“Para mí Mercedes es pueblo y tranquilidad”
Por Fernando Pachiani
Hace más de 18 años que se fue de Mercedes buscando nuevas oportunidades. Se decidió por viajar a Cafayate, Salta. Se ha dedicado a los negocios inmobiliarios, pero es un empresario y propietario de negocios de diferentes rubros.
En busca de un porvenir
“Me fui de Mercedes buscando un porvenir que no me estaba dando en ese presente- nos comienza a contar José. Mercedes se caracteriza por los empleos públicos o profesionales y como yo no tengo habilidades con las manos; dejé la ciudad buscando un buen porvenir, ya que tenía dos hijos chicos de 7 y 4 años en ese momento, Abril y Valentín, y mi idea era poder mandarlos a la facultad y darles las cosas que mis padres me habían dado a mí… y, la verdad en Mercedes no veía esa oportunidad.
Hoy Abril tiene 28 años y se recibió de biotecnología con un promedio alto que me hace sentir orgulloso. Está becada por el Conicet y está haciendo su doctorado y Valentín tiene 22 y también es estudiante universitario.
Pero, en definitiva, hoy estoy donde quiero estar económica, social y espiritualmente-confiesa.
En su momento no fue fácil remontar vuelo con los chicos tan chicos, yo me había casado en primeras nupcias con Andrea Bozzini, novia de siempre, excelente madre, persona, al igual que mi pareja actual me ha acompañado en todo.
Así que fue un desafío personal, y me decidí por Cafayate, Salta porque tenía conocidos acá y una propuesta laboral. Tuve la tranquilidad de que iba a salir lo mejor de mí. Y hoy me encuentro totalmente realizado y lleno de proyectos a futuro.
Fue un principio difícil a 1400 km. de mi ciudad, de mis afectos, de mis familiares y amigos, puedo decir que duele mucho a la noche la nostalgia, que a la mañana se transforma en esperanza de un buen futuro”-confiesa.
El recuerdo de Mercedes
“Tuve una infancia muy linda en un barrio hermoso en Mercedes, originalmente mi primer barrio fue en 30 entre 29 y 31 y después pasamos a 24 entre 43 y 45, en la casa familiar, barrio del sapo.
Mis amigos eran todos, somos cinco hermanos y era muy fácil conocerse. Apenas yo nací, a los 2 meses nos fuimos a Santa Rosa, La Pampa con mis padres por razones laborales. Después por diferentes motivos, mi papá renunció como secretario del juzgado y armó la escribanía Marchesini que muchos recuerdan.
Mi mamá María Rosa Etchegaray, docente muchos años en la escuela 11 y terminó jubilada como directora de la escuela N 3.
Yo concurrí a la escuela 2 hasta 3er grado. Mi primer amigo importante Guayanone, Leonardo Juárez, Analía Bories y en 4to grado pasé a la escuela Nro. 1 de la calle 24 y 15 ahí viví mi infancia con un grupo de chicos maravilloso: Pedro Caramelo, Cristian Bertón, Daniela Amauri, Georgia Dematey, Ana Laura Giumelli, Daniela Bozzini, son amigos que cuando la vida nos cruza, nos paramos y sale la charla.
El secundario lo hice en el Colegio San Patricio, éramos todos varones jugando a ver quién era más. Con el Profesor Miguel Iribarren que era el director y nuestro profesor de educación física, volábamos todos por el aire”-dice.
En definitiva, Mercedes para mí es pueblo, tranquilidad; tiene luces, tiene cultura, el recuerdo de la Catedral, el Correo. Cuando llego a Mercedes la encuentro hermosa, extraño muchísimo el paisaje de Mercedes. Vivo entre montañas, pero Mercedes es como si fuera un barrio privado. Y además ahí siguen estando mis afectos más entrañables, viven mis hijos, papá, mamá, mis hermanos, mis amigos y hasta sigo conservando una casa para el día que quiera irme otra vez para allá-señala.
Cafayate
“Siguiendo un poco los pasos de mi padre, yo puse la primera inmobiliaria acá en Cafayate. Hoy hay muchas más. La ciudad creció mucho en infraestructura. Es la más importante dentro del circuito turístico de los Valles Calchaquíes. Es un paraíso este lugar. Es muy atractivo desde las quebradas hasta las montañas. Muy colorido. Llueve muy poco. El clima es seco, así que extraño las lluvias y la humedad de Mercedes…(risas).
Aún conserva las características de su arquitectura colonial, en sus calles, su iglesia, un molino de maíz hecho por los jesuitas. Y por supuesto se destaca por los viñedos con bodegas antiguas donde se cultiva uva de tipo torrontés.
Desde que llegué hice un poco de todo- manifiesta. He trabajado como guía de turismo, para eso estudié mucho, y luego pude armarme mi propia agencia. Después seguí con alquiler de hospedaje y caballos para alquilar.
Luego los turistas querían comprar porque el país estaba en una etapa de crecimiento y yo veía que no había inmobiliaria, no estaba la cultura de lo inmobiliario. Rápidamente me fue muy fácil desarrollar la inmobiliaria.
Cafayate tiene 185 hectáreas originales y en una de esas magias logré convencer al dueño de una bodega de 160 hectáreas que las vendiera y salimos con un loteo con un bajo costo y todos, incluso los de más bajos recursos pudieron comprar uno o más lotes. Pasaba que el pueblo había crecido y las bodegas le impedían seguir creciendo, porque lo habían encerrado. En 7 años se pudo armar otro pueblo. Ese fue un gran negocio inmobiliario para mí.
Después vendí todo lo que era agencia de turismo y me quedé con un hotel frente a la plaza donde también armé y un restaurante puse la primera heladería de acá, me fui auto-realizando y copando un poco la plaza principal- dice. Acá hace mucho calor y me di cuenta que la gente calma la sed con cerveza y no con vino, y si no se toma un helado por eso puse una heladería y una bodega de cerveza que tiene los siguientes nombres patentados: Cafayateña, Humahuaqueña, Pitareña, Salteñita, Purmamarqueña, Jujeñita, Tucumanita que son todos los pueblos del corredor turístico.
Resumiendo, hoy soy propietario de dos restaurantes y una bodega de cerveza. Una heladería, la inmobiliaria, corralón de materiales, y una constructora que tenía con mi ex pareja, que es arquitecta.
Acá hay mucho turismo internacional. Hay italianos, franceses, holandeses, de donde se te pueda ocurrir, pero hay que saber estar entre las montañas y lejos de tus seres queridos.
Mando un saludo especial a todos ustedes, a mis hermanos María Laura, Matías, Paulo, Lucas, a mis sobrinos Agustín, Lucía, Sol, Josefina, Bautista, Julia y Juancito un beso y abrazo especial para Abril y Valentín y un abrazo muy grande a todos los mercedinos y que el país se pueda poner de pie nuevamente”-concluye.







