Desde que se decretó la emergencia sanitaria en el mes de marzo, la mayoría de los eventos turísticos en diferentes puntos de la Argentina comenzaron a realizar reprogramaciones. En muchos casos bajo la consideración que la pandemia podía dar pronto respiro. Pero no fue así. Las tradicionales fiestas de distintos municipios fueron esperando el momento hasta la decisión a la que no querían llegar: las suspensiones. Es cierto que en algunos casos se buscó la modalidad virtual para que sea algo más que nada, pero en rigor de verdad ninguna es igual a las acostumbradas. Precisamente algo por el estilo se había pensado en el caso de la Fiesta Nacional del Salame Quintero que se lleva adelante en este mes de septiembre y tiene una enorme afluencia de público de todo el país. Las autoridades fueron observando la realidad sanitaria y ya está casi decidido que no habrá celebración. La tradicional fiesta nació a mediados de la década del 70 y desde entonces tuvo un camino de crecimiento que la fue posicionando como una de las más importantes de la región. Pero no esperaban encontrar un 2020 con estas características. Una fuente vinculada a la organización comentó a Protagonistas que la realización “está descartada… creo que con las preocupaciones que hoy tiene el municipio es entendible que no esté en los planes hacerla”. Ciertamente hace algunos meses habían imaginado una fiesta para mercedinos en algún sitio de la ciudad, hasta vieron con buenos ojos que Tomás Jofré podía ser una opción. Pero llegó septiembre y la situación sanitaria no ha variado, es más, se ha puesto más difícil. “Estamos en un promedio cercano a los 20 casos por día. Solo ese dato nos hace pensar que para la Fiesta del Salame habrá que esperar hasta el año próximo”, aseguró la fuente consultada.







