Las parcelas que serán subastadas tienen un valor que supera los 10 millones de pesos. El producido podría permitir la adquisición de mayores superficies en otros sectores de la ciudad. Se observa el respeto a las ordenanzas de zonificación y una planificación urbanística acorde a la zona. 

Como decimos en el artículo principal no se tienen demasiados antecedentes de este tipo de decisiones respecto de tierras en Mercedes. Los memoriosos recuerdan algunas subastas en causas judiciales, pero no esta determinación de poner a remate bienes de estas características donde el municipio es el titular registral. Como también se hace notar, son zonas que tienen un importante desarrollo urbanístico y su valor de mercado es importante. En otras palabras, lo que puede recaudarse en esas zonas tal vez permita que en otros sectores de la ciudad se pueda adquirir mayores superficies y por ende poder entregar mayor cantidad de terrenos ante un déficit habitacional existente que tampoco es nuevo. La decisión política también tiene su arista urbanística. Se sabe que por zonificación en estas zonas las divisiones o parcelamiento de superficies, permiten un mínimo que apunta a proteger las características de cada sector de la ciudad. Recordemos el caso del viejo lote de Rebagliatti donde hoy está levantado el barrio Favaloro y en un futuro se hará el Favaloro 2. En oportunidad de realizarse aquel loteo el Estado tuvo que intervenir para realizar una ordenanza de excepción que permita llevar los lotes a unos 300 metros aproximadamente. No volveremos sobre el pasado, aunque sin que se mencione, la determinación también parece marcar un reconocimiento de esta cuestión. Es decir no modificar las realidades urbanísticas, porque si bien se puede solucionar un problema tal vez se puedan generar otros. De hecho si se pensara en contrario serían estas mismas parcelas las utilizadas para planes habitacionales. Por caso uno de los predios tiene un expediente que viene dando vueltas por el municipio desde 2005 aproximadamente.

Varios millones

El Colegio de Martilleros ahora tendrá la misión de designar el profesional y presentar un protocolo para llevar adelante la subasta, que de acuerdo a los planes oficiales podría producirse entre los meses de agosto o septiembre. Pueden participar de esa operación particulares o empresas que se interesen en los mismos. La base de la subasta sería en principio la valuación fiscal. En tal sentido se solicitará una actualización de la misma al Banco de la Provincia de Buenos Aires y al propio Colegio de Martilleros. Existen valuaciones anteriores que ubican el valor de estos lotes en alrededor de 10 millones de pesos. Es posible que en la citada actualización ese valor pueda crecer en algunos millones. Quien resulte comprador tendrá también que asumir otros gastos, como por ejemplo la escrituración. Se observa al menos un plan bien diseñado y esta modalidad podría ser la primera de otras subastas que figuran en carpeta.

DEJA UNA RESPUESTA

Pone tu comentario
introduzca su nombre