El pasado lunes 16 de agosto los seminaristas Agustín Báez, Agustín Denezio, Julián Ledesma, Nicolás Monti y Tomás Porcel, fueron admitidos a las Sagradas Órdenes, por parte del Arzobispo Metropolitano de Mercedes – Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig. La Misa, que fue celebrada en la iglesia Catedral Metropolitana de Mercedes fue transmitida desde la página de Facebook del Seminario Santo Cura de Ars – Mercedes Luján y por otros canales digitales habituales. En este paso que han dado, «los seminaristas piden a la Iglesia Arquidiocesna que los admita como candidatos firmes al sacerdocio, y la Iglesia los asume y los invita a un camino de mayor compromiso y profundidad en este proceso», expresó días atrás el Pbro. Lucas Jerez, rector del Seminario.
Homilía
Durante su homilía de poco más de quince minutos el titular de la Arquidiócesis, monseñor Jorge Eduardo reflexionó sobre el misterio de la vocación y el llamado de Dios en relación al paso que estaban dando estos nuevos pastores. Expresó que en plan de Dios desde el pueblo de Dios, “el Señor llama a algunas personas, necesita de algunos que se consagren totalmente a llevar adelante el plan de Dios, les dice te necesito para esta misión que es de Él y no nuestra… el misterio de nuestra vocación, como que Dios irrumpe en la conciencia de la persona y la persona siente asombro, se cautiva, es una experiencia difícil de describir el llamado, hay algo que sucede dentro nuestro que uno no lo puede explicar del todo… ustedes dijeron hace un tiempo sentir que Dios los llamó y empezaron un camino de discernimiento y hoy en la Iglesia hemos pensado que lo que ustedes sienten es genuino, admitimos que lo de ustedes es un llamado del Señor, esta Iglesia hoy abre una puerta de mayor exigencia, ahora comienza un camino donde les vamos a pedir donde además de escuchar el llamado del Señor se preparen con toda la mente y todo el corazón, a estar disponibles para la misión que les encarga la Iglesia… No crean que son especiales ni que están por encima de, no se dejen tentar por un poder que no tiene nada que ver con el Evangelio sino que están llamados para esta misión que es el servicio del pueblo de Dios”, señaló el titular de la Arquidiócesis.







