2020 nos planteó desafíos y aprendizajes
Es nuestro último encuentro del año. Es el último lunes de un 2020 absolutamente extraño, diferente, complicado, pero con aprendizajes que nos ha dejado y que por supuesto queremos volcar en unas líneas. Justo cae un 28 de diciembre. Una fecha en la que se hacen muchas bromas pero que también nos enseña a quienes somos parte de la Iglesia Católica, que en la historia de la humanidad siempre han existido graves y grandes problemas, siempre hubo buenos y malos, siempre existieron los que equivocaron sus decisiones. Y desde esta empresa bien podríamos también gastar alguna broma, pero preferimos ponernos un poco más serios porque el escenario lo amerita. Protagonistas cumplió en este 2020 treinta años, pero como tantos otros, no hemos podido tener el festejo que queríamos. Esa celebración en la que esperábamos abrazarnos, darnos un apretón de manos y expresarnos cara a cara la enorme satisfacción de sentirnos acompañados. Deberá espera ese momento. Quien sabe hasta cuándo. Sin embargo el aislamiento nos acercó aún más. Parece contradictorio, aunque es real. Los bolsillos de buena parte de los argentinos se resintieron, no hace falta ahondar en detalles. Sin embargo sentimos cercanía. Claro, de nuestros lectores. Esos que a pesar de todo siguieron abriéndonos las puertas de sus casas. Esos que fueron fieles en momentos de mucha incertidumbre. Esos que nos siguieron eligiendo y nos empujaron a seguir brindando lo mejor de cada uno para entregar el mejor producto posible. Porque debía ser un sentimiento correspondido. Creemos haber estado a la altura de las circunstancias. Habrán notado además que la edición papel también se vio resentida y buscamos mejorar nuestro portal web. Menos actividades, menores recursos publicitarios, pero la decisión de seguir adelante nunca estuvo en duda. La historia reciente nos ha dado muestras que algunos de los periódicos en este formato han sucumbido y son pocos los que aún se mantienen. Protagonistas es uno de ellos. Aquí debemos reconocer otros aspectos que van más allá de nuestros lectores. El compromiso y la vocación de nuestro personal, las empresas (industrias y comercios) y profesionales que decidieron seguir junto a nosotros, el estado municipal y también el Nacional con el aporte denominado ATP que se convirtió en una herramienta para amortiguar el impacto de la crisis. Otra vez sentimos que en el aislamiento había cercanías. Hemos escuchado que toda crisis implica una oportunidad. Y no la queremos perder. Porque nuestra oportunidad es la agradecer. A todos los que creyeron en nosotros, a todos los que estuvieron presentes y en la comprensión que muchos quisieron hacerlo pero no pudieron. Se va el 2020. El calendario nos renueva las esperanzas. Esperamos un 2021 más “normal”, todos lo esperamos. Pero bien podemos estar seguros que hemos podido sostenernos ante los desafíos imperantes. Nos sentimos orgullosos de ser parte de una ciudad comprensiva, solidaria y dispuesta. El 2020 fenece y lo despedimos sin mayores rencores, pues ha sido un año de aprendizaje, de nuevas metas y de someternos a desafíos que pudimos resolver. Siempre el camino difícil se transita de mejor modo cuando estamos acompañados. Feliz Año Nuevo para Todos.







