Se trata de un tramo de la calle 112 y otro de la 44. Se acordó homenajear con la imposición de nombres a estas dos personas que fallecieron el año pasado, por iniciativa de peticiones particulares. Durante la sesión también se aprobó un pedido de informes por la Ruta 5.
El pasado lunes se concretó una nueva Sesión Ordinaria del Honorable Concejo Deliberante que tuvo poco más de media hora de duración, con la presencia de 17 ediles. La misma se inició como habitualmente sucede en el primer encuentro de cada mes, con un minuto de silencio en memoria de las víctimas de la Dictadura Militar. En esta oportunidad se recordó Stella Maris Bojorge y a los padres palotinos Pedro Dufau, Alfredo José Kelly, Alfredo Leaden, asesinados un 4 de julio. Posteriormente estuvieron de acuerdo en aprobar la imposición de nombres a dos calles de nuestra ciudad a modo de homenaje a dos vecinos que fallecieron hace escaso tiempo. Uno de ellos es el joven Patricio Defelippe, y se busca que lleve su nombre la calle 112 desde calle 11 hasta la calle 15. El segundo caso tiene que ver con el ex presidente del propio cuerpo deliberativo, Eduardo Cerulli, donde la intención es que se denomine de ese modo a la calle 44 desde Avenida Héroes de Malvinas hasta Avenida Escolta. Es importante destacar que ambas solicitudes fueron de vecinos particulares a través del esquema de petición particular que prevé la mecánica legislativa. En el caso de Defelippe la petición fue efectuada por el vecino Hugo Valenzuela quien fundamentó que debía concretarse este homenaje a Patricio, “periodista local conocido por su condición de no vidente, además de solidario y colaborador en el área de discapacidad”. El joven falleció el 28 de marzo de 2020. En el caso de Cerulli la iniciativa correspondió al vecino Adriano Mandaglio, en función que la calle 44 es donde se domiciliaba el ex funcionario y concejal que falleció en los primeros días de abril del año pasado. Quedará en manos del Ejecutivo definir cuándo se harán efectivas las resoluciones aprobadas.

Ruta 5
Como anticipáramos el pasado lunes, se trató un proyecto presentado por la oposición de Juntos por el Cambio, dirigido a Vialidad Nacional para conocer detalles de la postergada obra de Ruta Nacional 5. Si bien se aprobó con algunas pequeñas modificaciones, en la sesión intervino el concejal Carlos Garro, quien comentó que hacía pocos días había visitado la ciudad el administrador de Vialidad y muchos de esos puntos peticionados habían sido contestados. No obstante creía conveniente acompañar el proyecto para tener la información de modo oficial. Recordó que oportunamente le tocó representar al intendente cuando se produjo el lanzamiento de la obra con la presencia del presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal. “Pero se anunció y no se avanzó nada”, dijo. Destacó como importante que el nuevo proyecto contemplará la opinión de las comunidades de aquellas ciudades que atraviesa el camino, para que se contemple cuáles son las conveniencias en las obras. También se refirió al tema Carlos Mosso, quien celebró el anuncio de la continuidad de las obras, aunque con prudencia debido a que no es la primera vez que surge una promesa de esta naturaleza. Aclaró el edil vinculado a los temas viales que en 2019 los trabajos quedaron paralizadas por un problema de la UTE (Green – CCA) “no por el Estado… se había avanzado muchísimo aunque no se veía con el tema expropiaciones que no es una tarea simple, aunque los frentistas no tienen novedades cuándo van a cobrar los convenios firmados…no tienen noticias. Hay sobre el tema una incertidumbre importante”, señaló. Consideró como un hecho relevante conocer de manera oficial algunos detalles de la obra y cuáles son las modificaciones que se podrían implementar. “Sobre los pormenores de las PPP no voy a opinar porque no estamos enterado de la letra chica de semejantes convenios”, remarcó. La solicitud tuvo aprobación unánime. Finalmente también se acompañó un pedido de informes del concejal Esteban Biaggini, para conocer el avance o estado de las obras en el refugio canino, que tenía una partida asignada en el presupuesto de un millón de pesos.







