“Mis recuerdos de Mercedes siempre están presentes”

Por Fernando Pachiani

Nació en Comodoro Rivadavia pero los años de la infancia y adolescencia los pasó en Mercedes donde se formó. Es enfermero y rescatista. Reside en la ciudad de Centenario, en la provincia de Neuquén.

Destino Mercedes

“Nací en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut”- comienza a contarnos José. Pero cuando yo era muy chico, mis padres, Ernesto Guaytima y Etelvina Páez, (ambos fallecidos) deciden trasladarse a la ciudad de Mercedes. Mi papá trabajaba en los pozos petroleros  de YPF y cuando se jubiló, allá por el 66, ellos decidieron cambiar su lugar de vivir, buscando otro aire, ya que Comodoro era en ese momento un lugar complicado por su clima y las muchas dificultades para vivir y debido a que mi mamá tenía una hermana viviendo en Mercedes, eligen esta ciudad como destino.

En el año 1966, yo tenía 5 años, así que casi de inmediato, empecé la escuela primaria en el colegio San Patricio, los años de la infancia cargada de historias, travesuras de chicos, a alguno de mis compañeros los vi hasta ya cursando la facultad de medicina en La Plata.

Allí estuve toda mi infancia y mi adolescencia. A los 18 años me fui a estudiar a La Plata y no volví más a vivir, porque la vida me trajo para el sur. Obvio que  muchos amigos me quedaron pero, a través del tiempo, uno va perdiendo contacto y ahora por el tema de internet, y el Facebook, se los va encontrando”- recuerda.

Un golpe duro

“Luego de un breve paso por la escuela industrial, me decido y continuo mi estudios en el Colegio Nacional Florentino Ameghino, ya con mis padres fallecidos. Fue ese colegio, y mis compañeros que me dieron una contención realmente muy importante, yo había quedado huérfano muy chico y sin rumbo, a la deriva, por eso jamás me voy a olvidar de la contención brindada por todo el cuerpo docente del colegio y sobretodo de mis compañeros y amigos, muchos de los cuales conocí en la Acción Católica, donde hemos ido de campamento a la localidad de Potrero de los Funes en San Luis”- expresa.

También, durante aquella difícil adolescencia, ingreso al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Mercedes, que no solo despierta mi vocación por ayudar al prójimo, sino también la de estudiar una profesión a fin de aprovechar al máximo las capacidades aprendidas, y es entonces que ingreso a la Escuela de Enfermería “Islas Malvinas”, no sé si todavía existe- dice, donde me recibo de Auxiliar de Enfermería, y despierta mi interés en estudiar la carrera de Medicina.

Hago el primer intento en la UBA, pero como yo trabajaba en el hospital Blas L. Dubarry de Mercedes, mis compañeros me aconsejaron que pida un pase a La Plata y vaya a estudiar allá. Cosa que hice, eso fue en el año 1985 que despegué de mi querido Mercedes y no volví más, por esas cosas de la vida, todos los años le digo a mi señora que me gustaría ir, pero la verdad son muy fuerte los recuerdos que tengo, y como dice el tango “Volver”, tengo miedo del encuentro con el  pasado”- señala.

De aquellos años recuerdo amucha gente de bomberos voluntarios, donde estuve un tiempo largo, y con ellos tengo un contacto bastante seguido. Fui bombero en Mercedes y eso fue lo que más me marcó en la vida. Ahí decidí mi futuro como enfermero, y rescatista como soy ahora. Eso me marcó muchísimo. 

Estuve en muchos accidentes de ruta, donde la ruta 5 era muy estrecha y se trabaja mucho en esos temas. Muchas veces estaba en el aula y si sonaba la sirena podía salir, tenía permiso de salida en caso de llamados” – recuerda.

De nuevo al sur

“Encontré una historia por hacer acá, en el sur- cuenta. En la provincia del Neuquén se necesitaban lo que se llaman agentes sanitarios, que se encargan de visitar las comunidades en la cordillera, llevando adelante una atención primaria de la salud.  Después de una larga historia de encuentros y desencuentros, termino de cursar mi carrera de medicina, faltándome 4 finales para recibirme, me vengo a buscar ese puesto de agente sanitario o sea que de nuevo al sur.  

Cuando llego acá, me entero que para ese puesto había algunas condiciones que cumplir,  que era político,  que había que ser paisano, que había que saber andar a caballo, porque a esos lugares recónditos y escondidos de la cordillera se llega solo a caballo, y yo ni a los caballos de la calesita había subido (risas)… pero igualmente acá me quedé. En la provincia continué mi carrera como bombero voluntario, hasta hace 3 años que me retiré por la edad.

En la actualidad, continúo trabajando como enfermero, atención pre hospitalaria, en mi grado de licenciado y jefe de servicio para una empresa petrolera de la zona, (Vista Oil & Gas), atendiendo los accidentes propio de la actividad y los de ruta también. Sobre todo los accidentes en el yacimiento, que es un campo donde hay muchos pozos de petróleo y las empresas se encargan del mantenimiento, perforación y extracción del petróleo y la gente que trabaja tiene sus accidentes o atenciones.

Nosotros nos dedicamos con un equipo médico de acá para todo ese tipo de encrucijada. Hay gente que vive dentro del yacimiento por un periodo de 7, 14 o 21 días  y después, yo trabajo 7 días seguidos y 7 de franco en mi casa, pero no me puedo quedar quieto, estoy trabajando en la Cruz Roja, Defensa Civil con educación, cursos a la comunidad, y algunos controles también.

Estoy a 15 km de Neuquén, capital. Acá las distancias son cortas pero importantes. Estoy con mi señora, tengo dos nietos, y estoy a punto de jubilarme. Si Dios quiere ya me jubilo, para dedicarme a la familia y viajar por la Argentina, que es otra de mis pasiones; aunque no se deja nunca de laburar igual. Ahora estoy como jefe, así que hago tareas administrativas, porque ya los huesos no rinden como antes… En el sur se sufren mucho los fríos… Llega un momento que pedís cambio.  Pero bueno se disfruta. Yo me vine para acá porque caímos a unas comunidades mapuches, hace más de 25 años, y hay una  actividad de campo, que realiza gente que no es enfermero, que hacen controles de natalidad y de enfermedades propias del campo… y me enamoré de la actividad. Por eso me vine a estos lares. Al día de hoy tengo contacto con esas comunidades mapuches y bueno, vamos a seguir ayudando”- confiesa.

A Mercedes no he vuelto por cuestiones de tiempo y movimiento, pero siempre lo recuerdo con muchísimo cariño, ha sido una parte muy importante de mi vida. Mi formación de bombero me llevó a esto, la acción católica me llevó a esto, a ver la parte humana, y también la gente que me ha rodeado, que por muchas cuestiones no he vuelto a ver. A todos les mando un abrazo grande… Y ganas de ir no me faltan”-concluye. 

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