“Extraño los grandes asados con amigos”

Por Fernando Pachiani

Vivió en Mercedes hasta los 10 años. Luego volvió a terminar la secundaria. Jugó al rugby en Mercedes y Buenos Aires. Es ingeniero mecánico. Reside en Sídney desde diciembre del 2019.

Infancia en Mercedes

“Yo nací en Mercedes, en el año 85. Tengo una familia grande, mis padres por un lado tienen 4 hermanos y por el otro lado 9, así que un lindo lío. Una familia muy divertida, muchos primos, y además muy cercanos todos. Una familia para agradecerle a la vida.

 Hice el jardín en el Colegio San Patricio. Vivía enfrente del Instituto Unzué en calle 47 entre 30 y 32, y a los 10 años nos fuimos a vivir a Río Cuarto, Córdoba, por laburo de mi viejo. O sea que me fui bien de chiquito de Mercedes, pero conservé todos los amigos.  Durante toda mi estadía en Río Cuarto los seguí frecuentando, volvía muy seguido a Mercedes, por la familia que es tan cercana. Recuerdo que aprovechábamos cada fin de semana largo que teníamos. Mi cumpleaños es en julio y volvía a festejar mi cumpleaños con todos los compañeros.

Vivimos 10 años en Río Cuarto hasta los 16. Una ciudad hermosa, la segunda ciudad más importante de Córdoba, al sur. Ahí empecé a jugar al rugby, lo cual como mis amigos de ahí son del rugby, también los sigo frecuentando, hablamos, nos mandamos mensajes con todo el grupo, la camada como yo les digo. Jugué al rugby tanto en Río Cuarto como en Mercedes. Cuando volví esos dos años… Estuvo bueno,.. En el Mercedes Rugby Club había muy linda gente y muy lindo el club. Después me fui a Buenos Aires y seguí jugando en el equipo de mis primos, hasta los 27 años.

A los 16 volví para terminar la escuela en el Colegio San Patricio donde hice los últimos 2 años. Soy promoción 2003.

A todos mis compañeros los recuerdo con mucho cariño, es más te podría hacer la lista de los que viven más cerca y más lejos de mi casa. Mis amigos son Luis, Julián, Mariano, Juan, Daniel y después de la 29 viene Juan, Justo, Santiago, Manucho.  Cuando hacía el asado los invitaba y recordaba de dónde venían. Inolvidables esos asados grupales.

Extraño a los seres queridos, a los amigos, los asados, la familia, compartir momentos con ellos. Lo material no extraño tanto, por lo menos desde acá. Pero si extraño un asado, compartir un momento, eso es impagable. Contar las mismas anécdotas, aunque siempre se le agrega un poquito de sal y pimienta y nos reímos como si fuera la primera vez.

Además, en Mercedes están mi hermano Martín, mi ahijada Clementina y mis grandes amigos y mi familia, que les mando un beso grande a ellos, que los extraño y los quiero mucho”

Los estudios superiores

“Después a los 18 me voy a Buenos aires y arranco a estudiar ingeniería mecánica en la UBA. Me recibo, a duras penas- confiesa. La verdad fue una carrera entretenida. La UBA te la hace entretenida. Siempre me gustaron los autos, las máquinas, los motores y me orienté para ese lado. Me dije: “voy a darle una oportunidad”. Me entrevisté con gente que ya trabaja en la profesión y me interesó. Me gustó, cuánto más me metía en la carrera, me seducía aún más, inclusive otras ramas de la ingeniería mecánica y terminé. Me recibí y empecé a trabajar en una fábrica en Talar de Pacheco, que se llamaba Metalsa. Trabajaba en el área de mantenimiento, en una de las zonas de la fábrica, que era enorme. Después pasé a otra empresa, en el área de proyectos, como supervisor del área de mantenimiento en proyectos de área da minería y mi último trabajo en Argentina fue ligado al área comercial técnica, con una compañía americana, que vendíamos mangueras y correas para la industria y yo estaba enfocado en minería y petróleo”.

Destino Australia

“La verdad que llegué a Australia no sé muy bien por qué- nos empieza a contar Andrés. Siempre tuve la idea de generar experiencia a nivel internacional y profesional, siempre tuve esa inquietud de irme por lo menos por un tiempo de Argentina y en esa inquietud estuvo la necesidad de mejorar mi inglés. Y bueno en la selección de países desarrollados de habla inglesa: entre Canadá, Estados Unidos, Inglaterra, entre todos esos, el que más cuadraba con mis expectativas era Australia- dice.

Siempre lo tuve en la cabeza y charlando un día con mi madrina me acuerdo que me dice: “mirá que si vas a Australia no vas a volver… hacete la cabeza.” Ella tuvo la posibilidad de ir y me decía: “Tenés deportes, mar, vida sana… a vos te va a encantar Australia”. Y siempre me quedó en la cabeza eso, dándome vueltas… y en el 2019 tuve la posibilidad de ir de vacaciones con mi primo Manuel a Japón y con el correr del tiempo dije: ¿por qué no ahora? ya que estoy de aquel lado del mundo…Y lo hice. Hoy estoy en Sídney, en el suburbio cerca de las playas más famosas.

 Por supuesto, me he tenido que acostumbrar a algunos cambios de vida. Acá en general la gente tiene la costumbre de arrancar muy temprano a la mañana y cuando se hace de noche, ya se meten en la casa y van dormir temprano. De hecho, cambian el horario, para tener más horas de sol durante la mañana. Aprovechan el día así, las horas de sol. A las 6 de la mañana la gente ya hizo deporte, se baña y ya va a trabajar. Acá todo termina muchísimo antes que en Argentina. A nosotros los argentinos nos cuesta más el día. 7 y media de la tarde acá están cenando. Algo que yo todavía no puedo hacer. No hay posibilidad. Es un cambio importante”- señala.

Ahora acá en Australia estoy trabajando en lo mío. Obvio que no fue fácil y primero tuve que trabajar de miles de cosas, desde pintor o albañil hasta delivery. Cerca de un año la remé- señala.  Hoy trabajo en una empresa italiana que fabrica moto-reductores para la industria. Un primo me contactó con un chico que conocía de acá, ese con el director de la empresa de acá que es otro argentino, y el tipo me dijo: ¿te animas a arrancar? Sí, por supuesto le contesté. Yo estaba muy entusiasmado. Y arranqué ahí y ya llevo un buen tiempo trabajo. Se gana bien, tiene buenos sueldos.

Sídney es hermoso, una ciudad hermosa para vivir. Me atrapa mucho el mar. No sé qué voy a hacer de mi vida, ya veremos. Pero tengo la posibilidad de que la empresa en la que estoy me sponsoree y eso me daría más libertad para trabajar. El tema de visado es lo más complejo acá; cómo venir, cómo quedarse y cómo trabajar. Hoy por hoy estoy con visa de estudiante, lo cual te permite algunas cosas y otras no.

Acá se vive muy bien. Australia es un lugar muy bello. Hoy por hoy es el lugar que elijo, que me conviene. Pero si me preguntas si me veo acá en dos años, la verdad ni idea. Sin duda me ofrecen muchas posibilidades que son muy buenas, pero no sé qué voy a hacer”- concluye.

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