasta que un día me probé en el arco, vi lo que se sentía, lo lindo que es disfrutar el puesto este. Me encantó, mi papá me llevaba a Ateneo en el gimnasio de la 22”.

Damián Defelippe se inició en Defensores de Belgrano y ya en su etapa de Primera llegó a Club Mercedes. Ya en la Selección, en el Mundial de Rusia, fue reconocido como el mejor arquero lo que le permitió ganarse el puesto. Hoy es arquero de Los Lobos y sigue siendo parte del plantel argentino con metas por delante.


Gabriel Lima

Hace un tiempo se sacó los aguantes y hoy es entrenador, supo ser campeón con Club Mercedes y la actualidad lo tiene por segundo año al frente del Club Estudiantes como DT. Lima también recordó sus inicios en el arco: “a mis 6 años mi papá me llevó a probar a Ateneo, a partir de ahí supe que iba jugar de arquero toda mi vida futbolística” recordó, teniendo en esa etapa de cancha de 9 a Eriberto Viscardi  como DT, luego vino la época de la cancha de 11 “tuve a Chuleta Massa” para generarse un cambio de camiseta en la adolescencia “a los 13 años me llegó la posibilidad de ir a Mercedes. A partir de ahí jugué todos los campeonatos locales para el Club. Tuve como DT a Raúl Gaiera en inferiores para después ir alternando en Reserva y el banco de Primera” recordó Lima, que el año 1989 tuvo que cumplir con el servicio militar y por 15 meses dejó el arco.

“Ya en el 90 regresé a los entrenamientos teniendo como DT a Ernesto Ballesteros, como no tenía posibilidad de jugar un año estuve a préstamo en Quilmes teniendo como DT a Pelusa González para luego regresar al Club Mercedes”. Llegando años después la oportunidad de ingresar en la historia del fútbol de la ciudad, en aquel equipo que jugó por un ascenso al por aquel entonces Nacional B. De esa época recordó: “En el 93 jugamos el Torneo del Interior y en el último partido de la segunda rueda empecé a jugar en el arco del club donde ganamos la provincia” más tarde vendría el partido con Germinal en una Liga rebalsada de público.

Lo que vino para Gabriel Lima fue la etapa de “Pino” Cestari como DT, luego  Raúl Lossino con varios campeonatos de Liga. En su carrera supo ser parte de otro Torneo del Interior con Palometas, para aproximarse el momento de dejar el arco “Estuve un año más en el club alternando y teniendo como DT al Chino Morales durante una rueda de ese torneo. Para luego dejar ya definitivamente el arco de Mercedes”. En ese tiempo empezaba a ocupar el arco de Club Mercedes Ramiro Herrera, alguien que actualmente no está jugando.   


Ricardo Labín

A los 61 se sigue poniendo el buzo y los guantes, se trata de Ricardo Labín que recordó sus inicios “De muy joven me fui a trabajar a Del Viso y empecé a atajar en los papi, yo jugaba de 5, vine un día a Mercedes jugué un partido en Vélez y no paré más hasta el día de hoy” recordó, para puntualizar una positiva etapa del fútbol de la Liga: “Yo agarré una de las lindas épocas de Mercedes, en los Regionales, fui campeón con Vélez jovencito y entrené mucho con el profe Hugo López que para esa época fue un adelantado, con él agarré el entrenamiento como es, muy capaz” fue relatando, para mencionar como un entrenador que le aportó mucho a Raúl Gaiera.

Labín, en medio de uno de los altos en el trabajo, no olvidó que a la Liga venían jugadores de Buenos Aires y entre ellos arqueros, esforzándose para mantener el puesto. Subrayando que su mejor época en el arco estuvo entre los años 76 al 82.

Haciendo memoria hay partidos que no olvida: “Un con Pergamino de selección, iba saliendo de la cancha y me aplaudía la gente contraria, me acuerdo que jugaba Echecopar y yo iba caminando casi pegado a él  y me dice no nene lo están aplaudiendo a usted que tuvo una tarea espectacular. Otro, después de trabajar tantas horas en la panadería recuerdo estar en las finales con Loma Negra y Santamarina, tuve una noche espectacular, me buscaban para hablar y yo me iba al trabajo” puntualizó Labín, que hizo hincapié en los encuentros de visitante, la eliminación a Chivilcoy junto a compañeros como Biaggini, Regueiro y Avallay por citar algunos.

Entre los Labín no sólo está Ricardo, como arquero, su hijo Gonzalo también ocupó el mismo puesto “Nunca le impuse nada pero desde que nacieron me siguieron a todos lados, es como que no necesitás decirle nada”. Fuera de la Liga también recordó otra experiencia en el fútbol: “Estuve 15 años afuera jugando en la AFA judía, fui campeón, no fui al mundial en Israel al no ser judío, salí galardonado como el mejor jugador, yo con 50 jugaban en más 38 y ascendí con el club a la Primera A, también tuve el premio al mejor jugador”.

Ya en el final de la charla Labín dejó algunas frases como la de “el fútbol me dio grandes alegría, siempre estoy en actividad” u otro como “mi papá no vio atajar nunca, lo único que me decía cuando nos encontrábamos los lunes que escuchaba los gritos de la Liga, estaba cerca la Quinta, otras épocas”. Cerrando con “No se puede comprar con nada jugar con tu hijo” al ser compañeros en el fútbol de los sábado, rematando “me quedó esa cuota pendiente, de jugar en Buenos Aires”.

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