Entre un hecho previsible y un hecho sorpresivo, silencios varios y hasta la mirada del ex vicegobernador. La ex candidata a intendente de Juntos por el Cambio había sellado su integración a la lista oficialista, pero en pocos meses y antes de las elecciones se mudó a la oposición.
(De la redacción)
El golpe de timón de la Dra. Julia de Paola en la interna radical era para muchos una cuestión de tiempo. Sin embargo hay quienes se mostraron sorprendidos por este “volantazo” en tan corto plazo. Los argumentos de la dirigente son atendibles, pero no pasan por alto algunos analistas, que en septiembre se cerraron las listas provinciales y no se logró acuerdo. Por un lado Maximiliano Abad como el oficialismo que intenta suceder a Daniel Salvador y por otro Gustavo Posse con una postura crítica hacia la conducción provincial. En la lista de Abad precisamente estaba De Paola como vocal titular y el ex jefe de agencia de PAMI, Nicolás Farías como convencional. Por su parte Fernando Lapolla integraba la lista del dirigente de San Isidro. Esa era precisamente la unidad que se pregonaba. Que a pesar de las diferentes visiones partidarias que podían existir, en Mercedes lograron conformar una sola corriente. En noviembre y ante la suspensión de esos comicios pactados para diciembre, asumieron las nuevas autoridades del distrito con Juan Navarro a la cabeza. El flamante número uno del radicalismo local no dejó dudas sobre sus inclinaciones apenas se abrió el juego. Posse vino a Mercedes y Navarro junto a otros radicales de la ciudad se mostraron sin titubeos con el dirigente que pretende dar batalla para desbarrancar a la actual conducción. No tiene piedad a la hora de los cuestionamientos. Luego una reunión en la Primera Sección hace pocos días y otra vez Navarro, junto a Sandra Gutiérrez, Esteban Biaggini y Mario Rivas, aparecieron en la escena sin rodeos. A esa reunión había asistido De Paola. Horas más tarde la noticia fue difundida en diferentes portales de información provincial. La dirigente local cambió de parecer en un lapso muy corto. Y con ello poco queda del “salvadorismo” en tierra mercedina.
¿Qué pasó?
De Paola dijo porqué estará al lado de Posse en esta interna. Pero no fundamentó porqué decidió acompañar a Abad primero y renunciar después. Protagonistas hizo una serie de consultas al respecto, que incluyeron hasta al propio Daniel Salvador en una charla telefónica. No hubo demasiadas hipótesis en las respuestas recibidas. “De a poco se van dando cuenta que la UCR no puede ser un apéndice del PRO”, expresó un dirigente local. “Están terminando de pasar de barco”, ensayó otro. Algunos prefirieron el silencio como respuesta. Estuvieron aquellos que plantearon un efecto Marilina Bustelo. La reciente decisión de la concejal sacudió la modorra. Se sumó al armado de Roberto Costa. Aseguran que el mismo tiene una cercanía al “possismo” con el objetivo de brindarle cierto respaldo territorial. Apenas trascendió la determinación de Bustelo, Costa recibió algunos llamados con característica 2324. Uno de ellos fue precisamente de Julia de Paola. Afirman fuentes confiables que Costa mantuvo una reunión con la ex candidata a intendente y hasta con el propio presidente Navarro, donde explicó sus intenciones sin que hayan trascendido mayores detalles. “La jugada tal vez pretenda restarle protagonismo a Bustelo, de todos modos pasar de una lista a la otra en solo meses es como pasar del selvismo a la presidencia de la UCR”, aseguró una dirigente vernácula. Daniel Salvador fue prudente. Consideró que son decisiones personales sobre las cuales prefería no opinar. No obstante dejó en claro que no era un hecho “corriente” este tipo de actitudes y aseguró que el nuevo radicalismo no depende de cuestiones personalistas sino de proyectos. En concreto y antes que se juegue la interna, en la UCR se barajó el mazo y dieron de nuevo. El comité local se fortalece en la línea de Posse y se debilita respecto de Abad. Marzo dictará sentencia en territorio bonaerense pero habrá seguramente una mirada hacia el distrito.







