El pasado lunes se conmemoró el día de los Fieles Difuntos. Más allá del oficio religioso que se llevó adelante en la Basílica Catedral con la participación del titular de la Arquidiócesis, monseñor Jorge Eduardo en horas de la mañana, celebró un oficio en el cementerio de Mercedes, “en la que rezó especialmente por todos los fieles difuntos”, informaron desde el portal del propio Arzobispado. La información también confirma que el prelado eligió detenerse a rezar en la tumba donde están sepultados los sacerdotes palotinos asesinados en Belgrano por la dictadura cívico militar en julio de 1976 (Alfredo Leaden, Alfredo Kelly y Pedro Duffau). Por la tarde el arzobispo Jorge Eduardo presidió la Eucaristía en la Catedral Metropolitana de Mercedes. Durante su homilía cuestionó algunas prácticas, costumbres o contenidos, en los cuales “se le falta el respeto” a la muerte y hasta deslizó algunas críticas a los cementerios denominados parque.
Reflexiones
“Podríamos comparar la muerte, pensar la muerte, como una pared gigante, enorme. Entonces, nosotros tenemos la experiencia humana de un límite infranqueable, que patentiza lo pequeños que somos, lo frágiles que somos… la muerte es la mayor experiencia de nuestra limitación”, expresó en la Basílica. “Ese muro, esa pared, se convierte en algo pesado. Uno sabe lo que significa a veces el duelo de un ser querido y tal vez lo hemos experimentado en carne propia, o con alguna amiga, algún amigo; lo difícil que es transitar la separación de un ser querido que muere. Algunos otros, a ese muro, tan fuerte, tan grande, lo tienden a desdramatizar. Uno ve la falta de respeto que hay hoy en alguna cultura sobre la muerte.; esas películas de los muertos vivos, o todo lo de la noche de brujas, la noche de muertos… A mí me parece que en el fondo es una forma de desdramatizar algo que no podemos manejar, que no podemos controlar”, añadió. Tras ello, monseñor ensayó una reflexión sobre los cementerios. Al respecto comentó, “a uno le llama la atención, siempre me llamaron la atención los cementerios modernos. Hoy celebraba en nuestro cementerio viejo, en donde la muerte es fuerte, los edificios, las cruces. Los cementerios modernos son un jardín, un jardín de paz, como si la muerte se superara porque uno va a un lugar verde, con árboles. En realidad, para nosotros, la muerte, esa pared enorme, solamente la supera Jesucristo, que es el que abre en esa pared una puerta”, destacaba.







