Nuestro acreditado relator mercedino de fútbol y boxeo Martín Perazzo junto a su compañero Esteban Sassi en su show radial de los sábados por Radio Rivadavia, una de las líderes deportivas del país, entrevistó días pasados, mientras esperan la vuelta del fútbol y las transmisiones de los partidos, al máximo referente local del automovilismo Miguel Angel Etchegaray.
La historia del automovilismo en la ciudad de Mercedes no se puede olvidar nunca de Miguel Ángel «Toto» Etchegaray. Campeón en el año 1985 de la Fórmula Renault (en pocos meses se cumplirán 35 años), piloto oficial del Equipo Renault del TC 2000 durante los años 1986 y 1997 y finalizando en la máxima categoría del automovilismo nacional, el Turismo Carretera, donde consiguió cuatro victorias, la primera de ellas en Paraná en 1997, la segunda en Balcarce un año más tarde, la tercera en Trelew en el mismo año y la última en el 2001 en Río Cuarto, todas con la marca Ford. Uno de los íconos del automovilismo de nuestra ciudad que nos contó su trayectoria, cómo ve el automovilismo local y nacional y cuáles son sus planes a futuro.
-¿Cómo empezaste en el automovilismo?
-“El automovilismo es un deporte… o era un deporte, hoy ya no lo es más. Cuando yo empecé a andar en un auto de carreras lo era. Donde la parte humana tenía más incidencia que la técnica. Empecé a correr en una carrera de karting que se hizo acá en Mercedes en el año 1968, tenía apenas 15 años, ese fue mi verdadero comienzo en el automovilismo. Mis comienzos fueron de manera esporádica. Tuve un par de actuaciones en el karting, te diría una o dos carreras. Lo que me quedó fue que estuve bien y podía correrles, poder ganarles, sin duda era mi pasión, me gustaba mucho más el automovilismo que el fútbol. Mi verdadero lanzamiento fue en el año 1978 en los buggies, que después se convirtió en la categoría Sport1050, ahí corrí hasta el año 1981”.
-Dijiste que dejó de ser un deporte, ¿hoy es un negocio?
-En el automovilismo de hoy la tecnología superó al hombre, no está ni cerca de ser lo que era antes. Si hoy naciera, no sé si me gustaría el automovilismo. Creería que no. Miro poco automovilismo, quizás sea un poco de saturación por tantos años, es medio cansador.
-¿Después se convirtió en una rutina?
Ya lo tomaba como una rutina. Siempre fui un profesional del automovilismo, no porque ganara plata, si no por que vivía de él. Hoy es un negocio multimillonario. Mi familia nunca me dijo que dejara de correr. A mí siempre me gustó correr, pero me gustaba más ganar, y el día que vi que las chances de ganar no estaban ni cerca, me jugó en contra a la hora de retirarme.
-¿El título de la Fórmula Renault fue lo mejor que te pasó en tu carrera?
Desde el punto de vista emocional no. Creo que el mejor momento mío quizás fue la primera carrera que gané en el Turismo Carretera. Sin duda que la primera victoria en Sport1050 tiene un valor tremendo para mí. Me encantó también la carrera que gané en el Cabalén con el Berta. La primera victoria en el TC es la que más recuerdo.
-Vos ganaste 4 carreras en el TC ¿Todas se viven de la misma manera o la primera es especial?
No, el Turismo Carretera tiene algo especial. Es la Fórmula 1 de nuestro país. Todo corredor quiere correr en el TC. Tiene ese valor agregado que no tienen las demás categorías, no me preguntes por qué. La gente lo vive con el corazón.
-¿Cómo te trató la gente de Mercedes cuando competías?
Nadie es profeta en su tierra, quizás tengo un grupo muy reducido de hinchas, mi trayectoria la gente de Mercedes la vivió de una forma muy apasionada, estuvo muy pendiente de todo lo que yo hacía. Hoy no veo en la gente un interés en automovilismo, que si lo noté en la época que yo corría, desde la Fórmula Renault. El pueblo siempre estuvo atrás mío siguiéndome, realmente veía a la gente motivada conmigo.
-¿Qué opinión tenés de Javier Funcia como piloto?
Javier (Funcia) es un chico con condiciones naturales muy buenas pero es un seco, como era yo, lo veo muy parecido a mi situación. Como te dije al principio, hoy el automovilismo es más comercial que deporte. Si hoy lo siento a Funcia en el auto de Lambiris y puedo asegurar que anda igual que él.
-¿Vos veías posible la llegada al TC?
Yo no vi posible ni llegar al TC2000. Y un día apareció El Flaco Traverso y me dijo que quería que corra en el equipo Renault. Terminé de correr en TC2000 y un día apareció un señor en un Falcon y me dijo que quería que corriera el Falcon de TC, al borde de retirarme. Mi trayectoria estuvo a punto de terminar en el año 1985, cuando salí campeón. No tenían plata para ir a correr en la primer carrera de 1986 y apareció un amigo, Juan Santilli, con la empresa Firestone una semana antes de empezar el campeonato y empecé con esa publicidad, si no hubiese terminado la historia de Toto Etchegaray corriendo. Recién en 1987 arranqué en TC2000 con la Cupé Fuego. Cuando tenía los guantes colgados me ofrecieron correr en TC.
-Nombraste al Flaco, ¿Es tu mejor amigo en el ambiente automovilístico?
Era la zanahoria que teníamos todos, todos le queríamos ganar al Flaco Traverso. Era un tipo que sabía mucho, tenía mucho oficio, muy buen piloto. Excelente arriba del auto y abajo también. Estábamos desayunando y me dijo que no quería correr y le dije que estaba bien que no corra si no quería. Yo dejé al poco tiempo, porque correr sin el Flaco, no era una motivación.
-Siempre se recuerda la carrera de TC2000 por lo del matafuego…
En época de pandemia y de aislamiento obligatorio, los “vivos” por Instagram, entre otras redes, tomaron auge. Y bajo esta modalidad tan utilizada por estos días, subieron un diálogo entre Traverso con su amigo y también ex piloto Miguel Angel Etchegaray.
En la carrera de TC2000 en Río Cuarto, de 1992, «Toto» Etchegaray abrió la puerta de su coupé Fuego y arrojó el matafuego. Esa actitud le costó un año de suspensión. “La gente quiere que hablemos de dos temas, ¿a quién le tiraste el matafuego?”, indagó Traverso con su risa irónica. Y agregó: “Yo soy testigo, yo estaba, cuando fuimos al ACA, el de penalidades, Horacio Rivarola, te había dado 99 años. Yo le pedí que te bajaran la pena. Entraste Toto y dijiste que el matafuego me había atacado. Salió Rivarola y me dijo le tengo que dar 99 años más porque está loco”. Y allí salió la explicación de Etchegaray. “No se lo tiré a nadie, vos sabes que no lo tiré. Cuando fui a declarar, yo lo subí al doctor, lo até con los cinturones de seguridad y no le puse el casco porque me decía que se ahogaba. Y le expliqué que no había forma de acceder a la posición del matafuego en esa posición. Por eso le demostré que el matafuego me había atacado, porque se me había venido encima. Yo estoy arrepentido de haberlo tirado”.
-¿Como ves hoy el automovilismo nacional?
Tenemos un automovilismo que no corresponde con el país que tenemos. Tememos un país cerca de la quiebra y un automovilismo en el que despilfarramos dinero. Estamos sobrepasados de automovilismo, tenemos muchas categorías, muy aburridas, carreras muy aburridas, mucha tecnología y poco deporte.
-A nivel dirigencial ¿cómo lo ves?
A la par de lo que estamos viendo.
-¿En Mercedes como lo ves?
Acá no hay dirigentes, no hay proyectos serios, hay intereses y egoísmos personales. Micro negocios. No está la cultura del comercio sano, todo muy amateur. No hay planificación.
-Hay una posibilidad de que vuelvas al TC como Director Deportivo. ¿Es verdad?
Sí, es verdad, pero no es una realidad. No se concretó. Tuve ofrecimientos de varios equipos para la carrera de los 1000 Km de Buenos Aires, para ver si tenía interés, que si lo tenía pero no arreglamos la parte coyuntural de cual era mi función. Hoy estoy como Director Deportivo del Lincoln Sport Group, venimos bien, corrimos tres carreras y ganamos dos y segundo en otra. Eso tiene mucho impacto en los rivales porque los que me llamaron son los mismos que están en el TC y en el Top Race, y en el Top Race son rivales míos pero me llamaron para ir al TC para ser Director Deportivo. Estoy muy cómodo en el Top Race lo hago de forma muy amateur, porque económicamente no me reditúa si no que lo hago porque es la parte deportiva que me gusta.







