Finalmente, el ministro Berni resolvió que la escuela de paracaidismo debe desalojar la parcela que se le había asignado y dispuso que algunas construcciones pasaran al patrimonio del Estado provincial. Pero el conflicto se mantiene sin resolución. ¿Quién debe proceder?

Allá por el mes de noviembre del año pasado este semanario anticipó que la resolución del conflicto que se suscitaba en el Aeródromo de Mercedes estaba en manos del titular de la cartera de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni. En las últimas horas miembros de la Comisión Directiva del Aeroclub visibilizaron la situación y dieron a conocer mediante una solicitada que dicha resolución había sido dictada. Hicieron saber en la misma que finalmente se rechazó el recurso jerárquico que la empresa de paracaidismo había presentado ante la recisión de su permiso precario de uso y desalojo inmediato de la parcela que se le había asignado dentro del predio. Esa decisión administrativa también contemplaba que las construcciones fijas que se habían realizado allí, pasaban a formar parte del patrimonio provincial. Se trata de la ampliación del restaurante y un hangar. En esa solicitada que se publicó el pasado lunes en este semanario el Aeroclub dice que hasta hoy dicha resolución no se ha hecho efectiva. “Desconocemos el motivo por el cual no proceden a retirarse del Aeródromo”, señalan. Agregan que la entonces ahora ocupación ilegítima impide el normal desarrollo de las actividades, “generando un ambiente de constante hostilidad a quienes asisten al predio, vulnerando en su totalidad la convivencia con los visitantes y sobre todo con la Comisión Directiva”. Finaliza la misma pidiendo a las autoridades que fueron notificadas de esta resolución, que dispongan las medidas necesarias para ponerle fin a este conflicto. La pregunta que surge es, ¿Quién debe hacer cumplir esta resolución? ¿A quién le corresponde?

 

Ejecución

El presidente de la Comisión Directiva del Aeroclub, Diego Enseñat, afirmó en declaraciones a la mañana de FM Universo, que el proceso administrativo ya ha concluido. Entonces ¿qué sigue? Desde la otra parte, es decir la escuela de paracaidismo hay silencio a pesar de la insistencia de esta redacción por conocer su postura. En términos fácticos la Dirección de Aeronavegación resolvió dos aspectos hace algunos meses: la revocación de ese permiso y también pidió al Aeroclub que renueve su Comisión Directiva en un plazo determinado. Tras Asamblea, Enseñat se convirtió en el nuevo presidente. Por entonces los paracaidistas apelaron y Berni confirmó. No mucho más por discutir en ese aspecto, pero no se ejecuta lo resuelto. “Fueron notificados pero no se fueron, estaríamos frente a una desobediencia. Esta resolución se tiene que ejecutar y no se ejecuta. Queremos visibilizarlo porque la convivencia dentro del Aeródromo no es buena… siempre estamos en alerta por alguna cuestión que pudiera llegar a pasar… porque somos responsables por una cuestión de responsabilidad solidaria. Los organismos no ayudan a que esto se termine”, sostuvo el presidente en esas declaraciones radiales. Agregó el presidente a la 93.1 Mhz que en los papeles los paracaidistas “no tienen nada que hacer en el predio, lo dijo la Dirección provincial y después el Ministerio, pero en la práctica no… nadie ejecuta las resoluciones”. Agregó que buscan que el Aeródromo sea un atractivo turístico, quieren organizar festivales, pero no consiguen hacerlo porque el restaurant está cerrado/clausurado y no hay baños para el público. “No podemos hacer un festival aéreo, necesitamos ayuda y no la tenemos”, agrega sin hacer mención de quién deberían recibirla. “Si quieren turismo, un encuentro aéreo, con la cantidad de gente que trae, no lo vamos a poder realizar hasta que no recuperemos las propiedades que nos pertenecen”, manifestó Enseñat. Asegura que no ha tenido contacto con el intendente ni funcionarios del Municipio y admitió que la otra parte buscó que se clausure el Aeródromo a través de denuncias al organismo. Las inspecciones del ANAF no tuvieron cuestionamientos de relevancia, excepto que se tape un pozo que oportunamente se pensó como un espejo de agua, “pero ellos realizaron ese espejo de agua que degradó la seguridad operacional del predio por aglomeramiento de aves… nos piden que tapemos el pozo, nos tenemos que hacer cargo de tapar un pozo que no hicimos… aprovecharon lo que ellos mismos hicieron para clausurarlo…”, aseveró el presidente del Aeroclub. Finalmente Enseñat consideró, “tengo Fe que el Municipio se va a poner a disposición, me extraña que hasta el momento no se haga nada porque en los papeles todo está más que claro”.

 

Competencias

Si bien en el Municipio algunas fuentes admiten que la notificación de lo resuelto por Berni llegó a la sede del Palacio, creo que hay cuestiones de competencia que les impiden actuar en el conflicto. “No tenemos herramientas”, supo decir un funcionario oportunamente. La realidad es que mediante un decreto del año 1977 el Municipio fue designado como depositario del Aeródromo y una de las pocas vinculaciones que tiene de modo directo es que el jefe del Aeródromo, la máxima autoridad dentro de ese espacio, fue designado por provincia, pero figura en la plantilla de empleados del Municipio. A pesar de ello, entienden que ni siquiera tendrían facultades para una hipotética remoción. Oportunamente y según dicen de buenos oficios, la comuna intercedió en el conflicto aunque con el solo propósito de mediar para lograr un acercamiento de partes que nunca se pudo lograr. “Siempre hemos dado muestras que no intercedimos a favor de ninguna de las partes, consideramos que los organismos competentes debían tomar las decisiones sobre el particular y no la Municipalidad”, confió por aquellos días de la utilización de la banca participativa por parte del Aeroclub, una fuente del Ejecutivo. Recordaba además que la propuesta de la actividad de paracaidismo fue acercada por la propia comisión del Aeroclub y el Municipio manifestó su interés por cuestiones de índole turística, pero nunca resolvió ninguna cuestión relacionada con aspectos operativos. De hecho toda la tramitación del expediente administrativo se ventiló en escritorios platenses. De allí que si el permiso que luego se revocó fue otorgado por una Dirección provincial, el recurso apelatorio corrió por iguales rieles y la resolución final es de un Ministerio provincial, desde el Municipio consideran que no tienen demasiado margen para proceder. También se evidencia que las construcciones en cuestión pasan al patrimonio provincial. Hasta la fecha el Ejecutivo municipal solo ha recibido la notificación de lo decidido por Berni, pero ningún pedido de intervención formal por alguna de las partes involucradas. Es de recordar que en octubre de 2021 el Aeroclub le pidió al HCD intervención en este escenario de conflicto, aunque también se desconoce qué acciones llevó adelante el parlamento local y cuáles son sus alcances en materia de competencia. Queda claro que aún el conflicto tiene aspectos pendientes, aunque no con demasiada claridad respecto de quién debe proceder para hacer efectivas las resoluciones: si la Dirección Provincial de Aeronavegación, si el superior Ministerio de Seguridad o si el Municipio. Por ahora el Aeródromo funciona con limitaciones porque hay una situación que aparece clara en términos administrativos pero con grises en el plano práctico.

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