Los resultados de las últimas elecciones, el equilibrio de las bancadas, gestos de buena voluntad y trabajo en conjunto. Las claves de una nueva etapa en la relación de las fuerzas con representación institucional en este análisis de situación.
(De la redacción)
Oficialismo y oposición parecen haber encontrado mecanismos de trabajo tendientes a planificar acciones en conjunto y ser más eficientes en términos institucionales a la hora de dar respuestas a la comunidad. Ambos sectores dieron oportunamente señales en estos últimos tiempos. Producto de buenos entendimientos a pesar de las diferencias, entre los jefes de bancada de aquella anterior conformación, hablamos de Edgar Kilmeatte (Juntos) y Mariana San Martín (Todos), algunos expedientes y ordenanzas pudieron avanzar sin obstáculos con un esquema organizado de trabajo. La aprobación del Presupuesto para el Ejercicio 2022 y la Ordenanza Fiscal e Impositiva fueron algunas de las muestras. En la interpretación que manteniendo mejores relaciones en aquellas cosas donde pueden evitarse los desencuentros, se pueden avanzar casilleros, hubo gentilezas de una y otra vereda. El primer gesto se observó cuando el oficialismo decidió evitar un desgaste innecesario pulseando por la Presidencia del Cuerpo Legislativo. Claro que entendió que era más lo que podía perder que lo que podía ganar. La “unción” a Evangelina Cabral para que se convierta en la conductora del Poder Legislativo marcó un hito que fue destacado por la oposición. Semanas más tarde ya con los nuevos concejales en sus bancas, el Ejecutivo elevó una veintena de proyectos y convenios que fueron aprobados por unanimidad como una “devolución de gentilezas” bien entendida. El Ejecutivo imaginó que el nombramiento de Mariana San Martín en una Dirección de Participación Ciudadana y Relaciones con la Comunidad podía ser un buen camino para transitar en la relación con el HCD. De allí que este semanario definió oportunamente aquel nombramiento como estratégico. Otro dato interesante se produjo cuando los concejales Carlos Mosso y Marcela Munarriz, en nombre del Bloque de Juntos, se acercaron al Intendente Interino Matías Dematei, para encontrar soluciones por el estado de dos puentes de la zona rural, también se interpreta como un esquema de encuentros que aceleren las soluciones a los inconvenientes, independientemente de las normativas institucionales. Ahora un nuevo encuentro con autoridades de seguridad para tratar un tema preocupante para la comunidad toda. El cuestionado Concejo, hasta definido como uno de los menos destacados de los últimos tiempos, parece haber encontrado la fórmula que lleve a “apilar” menos papeles y conseguir mejores resultados. Se escuchó en tal sentido que de estos encuentros se presentarían solicitudes del HCD al Ejecutivo para solucionar cuestiones que podríamos calificar como menores, aunque importantes, sin tener que pasar por el sinuoso laberinto de la burocracia. Una cabal interpretación relacionada con la calidad antes que la cantidad. Hasta no hace mucho tiempo hubo concejales que se jactaban de presentar muchos proyectos, aunque la mayoría de ellos fuera para cambiar un foco, levantar unas ramas o tapar un pozo. Pero hasta que la solución pretendida por el o los vecinos llegara, hay que presentar un proyecto, esperar una sesión, aprobarlo, elevarlo (o bajarlo) al Ejecutivo, derivarlo al área correspondiente y aguardar que se concrete el trabajo. Buen rédito para el propulsor de la iniciativa, pero pérdida de tiempo para el contribuyente. A la vez, sin haber comenzado el período de Sesiones Ordinarias, los decibeles de la pirotecnia verbal bajaron en estos meses. No hubo mayores enfrentamientos. Solo algunos posicionamientos críticos pero que tuvieron a un mismo/a edil o bien fueron dichos de dirigentes que forman parte del espacio pero que no tienen representación institucional. No es la actividad legislativa y política un camino de rosas ni mucho menos un ámbito donde reine la ingenuidad, pero sí existe un análisis de procederes y resultados. Tal vez interpretaron muchos actores de este escenario, que existen mejores fórmulas con mejores resultados, máxime en un 2022 donde no hay una agenda electoral que imponga fuertes compromisos más allá de los límites del partido de Mercedes.







