El jueves próximo se cumplirá un nuevo aniversario de la trágica muerte del ídolo deportivo mercedino.

Pocos días antes de la largada del Gran Premio de la América del Sur de 1948, DANIEL URRUTIA fue despedido en su casa de calle 20 N° 762 entre 31 y 33 por un grupo de amigos que le testimoniaron su afecto con la euforia de ser un mercedino quien acompañara a Juan M. Fangio en la carrera a Caracas con el Chevrolet rojo N° 1 que les tocara por sorteo entre los ganadores de Grandes Premios.

El taller de Santos Calvo y cía. (29 entre 12 y 14), marcó un paso obligado donde dejó una firme promesa, la de armar un Chevrolet para correr en 1949 bajo su conducción en T.C. representando a Mercedes. Sin dejar de lado el abrazo con Adolfo Perazzo con quien corriera en 1940 y que estaría también en la gran competencia con el N° 138 junto a Miguel García Rey, siendo luego actores principales del regreso del cuerpo de Daniel luego del trágico accidente.

El 20 de octubre de 1948 la prueba se puso en marcha sufriendo el “Chueco” y Daniel todo tipo de inconvenientes mecánicos, igualmente ganaron el 5° tramo entre La Paz y Arequipa teniendo que superar todos los días autos que ya habían pasado en la etapa anterior con un reglamento erróneo que fue corregido a partir del año siguiente cuando largaban como iban en el camino.

Lo de la séptima etapa Lima-Tumbes es archi conocido con el cansancio, la largada de apuro ante una revuelta militar y el tremendo desenlace del vuelco en Huanchasco el 29 de octubre de 1948.

Eusebio Marcilla y Miguel Salem son quienes los auxilian quedando el de Junín como “Caballero del Camino” y Adolfo Perazzo y Miguel García Rey dejando la carrera para que el cuerpo de Daniel regresara a Mercedes.

En la foto que acompaña esta nota vemos a la gente junto a Daniel en su casa de calle 20, que desde 1988 tiene esa cuadra como Daniel Urrutia cuando el Dr. Julio Gioscio impuso el nombre con homenaje del Círculo de Periodistas Deportivos y la reunión multitudinaria con grandes personalidades del automovilismo en el cementerio local y en Casa Anús.

Derrapando ha recordado permanentemente a Daniel, en una unión inalterable con Bety Igoa (su esposa), Danielito, Mirta y Alicia, junto a Melchora (hermana), los Ferrea, Lisciotto y Elizondo, con una imagen viva de quien ganó tres carreras con Fangio (corrió 6), y fue 4° en Esperanza con El Volpi-Chevrolet del “Chueco”.

En recuerdo de Daniel Urrutia se instituyó el “Día del acompañante” para el 29 de octubre de cada año, siendo para la familia y para Derrapando todos los días del año, el día de Daniel Urrutia con su presencia de señor.

Derrapando: Alberto F. Hassan

DEJA UNA RESPUESTA

Pone tu comentario
introduzca su nombre