Un grupo de bomberos locales partieron desde Central 50 hacia tierras correntinas afectadas y allí hermanados con sus colegas de la localidad de La Cruz, comenzaron a entregar las donaciones. Llegaron a su lugar de referencia, la Escuela 555 Bacaraí, y otra escuela agraria en la localidad de Isoqui, distante 12 km. de La Cruz.
Esto fue el 17 de marzo durante todo el día. Al caer la tarde estuvieron en la Sociedad Rural de La Cruz a dejar rollos de alambres, y a dos merenderos, Sonrisa de Niño y Construyendo Sueños. Hicieron noche en cuartel de bomberos local para compartir una cena de camaradería.
También recorrieron algunos lugares de la localidad, entre ellos «El Reloj de Sol», uno de los dos que hay de su tipo en todo el mundo según los testimonios del lugar.
Ya en la mañana del viernes 18, la delegación de Suipacha se despidió de sus pares correntinos para emprender el regreso, con la satisfacción del deber cumplido.
“Una vez más el agradecimiento a toda la comunidad por pensar en los que más necesitan, y de esta manera, con sus donaciones, permitirnos conocer y colaborar con realidades muy diferentes a las nuestras”.
“Es un orgullo enorme que toda la comunidad deposite su confianza en nosotros para poder ayudar y tender una mano donde lo están necesitando” – expresaron.
Con emocionantes mensajes de agradecimiento que conmovieron a nuestros muchachos, los Bomberos Voluntarios de La Cruz, Corrientes, enviaron imágenes de la entrega de mercadería de Suipacha que habían quedado en depósito y siguieron entregando a lugares de difícil acceso, como el caso de la Escuelita 964, en el paraje Yayaí.





