En una primera etapa se quitarán sedimentos del fondo y limpiarán márgenes para que el agua no se acumule. El proyecto de trabajos sobre el río comprende distintos tramos, incluido Mercedes.
En el transcurso de los últimos días se dio inicio a obras sobre el cauce del Río Luján a la altura de la localidad de Pilar. De acuerdo a los datos recogidos, las tareas que se realizan pertenecen al tramo cuatro de un extenso proyecto sobre todo el curso del río. En primera instancia se realiza un análisis de barros y el establecimiento de las vías de circulación para máquinas y movimientos de suelo.
Según la información sobre el trabajo a desarrollar en esta etapa se trata de retirar el residuo del lecho del río y tiene impacto sobre los márgenes del Luján, lo que hará que el escurrimiento del agua de las inundaciones sea más rápido. De todos modos, señaló que no se trata de una rectificación del río.
La obra se enmarca en el programa de Manejo Integral de la Cuenca de Río Luján, y consta del saneamiento de los 26.000 metros de longitud sobre el cauce, en cuatro tramos, beneficiando a distritos de la región, e incrementando la capacidad de evacuación de grandes caudales producto de los excedentes pluviales.
Previamente, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires adjudicó las obras de saneamiento hidráulico del Río Luján, en el tramo comprendido por los partidos de Exaltación de la Cruz, Luján y Pilar, con financiamiento del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). Se trata de trabajos correspondientes a la adecuación principal del tramo medio del curso de agua.
Reclamos
El inicio de los trabajos sobre el Río Luján despertó la preocupación y desazón de integrantes de grupos ambientalistas, que a lo largo de los años se han mostrado en contra de cualquier tipo de intervención sobre el cauce del río.
La Organización de Ambientalistas Autoconvocados calificó el inicio de la obra como “un día triste para Pilar” y calificaron los trabajos como “un desastre ambiental”.
A su entender “no faltará mucho tiempo para que nos demos cuenta que no serán ninguna solución para la problemática por la cual se están realizando”.
“Pocos lugares de Pilar albergan la vida natural como las márgenes de nuestro Río Luján, así de golpeando, contaminado y maltratado, aún hay naturaleza allí… pero hoy ha comenzado una terrible e inútil masacre”, concluyeron.
Por su parte, desde el Gobierno bonaerense han informado que para esta obra se ha incorporado la noción ambiental, definiendo su extensión de acuerdo con el precepto de minimizar la exposición de la sociedad a los eventos de inundación y permitir mantener los pulsos de crecida, que sustenten los ecosistemas de humedales y la diversidad biológica imperante en su valle de inundación. “La intervención se rige por los parámetros especificados en los Estudios de Impacto Ambiental (EIAS) y su correspondiente Plan de Gestión Ambiental y Social (PGAyS)”, precisaron.
A esto agregan que de este modo, las acciones tanto estructurales, como no estructurales se articularán de forma tal que propicien un equilibrio entre las medidas de gestión de inundaciones y el menor perjuicio del sistema ambiental natural.
Indican también que con respecto al Programa de Preservación del patrimonio Arqueológico y Paleontológico, se llevaron a cabo relevamientos a lo largo de toda la traza, para determinar la sensibilidad patrimonial del área, enmarcadas en lo establecido por la Ley Nacional 25.743/03 de Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico, trabajos que realizaron profesionales avalados por la Dirección de Patrimonio provincial, siguiendo las normas estipuladas en el protocolo para obras que impliquen un potencial impacto sobre el patrimonio arqueológico y/o paleontológico en la provincia de Buenos Aires. Los resultados evidencian que los sedimentos presentes tienen una alta potencialidad arqueológica.
En cuanto al marco del Programa de Preservación Flora y Fauna, desde el Gobierno de la provincia informaron que se efectuaron relevamientos cuyos resultados muestran un ambiente de ribera y adyacencias con un alto grado de antropización (transformaciones ejercidas por el ser humano en el medio), cuya cobertura arbórea se encuentra representada por bosques maduros de Acacia Negra (especie invasora) y bosques jóvenes, donde cohabitan otras especies exóticas.







