Mauricio Gelves

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“La amistad con la gente de Mercedes es irremplazable”

Por Fernando Pachiani

Es licenciado en informática. Su pasión es viajar por el mundo. Se define como un nómada digital que registra sus viajes por las redes sociales. Hace casi 10 años que viene viajando por el mundo, aunque Madrid es su lugar preferido.

Un nómada digital

“Es como la forma más rápida de poder definir no solo a mí, si no a un gran colectivo, que con el avance de las tecnologías va creciendo- comienza a contarnos Mauricio. No es otra cosa – agrega – que la posibilidad de poder trabajar en forma remota. Nómada en el sentido de no tener un domicilio fijo, nos estamos moviendo. En mi caso es por el mundo digital porque podemos desarrollar nuestro trabajo mediante una computadora o internet.

Yo soy licenciado en informática, hago páginas web, videos para YouTube y fotografía. Cada uno va viajando y trabajando según su modalidad, según su profesión. Los viajes siempre estuvieron en mi vida por los trabajos de mis padres. Ya en Argentina viajé por el sur, por la Patagonia, y ya desde ahí se despertó el interés de viajar. Una vez que se empieza no se para. Y sumado a mi trabajo, que me permite estar moviéndome, esa fue la gran decisión que tomé hace unos meses.

Viajo con el trabajo desde el 2015, pero siempre volvía a Madrid. Ahora ya no lo tengo, ya no tengo casa. El patio de mi casa ahora es la playa que tengo enfrente. El lugar donde alquilaba se lo dejé a unas amigas de Córdoba. Les prometí que iban estar un año ahí, porque quiero seguir viajando, y no sé qué pasará. Ahora voy viajando en moto, le puse «Pampero», porque me pareció que el caballo de Patoruzú era un buen nombre para atarlo a las raíces. Y ese es el nombre que lleva mi compañero de viaje.

Yo creo que lo de los viajes estaba en mí, pero nació en Argentina, no hizo falta venir a Europa. Al viajar por el sur, el noroeste, las cataratas del Iguazú todos esos pequeños viajes hicieron que se despertara esto de ser curioso, de moverme. Utilizarlo como una forma de escuela, donde aprendí muchísimo. En la escuela se enseña mediante textos o videos, y el conocimiento no se aferra, pero en la vida uno vive, uno tiene experiencias. Aprendes un montón con este tipo de aventuras, no saber dónde vas a dormir. Incluso en España, no es lo mismo un andaluz que un gallego o que un vasco. Viajar es una gran escuela, una gran universidad- señala”.

Mercedes, lejos y cerca

“A pesar de haber viajado mucho por el mundo, es verdad que en Mercedes tengo mi raíz, a mis amigos de toda la vida, mis amigos. Es lo que me une a Argentina, lo que hago una vez cada dos años, porque la verdad que se necesita, se extraña y es un cable a tierra.

Recuerdo mi paso por la escuela Parroquial, a la cual entré por el curso de informática, que me vino muy bien, porque al día de hoy sigo implementando cosas que aprendí con 13 años. La enseñanza fue impresionante. Me nutrí muchísimo de lo que se enseñaba entonces. También recuerdo las tardes que pasábamos en la Liga de Padres de Familia, recuerdo andar en bicicleta por toda la ciudad, poder jugar sin miedo como pasa hoy en día. Tengo muy lindos recuerdos. Todas las fiestas, la del durazno, la del salame quintero. Hay muchos recuerdos que me atan con esa ciudad y no puedo abandonarla de un día para otro. Eso hace que necesite volver cada tanto. Mis amigos son de toda la vida, no se ha cortado la amistad a pesar de estar hace 10 años afuera. Las telecomunicaciones, las video llamadas, los mensajes, eso lo hace más fácil. Uno no se pierde el día a día. Con la edad que tenemos se nos complica juntarnos a veces ya tengo 40 años- dice.

La amistad

“La amistad yo creo que se forja a lo largo de años y experiencias vividas. No se puede hacer de una semana para la otra, por más que te sientas muy a gusto una noche, eso no es amistad. Por eso la amistad que yo tengo con la gente de Mercedes es irremplazable. Es verdad igual que uno conoce mucha más gente viajando de esta manera, pero la amistad viene con el paso de los años. Aunque no sea de forma física, manteniéndola de alguna manera. Creo que esa es la verdadera amistad… Pero esto te da la posibilidad de conocer gente de todos lados, y desarrollar una empatía y una leve amistad que te permite poder moverte con seguridad a lo largo de todo el mundo. Ahora me esperan amigos en Italia, Bulgaria, Grecia, Serbia. Gracias a mi trabajo conozco mucha gente que me facilita moverme por todos esos países”. 

Los estudios superiores

“El terciario lo hice en Parroquial, en el profesorado, en el Instituto Superior de Formación Docente y Técnica Ciudad de Mercedes, y al cabo del tercer año, cuando me recibí de Analista de Sistema me fui a la Universidad de Palermo, que era la única que lo aceptaba. Trabajaba en la unidad nº 5 en la cárcel para ayudar con los gastos en casa, y de ahí pasé a la jefatura en La Plata, renuncié al tercer año, duré muy poco. Después empecé en el sector privado, en distintas empresas en Buenos Aires. En una de ellas me mandaron a trabajar a Venezuela, fue la primera vez en que pude mezclar trabajo y ocio, y estaba fascinado. Fui a Caracas. Me la pasé estupendo en los cayos, la Isla Margarita. La nafta allá no cuesta nada, menos que el agua mineral, lo aproveché muchísimo y pude recorrer mientras trabajaba”.

Viajar y publicar

“El hecho de empezar a registrar y publicar mis viajes comenzó con el primer viaje de ciclo turismo, los viajes aventura, en 2008 y 2009. Me fui de Tucumán a Ecuador, en bicicleta. Lo presenté como un proyecto a la Secretaría de Turismo y ahí me lo aceptaron. Abrí un blog y ahí escribía, y tenía una cámara con la que sacaba las fotos. Eso lo aprovechamos con Marcos Tabossi quien redactó el primer libro de mis aventuras que se llama «La persona de al lado». Con el boom de las redes sociales, obviamente uno lo aprovecha en su favor para poder ir acercándose a la pasión de su vida. Las redes ayudan muchísimo. Bien utilizadas puede servir mucho para atraer gente que lo apoyan a uno. 

Mirá, en cuanto a lo económico, te puedo asegurar que hice muchos cálculos antes de salir de Madrid. Inclusive uno de los motivos para tomar esta decisión de nómade, es que me iba a salir más barato viajar por el mundo que estar en Madrid con todos los servicios, más las salidas. Te lo puedo asegurar. Y a eso hay que sumarle que cuando sale algún laburo digital, freno algunos días en una ciudad, y así voy generando dinero. De momento los números no están en rojo, sino todo lo contrario”.

El año pasado hice Portugal en bicicleta, y me di cuenta que estaría muy bueno hacerlo en moto, dejar de sufrir con la bici, y sobre todo para asegurarme de llegar a un lugar seguro con wifi, para poder trabajar y no faltar en responsabilidad para mis clientes. 

En bicicleta es muy bonito porque te abre otras puertas y te conecta con mucha gente. Pero ya era hora de darle lugar a la moto, ir más rápido y vivir otra experiencia. Es pasar de una bicicleta que puede pesar 70 kg con el peso y las cosas, a un bicharraco de 200 kg que hay que mantener, buscar un service, etc. Es otra forma de viajar, que tiene sus pros y sus contras también.

Me encantaría poder viajar acompañado, pero es muy difícil encontrar a alguien con el tiempo, la plata y la voluntad de viajar de esta manera. A veces no se tienen todas las comodidades, y te tiene que gustar eso. No es para todo el mundo. Requiere de una cierta experiencia en el mundo del viaje de aventura para poder realizarlo. Pero no descarto que me acompañe algún amigo. Ya los invité a todos. Cuando yo me mueva en alguna zona que les guste, que se acerquen en avión, y podemos hacer una ruta circular en moto, o dejarla en algún lado, y recorrer con la mochila. Es un chute de buena energía, como se dice acá”.

Mauri en moto

“Uno de mis hobbies, mis pasatiempos, es abrir Google maps, y soñar. Lo que hice en este caso fue marcar en el mapa todos los puntos que me gustaría ver. Eso conlleva investigación, ver qué ofrece cada lugar, cuáles son los mejores lugares, e ir armando con distintos puntitos. Y después es trazar un camino posible a realizar, y ya lo he hecho. Ya tengo una posible ruta hasta Estambul, pero nada es fijo. Acá me agarró mucho la lluvia en el norte español, me desvié un poco, pero no pasa nada, porque te podés perder un punto que marcaste, pero aparece otra experiencia que está igual de buena o mejor.

Este proyecto se llama «Mauri en Moto», lo pueden seguir a través de la cuenta de YouTube como Mauricio Gelves o en Instagram, es un proyecto que me lleva a viajar en motocicleta y difundir la vida de nómada digital, desde Madrid, a Turquía, pasando por España, Portugal, Francia, Suiza, Italia, Bosnia, Alemania, Albania, Serbia, Rumania, Moldavia, Bulgaria.  Básicamente es toda esa ruta que me va a llevar mínimo un año de viaje para ir frenando a trabajar. La idea es disfrutar, pasarla bien y documentar el viaje, hago un video por semana en YouTube, para compartir todo esto que me encanta con el resto de la gente, y por qué no hacer de esto en el futuro una posibilidad de trabajo. 

El proyecto acaba de comenzar (junio 2021), hace ya un mes y medio que estoy fuera de Madrid, y en este tiempo pasé por dos países, porque pasé Gibraltar, un territorio pegado a España, pero es un trozo muy pequeño que pertenece a Inglaterra. Ahí no me pidieron nada para entrar. En Portugal no había nadie en la frontera. Está todo más relajado acá en Europa. Tengo el pasaporte italiano así que no hay ningún problema mientras te muevas por la Unión Europea.

Si continúa el viaje por Asia central sí se necesita un documento muy caro, se llama en francés carnet du passage, para garantizar que no vas a vender la moto en esos países. Es caro, hay que dejar un depósito de 3000 euros que quedó como seña. Si volvés con la moto al lugar de origen te devuelven esa plata.

Así es este viaje. Me encanta la vida de camping, así que tengo todo en la moto para poder pasar una noche tranquila en cualquier lado, como ya lo he hecho. De hecho, si ven en la cuenta de Instagram, estoy acampando en Olivares, al lado del mar, en montañas, no tengo problema. Es importante tener buen equipamiento de camping, para que sea agradable y no pasarla mal. Pero como estoy trabajando bien, me puedo permitir dos o tres veces a la semana quedarme en hoteles o en un departamento. También quedarse en algún hostel está bueno porque conoces viajeros y tenés otro tipo de experiencias, sobretodo dejas de estar solo para compartir con otra gente.

Con respecto a estos viajes mis padres ya están un poco curados de espanto, porque ya empezó todo cuando les dije que me iba en bicicleta de Argentina a Ecuador. Obviamente no lo entendían, creyeron que estaba escapándome de algún trauma cuando en realidad era solo pasión por aventurarse y vivir cosas locas todos los días. No les quedó otra cosa que aceptarlo porque la idea estaba tomada, ya tenía la bicicleta y el equipo. Faltaba solo tomarme el tren y partir. Y con los viajes posteriores cada vez la preocupación fue menos, pero es verdad que volvió por este proyecto en moto, porque sabemos los peligros que conlleva. Me sugirieron hacerlo en auto, pero obviamente que la experiencia no es la misma. Simplemente es distinta. Les prometí que iba a ir muy despacio, con muchísimo cuidado, y ahí vamos. Porque es verdad que las cosas pasan y no todo depende de uno. Ya he tenido caídas que están documentadas en los videos.

Reentrando a España tuve un pequeño accidente donde atropellé a un corso, a una cría de ciervos, es muy común en la zona de bosques de España. Los ciervos salvajes son un poco torpes, se cruzan por la ruta por más que te vean, y como no vayas un poco despacio puede ocasionar un problema. Afortunadamente pude frenar bastante así que no pasó nada ni para el animal, ni para la moto ni para mí. Pero bueno, fue el susto que se llevó”-cuenta.

¿Cuantos países conoces?

“Hace mucho que no hago el conteo, entre 30 y 40 países, de Asia, Europa y América. De Asía conozco Japón y Nepal, y América muchísimo. De Sudamérica solamente me falta Uruguay y Colombia. De Centroamérica conocí gracias al trabajo Costa Rica, Cuba. Por el COVID-19 no pude ir a Guatemala y me fastidió muchísimo. Pero no me puedo quejar. No me lo esperaba en mi vida. Si me preguntabas de chico. Jamás me lo hubiese imaginado, ni la más remota idea de que podía tener esta vida, cada vez estoy más convencido, me encanta y lo sigo eligiendo.

¿Hasta cuándo? No lo sé. El día que me canse veré qué puerta hay que tocar. Capaz que nunca llega ese día. O sí. No lo sé. Yo creo que lo importante es hacer lo que uno considera como lo más apropiado para su vida. En este caso es aferrarme a mi pasión que es trabajar con la informática y viajar por el mundo. Haciendo lo que a uno le gusta, se siente mejor, se siente feliz, pero además se van abriendo puertas que te dan esa seguridad para el día que tenga que cambiar de vida. No pasa nada, tendrás todas las herramientas en la cabeza para tomar un nuevo camino. Pero seguirá todo igual de bien. Porque en mi caso conoceré gente de todo el mundo, no tendré problema para conseguir trabajo o para reubicarme en cualquier ciudad o país, por lo que no es una pregunta que me preocupe. Hace mucho tiempo que dejé de preguntármelo y solamente me ocupo de pasarla bien, de disfrutar, de moverme y no perder el contacto con mis seres queridos. 

Sueños siempre hay. Está latente la idea de volver a Mercedes. Vivir una tercera edad junto con mis amigos… Ideas siempre hay en la cabeza. Solo es cuestión de tiempo, que las ideas vayan pasando por la cabeza y dejar libremente que las ideas tomen su forma. No forzar absolutamente nada. Sueños hay. Hay una idea de comprar una casa en Madrid. Madrid me apasiona, es mi lugar en el mundo. Fue simplemente llegar y sentir desde el primer día y pasados los 10 años, y lo sigo manteniendo. No deja de ser una ciudad con su vorágine, pero muy tranquila para vivir, a diferencia de Buenos Aires. Hay que vivir en el presente, estar a gusto con eso, disfrutarlo, y el tiempo dirá lo que tenga que ser.

Obviamente a todos aquellos que sueñan con hacer algo parecido a lo que hago yo, les digo que se animen, y si no tienen mucha plata, que se animen a viajar por el interior del país, aunque sea a dedo. Si no tienen mucho dinero que viajen dentro de Argentina. No hace falta irse al exterior para ver las maravillas del paisaje que tenemos ahí: la zona de Misiones, Corrientes, Ushuaia, la Patagonia, el noroeste argentino… Es impresionante. O el mismo Buenos Aires, cualquier localidad… si se quiere tener otro tipo de experiencia.

Viajar es una excelente escuela, ni mejor ni peor, distinta a la que se aprende en los libros. Es una forma muy bonita de aprender. Que apuesten a sus pasiones, sean cuales sean”.

La despedida a Pampero

Esta es mi última foto con Pampero en Sofía (Bulgaria) con la iglesia ortodoxa de fondo (la Catedral de Alejandro Nevski para ser más exactos).

No pude llegar con él a Estambul como estaba planeado ya que me era mucho más fácil venderlo dentro de la Unión Europea. Aunque una vez llegado a Turquía brindé en muchas oportunidades con té y baklavá en su nombre por todas las lindas vivencias compartidas juntos.

Sí, es un objeto inanimado, no habla, no siente, pero al igual que Tom Hanks desarrolló una amistad con su pelota de vóley «Wilson» en pleno naufragio, uno también entabla una relación muy cercana casi espiritual con el medio de transporte en el que pasa gran parte de su día a día.

Aunque quede como un loco les diré que cada mañana palmeaba el tanque de gasolina, como si del mismo pecho de un caballo se tratara, para así darle fuerza y valor al día de viaje. Como así también le agradecía con palabras de elogio al final del día por haberme llevado con seguridad hasta mi destino.

Pero como estaba planeado desde un principio, teníamos que seguir nuestros caminos por separado.

Ese día tuve una gran sensación agridulce. Por una parte, sentí una gran pena, como si despidiera a un amigo que no veré en un largo tiempo, tal vez nunca, pero también sentí alegría y agradecimiento por todo lo que hemos vivido, todo lo que me hizo crecer en este viaje y por esos nuevos sueños que, gracias a él, asoman en mi cabeza.

Justo estoy tomando una cerveza mientras hago este escrito. Una vez más brindo por vos Pampero, donde quiera que estés, muchísimas gracias por todo lo vivido.

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