Hace tan solo dos años que practica arquería y a fines del año pasado, se consagró campeona nacional en Marcos Paz. Cecilia Falabella dio una nueva muestra que el deporte no tiene edad y que tan solo es cuestión de animarse a dar el primer paso, como lo hizo ella cuando tenía 50 años.
Siempre fue un deporte que le llamó la atención y que le dio curiosidad practicar. El paso clave lo dio gracias a Diego Romano, un arquero de la ciudad de Luján, que fue quien la invitó a practicar arquería. Luego de algunos contratiempos de salud, pudo comenzar a dedicarse de lleno a este deporte en el año 2018. También tuvo mucho que ver la adquisición de su propio arco, que según ella misma cuenta: “Fue hecho para mí».
Fue allí cuando decidió comenzar a participar de campeonatos. El primero fue en Marcos Paz, luego en San Nicolás, en San Vicente, que no le fue tan bien, y el último, a mediados de diciembre del 2019, nuevamente en Marcos Paz, en donde se quedó con el Campeonato Nacional, un torneo organizado por la Asociación Argentina de Tiradores con Arco. Fue primera en arco compuesto ilimitado categoría C. Tras ese título, se clasificó para disputar un certamen en La Serena, Chile, pero no puede asistir al evento.
Cecilia, quien es la directora del Colegio San Benito, entrena con un grupo de arqueros en el Tiro Federal de Luján. Ella es una de las cuatro mujeres que lo integran. Actualmente, en épocas de coronavirus, realiza los entrenamientos en su casa y lo hace de forma cooperada con varios arqueros de la provincia de Buenos Aires.
El pasado 21 de marzo, era la fecha de inauguración de su escuela de tiro con arco en el gimnasio del Colegio San Benito. Un acontecimiento no menor para el deporte de la ciudad, aunque por hechos de público conocimiento, la apertura quedó postergada para más adelante.
-¿Cómo fue que comenzaste a incursionar en la arquería?
– Comencé acompañando a mi sobrino Cristian que estaba arrancado en la arquería. Lo llevaba a Jáuregui. Siempre me gustó la arquería y quería que él arranque en esto. Luego de muchos años, yo necesitaba hacer una actividad más allá del trabajo por un tema familiar de salud y es ahí cuando conozco a Diego. Me invitó a practicar arquería y me pareció algo interesante, fuera de lo común.
-¿Este es un deporte que se puede practicar a cualquier edad, no?
– Si, es un deporte que no tiene edad. Va desde los ocho años hasta la edad que se quiera. Yo conozco gente de 70 u 80 años que lo practican, por supuesto baja el calibrage y también el tipo de arco que se utiliza, pero es un deporte muy lindo y muy sano. Además, ayuda mucho en la concentración.
-¿Como fueron tus primeros pasos?
– En mi caso particular yo me llevé una gran sorpresa en mis comienzos. Nosotros definimos cual es nuestro ojo dominante mediante unas pruebas, entonces yo tuve el problema que era diestra, pero mi ojo dominante era el izquierdo. A tal punto que para poder focalizar el blanco apuntaba a siete metros de diferencia. Es decir, yo en mi ojo estaba apuntando hacia la derecha, casi a siete metros de diferencia y mi blanco estaba adelante. Mejorar esto me llevó mucho tiempo, porque no era solo lo del ojo, sino que en la arquería también es muy importante la postura y tenía que mejorarla. Así que tuve que ir a verme la columna y la planta de los pies. Al principio todo esto me generó mucha frustración.
Con el correr de las practicas, y cuando comencé a tirar de 20 metros, empecé a darme cuenta que el ojo se iba ubicando en su blanco correcto. Arranqué a entrenar con un arco muy sencillo, tradicional. Estuve practicando seis meses y me daba cuenta que no daba en el blanco, eso era terrible para mí. Todo el mundo me aconsejaba comprarme mi propio arco, el problema es que era muy difícil tenerlo porque no son para nada económicos. Hasta que un día me cansé. Si no me compraba un arco propio, no iba a continuar. Tuve la suerte de encontrar increíblemente por internet un arco muy bueno, que si lo comparamos con los autos, fue como encontrar una Ferrari al precio de un Citroën. Era un arco PSE, compuesto y con poleas. Era de un señor de Buenos Aires que solo había tirado 50 flechas. Fue algo increíble encontrar un arco de esa magnitud a un precio tan bajo.
Cuando lo fui a buscar, me di cuenta que era un arco hecho para mí. Comencé a lanzar flechas con ese arco y era maravilloso, me acercaba muchísimo al blanco. Es el arco que actualmente tengo y con el que logré todo lo que tengo hasta el momento.
Desde ese entonces seguí practicando con mayor intensidad. Tenía que lograr el desafío de presentarme en alguna competencia y eso también implicaba el desafío de exponerme públicamente a competir con casi 70 arqueros al mismo tiempo y de un alto nivel. Parece una tontera, pero pararse en un gimnasio y lanzar 25 flechas con la mirada de todos no es muy sencillo. Ahí todos son muy conocedores y te observan al detalle.
-¿Que cambió en tu vida desde que empezaste a practicar este deporte?
– A mí siempre me dejó como moraleja que cuando uno tiene un objetivo y tira flechas pensando que le va a ir bien con lo que sabe hacer y no da en el blanco, no se trata de cambiar el blanco, sino de cambiar la postura, la actitud y mover lo que haya que mover para volver a lograr ese mismo blanco. Si uno lo traslada a la vida, también. Una a veces intenta algo y se frustra porque no lo logra y lo que no se da cuenta que lo que tiene que modificar son otras cosas para lograr ese blanco en la vida.
Si no me equivoco, Albert Einstein había dicho algo parecido, que para logros diferentes, hay que tener acciones diferentes.
-¿Hay alguna técnica especial para lograr una buena concentración antes de realizar el tiro?
– La concentración pasa por tu interior. Tenes que olvidarte de tu alrededor en el momento que estas por lanzar la flecha, por más que estén hablando o que te estén diciendo lo que te estén diciendo. Vos te tenes que olvidar absolutamente de todo. La respiración y el silencio interno también son importantes.
Para concentrarse cada uno tiene su técnica. En mi caso es una concentración interior. Me ayuda mucho trabajar en un colegio porque uno trabaja con mucho ruido y lo tiene que seguir haciendo de igual manera. Me aíslo del mundo y me concentro en lo mío. Es un ejercicio que hay que trabajarlo y cada uno lo debe hacer según su personalidad o su carácter.
-¿Cómo son los entrenamientos? ¿Vos cuantas veces por semana y cuantas horas entrenas?
– Yo normalmente practico tres veces a la semana y una hora y media aproximadamente por cada entrenamiento, porque cansa bastante. El arco tiene más de 30 libras y hay que abrirlo cada vez que se lanza. No es fácil.
-¿Ese es el gran secreto de la arquería? ¿Ser constante con las prácticas?
– Si, es muy importante. Vos dejas de practicar y el arco se va para cualquier lado. El entrenamiento hace a la perfección, como todo en la vida. Pensa que una persona neurológicamente tiene que repetir 24 veces algo para recordarlo y no olvidárselo nunca más, ni te cuento para poder lanzar. Aparte cada vez que lanzas la flecha nada es igual. Nosotros siempre nos decimos, no es que vamos por la tercera o por la cuarta, siempre vamos por la primera. Cada vez que tiramos una flecha, tratamos de hacer todo como si fuera la primera o la única.
-Hace unos meses fuiste campeona del Campeonato Nacional en Marcos Paz, ¿Qué tan importante fue este logro para vos?
– Los arqueros no vamos detrás de un campeonato. Yo siento que me reconocieron. Más que nada estoy feliz porque tuve un progreso muy alto en poco tiempo. Para mí la satisfacción fue que pase de tirar con un arquito común a este compuesto que tengo hoy. Con que me hayan dado una medallita, yo ya estoy feliz.
-¿Cómo ves la arquería en Mercedes? ¿Hay mucha gente que lo practica?
– Yo tengo todas las expectativas para los que son arqueros y no lo sabemos, se agrupen y que a través del colegio podamos armar un gran equipo de arquería que represente a la ciudad. Porque es cierto que nunca antes hubo arquería en Mercedes y me parece maravilloso fomentar este deporte como algo estable en la ciudad. Comenzaré yo en un principio y ojala el día de mañana sea un deporte oficial en Mercedes.
-¿Cómo surgió la idea de abrir una escuela de arquería?
-La idea surgió porque al ver los beneficios que traía este deporte, me pareció muy bueno traerlo a la ciudad, tanto para el colegio, como al público en general. Entonces decidimos comenzar a trabajar la idea hasta que se pudo concretar.
-Con el tema de la pandemia, tuviste que postergar la apertura de la escuela, ¿Hay una nueva fecha para la inauguración?
-Lamentablemente no pudimos abrirla en marzo, pero el proyecto está y se retomará el día que esto finalice. Por el momento no tenemos una fecha de apertura porque con todo esto no sabemos bien donde estamos parados. Quizás cuando esto de la pandemia disminuya un poco, se pueden dar clases de manera individual, pero es algo que ni siquiera tenemos charlado.
-A propósito de esto, ¿Cómo es tu entrenamiento con el aislamiento?
– Lo que estamos haciendo todos los arqueros de distintas partes de la provincia en conjunto, es hacer las prácticas en nuestras casas, si tenemos la posibilidad de tener un blanco, mejor y si no lo inventamos, sin poner en riesgo a nadie obviamente. Nos vamos mandando videos y tutoriales.
Por Julián Patrici







