Uno de los integrantes de la comisión de Padres asegura que durante tres meses los números cerraron de manera negativa. Definió a junio como el mes más difícil. Pero admite que en julio se observó un repunte que esperan se consolide en los meses venideros.

Los establecimientos educativos de la ciudad viven distintas situaciones y diferentes realidades. Uno de ellos es el Instituto Camila Rolón, una escuela de enseñanza privada que tiene una importante subvención estatal pero que no alcanza a cubrir la totalidad de sus necesidades. No obstante ello han podido afrontar, no sin dificultades, estos meses de pandemia con incertidumbre pero en lo que se puede denominar un proceso de recuperación. Así lo hacía notar Carlos Mosso, uno de los integrantes de la Comisión de Padre del Instituto, quien asegura que el manejo de los recursos que vinieron haciendo durante estos años fue clave para transcurrir estos momentos de complicaciones. “Después de tres meses de cerrar en términos contables con números negativos, recién en el pasado mes de julio pudimos salir hechos para llamarlo de alguna manera…”, expresó a la prensa el propio Mosso, quien además hizo una lectura de este escenario. “Yo tengo mi propio análisis de lo que ha venido sucediendo. Uno es que la gente se va reacomodando en sus economías familiares y  otra cuestión es que a la vez están reconociendo el trabajo que hacen las instituciones con sus directivos, docentes, y representantes legales. Todos están haciendo un gran trabajo”, manifestaba. Para el referente de este grupo de padres que brinda respaldo a la institución, no  resulta cómodo para el personal docente esta modalidad de enseñanza de manera virtual, “pero la vocación del personal está por encima de todo eso. No es lo mismo la educación virtual que la presencial, pero la situación nos superó a todos”, agregó. Revela Mosso volviendo a los aspectos económicos que no tuvieron que acudir a ninguna medida extraordinaria que hubiese sido antipática “pero que si era necesario lo íbamos a hacer. Ojala esto siga así, como sucedió en los últimos meses. Por eso debemos agradecer el aporte y esfuerzo del personal y especialmente a las familias. El instituto tiene casi un 70 por ciento de subvención del estado, pero no alcanza. Tuvimos tres meses muy crudos, junio fue el más complicado, cuando tuvimos que pagar los aguinaldos y un incremento salarial. Pero ya en Julio, si bien no sobró nada, no cerramos en negativo”, aseguró. Camila Rolón venía desarrollando sus proyectos con importantes inversiones que marcaron un crecimiento en infraestructura tecnología y personal, “y esta situación sanitaria nos afectó en ese proyecto. Sin embargo siempre hemos sido austeros y prolijos en lo contable, creo que fue ese modo de trabajar el que nos permitió afrontar la situación de manera expectante… es cierto que nos afectó pero pudimos pagar salarios al día como un año normal. Eso es importante sostener a todo el personal… y en la consideración que las familias de a poco se van recuperando nos permite pensar en positivo de cara al futuro”, comentaba. En breve comenzará la apertura de las inscripciones para el siguiente ciclo lectivo, en la esperanza que la nueva normalidad permita el regreso a clases en 2021, dado que Mosso no observa como algo factible el regreso a las aulas en el presente ciclo lectivo, “lo vemos bastante difícil volver a clases, no lo vemos viable en esta etapa. Hay muchos factores que hacen pensar que no creemos que haya clases presenciales este año”, concluyó.

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