La presidenta del Cuerpo dejó dicho por escrito que se iba a ausentar por dos sesiones. Adujo cuestiones personales. Andrea Bozzini la reemplaza interinamente y Todos quedó en superioridad numérica. Malestar e impacto político.

La sesión del pasado lunes, la segunda del período ordinario del Honorable Concejo Deliberante, fue presidida de manera sorpresiva por la vicepresidenta primera del Cuerpo que es la concejal de Todos, Andrea Bozzini. Si bien había versiones que habían circulado desde el acto del 24 de marzo, sobre la ausencia en la ciudad de Evangelina Cabral, quien no había asistido a la convocatoria oficial en plaza San Martín, recién el lunes se confirmó este hecho. Mediante un escrito, Cabral hizo saber que no estaría presente durante dos sesiones, la del pasado 28 de marzo y la del 11 de abril, primera de ese mes. Sin embargo, se trata solo de una ausencia sin pedido de licencia y más allá que no es obligatorio solicitarla, su decisión tuvo un impacto político que en la oposición no fue bien recibido, tanto del lado de la Unión Cívica Radical como del propio espacio al que pertenece: el PRO. “Yo me anoticié de su ausencia ese mismo día por la mañana… Me llegó un mensaje breve de ella explicando que no iba a estar en la sesión y deseándome suerte y a media mañana cumplí funciones en labor parlamentaria en el Concejo Deliberante y allí vi la nota en la que decía que por razones particulares no iba a estar presente en las próximas dos sesiones”, expresó Bozzini a Noticias Mercedinas. “La noticia fue absolutamente inesperada. Son motivos particulares los que plantea Cabral”, agregó. La sesión en cuestión había sido convocada por Cabral, pero la terminó presidiendo de manera interina Bozzini. Durante la misma solo se dijo que Cabral estaba ausente con aviso.

 

Desequilibrio

La inesperada noticia provocó un desequilibrio en el Cuerpo Deliberativo y de esa forma el oficialismo volvió a tomar el control del Cuerpo. La conformación de 9 concejales por Bloque, con la Presidencia de Juntos, hace que, en caso de opiniones dispares, el voto del presidente incline la balanza hacia la postura opositora. Un caso reciente fue la resolución aprobada en relación al Pase Sanitario que pudo conseguirse bajo esa modalidad. Pero en esta ocasión, cualquier discusión que pudiera darse, iba a terminar con victoria oficialista ya ni siquiera por voto de Presidencia sino por un 9 a 8. Así sucedió con algunos expedientes. Tal vez el más significativo fue la afectación de un predio ferroviario donde el Ejecutivo proyecta la construcción de viviendas. El presidente del Bloque oficialista observó la cuestión aritmética de las bancas, pidió establecer el Cuerpo en Comisión y con la mayoría que estaban teniendo de modo transitorio, aprobaron el convenio. La concejal Débora Lacasa realizó un intento porque no se apruebe. Aclaró en principio que pretendía que el caso siga tratándose en Comisiones, pero ya era tarde. Defendió la posibilidad de no “violentar normas” como la Ordenanza de Zonificación o aquella norma que el HCD había aprobado en 2015 donde planteaba la preservación de los terrenos ferroviarios. Puesto a consideración Juntos no pudo sostener su postura en un expediente que se venía trabajando desde hace un buen tiempo. Si algún efecto generaba la ausencia de la presidenta, este hecho era lapidario, incluso para el humor de algunos ediles opositores que luego fuera del recinto pusieron el grito en el cielo.

 

Malestar

Era obvio que el oficialismo no iba a detenerse en esta cuestión de Presidencia, pues favorecía sus intereses. Por otro lado, no hay interés de Todos para romper una buena relación que mantienen con el sector opositor para la aprobación de una importante cantidad de convenios del Ejecutivo. El expediente antes mencionado era uno de los primeros que no encontraba acuerdo, pero el número inclinó la decisión para las pretensiones de la gestión. No obstante, ello Garro comentó que en expedientes anteriores habían aprobado por unanimidad la construcción de un SUM y de una pista de skate en terrenos ferroviarios, “pido el mismo criterio”, dijo el edil oficialista. Lacasa remarcó que cuestiones de esparcimiento son permitidas en esos terrenos, “pero no viviendas”. Tras la aprobación, el concejal Edgar Kilmeatte solicitó que la votación fuera nominal, lo que obligó a reconsiderar el proyecto y se terminó votando de esa manera. La decisión de Cabral no fue bien recibida. El martes hubo una reunión en la UCR donde el tema fue tratado y si bien no quedó más que en ese malestar, algunos dirigentes hablaron de falta de responsabilidad institucional. Consultado en off un integrante del PRO, aseguró que tampoco dentro del sector “amarillo” el tema había sido visto con buenos ojos. Por delante queda una sesión más y al no solicitar licencia, hecho que obligaría a un reemplazo, la oposición volverá a estar en desventaja respecto del oficialismo.

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