El impacto inflacionario genera pérdida de poder adquisitivo. Desde la UEB sostienen que los aumentos deben ser en base al IPC. Sindicatos de todo el país rechazaron el fuerte recorte del ministro de Economía Sergio Massa.

Los gremios docentes están en alerta. La situación salarial y el ajuste anunciado la semana pasada por el titular de la cartera de Hacienda a nivel nacional, Sergio Massa, encendieron la preocupación entre los trabajadores de educación.

Con respecto al tema salarial, en diálogo con Protagonistas, la Secretaria General de la Unión de Educadores Bonaerenses con asiento en Mercedes, María Amalia De Marco, sostuvo que en el sector hay preocupación. “Nosotros cuando firmamos paritarias se acordaron dos cláusulas, una con un aumento en etapas, el monitoreo en forma periódica de la situación, incluso hubo adelanto de pagos; y suponíamos que iba a ocurrir lo mismo ahora, porque la inflación se disparó nuevamente. Hubo una reunión, luego de una medida de fuerza por un conflicto en Neuquén, y otros viejos reclamos, pero hasta el momento no hubo respuesta”, destacó.

La docente sostuvo que también preocupa que los trabajadores estén abonando Ganancias, a la vez que, por el momento, por los dichos del ministro Sileoni, se estaría evaluando adelantar la última cuota del incremento.

La principal preocupación es perder el poder adquisitivo. Hasta el momento, el acuerdo logrado para todo el año alcanza un 60 por ciento, pero ya las estimaciones de la inflación para todo 2022 está en el orden superior al 70 por ciento, de allí el interés de los gremios docentes en lograr una reapertura de paritarias y debatir la problemática.

No obstante, De Marco dejó en claro que la mirada del gremio no está puesta sobre la inflación sino sobre el índice de precios al consumidor, donde varios rubros están muy por encima del número de la inflación que mide el INDEC. “Los salarios medios de los trabajadores están ligados a lo que es la canasta alimentaria, el mencionado índice, donde se ubican alimentos, ropa básica y demás; que está por encima de la inflación” resaltó la dirigente gremial. “Una canasta básica está en alrededor de los 111 mil pesos y con un cargo docente no se llega, por eso hay muchas compañeras y compañeros que deben cubrir dos cargos… Y no es que uno trabaja ocho horas, las cargas son las horas que uno está en la escuela, más la planificación, más las horas de corrección, más las horas de informes…”, enfatizó De Marco.

Por el momento, desde la conducción provincial del gremio no se ha convocado a reunión de Secretarios Generales, aunque no se descarta que ello pueda ocurrir a partir de una falta de respuesta del Gobierno provincial. “Estamos bastante expectantes para ver qué resolución toman porque se está complicando más la situación; y menos mal que aún no se aplicó el aumento de tarifas anunciado. De todas formas, las cosas van subiendo…” dijo De Marco.

Contra el ajuste

Por otra parte, a nivel nacional distintos gremios coincidieron en mostrarse en contra del fuerte ajuste dado a conocer la pasada semana por el ministro de Economía, Sergio Massa.

Distintas Confederaciones que aglutinan a docentes de todo el país, en las que se encuentran enmarcadas SUTEBA y FEB (los gremios con más representación en la provincia de Buenos Aires), salieron a rechazar el “ajuste” determinado por el Gobierno nacional para el área educativa.

Los recortes de partidas que lleva adelante el Ministerio de Economía, implican transferencias que estaban previstas en $ 50.000 millones al Ministerio de Educación.

La Unión de Docentes Argentinos (UDA) explicó que la situación impactará “sobre partidas destinas al Programa Conectar Igualdad (que prácticamente quedará paralizado el resto del año); el Programa de Mejoras de Infraestructura de Jardines de Infantes y el Programa de Infraestructura y Equipamiento”.

“Es un verdadero tijeretazo en la inversión educativa, un doloroso estiletazo al presente y futuro del país que habita cada niño, niña y adolescente”,indicó la UDA.  Además, se declaró en “estado de alerta”.

En tanto, la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), en la que se enmarca SUTEBA y de la cual Roberto Baradel es el Secretario General, rechazó “enérgicamente los recortes anunciados por el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, en el área educativa” y sostuvo que “significa un retroceso en el paulatino mejoramiento de la educación pública que se empezó a revertir en este último año”.

“Entendemos que, en estos momentos tan difíciles para la comunidad educativa, la educación debe ser prioritaria y se debe fortalecer con más recursos, con más inversión”, indicó esta Confederación.

En tanto, desde Docentes Argentinos Confederados (DAC), que tiene entre sus entidades adheridas a la FEB sostuvieron que “reducir el presupuesto en educación es no trabajar en pos de nuestros chicos y chicas que son el futuro de la Argentina”.

El impacto de la pandemia

Desde la UEB Mercedes también se refirieron a lo que fue el trabajo de los docentes en tiempo de pandemia. En ese sentido, María Amalia De Marco precisó que “el 2020 fue extenuante porque se trabajó un montón, sin recursos, poniendo el recurso de la familia, el 2021 fue muy complicado con un sistema híbrido, con mucha presión por estar dentro del aula, aún sin tener todas las condiciones. Tuvimos bastantes momentos de presión, como en el caso de la temperatura en las aulas… y ahora hay como una responsabilización sobre si el alumno aprendió o no aprendió, cuando uno hizo lo que pudo, con las herramientas que pudo y con muy poca asistencia. Entiendo que lo que se realizó no fue una educación como cuando uno hace un postítulo a distancia, pero se hizo hasta donde se pudo…”, precisó.

Destacó además que ve a la gente muy agotada, a docentes con un importante nivel de agotamiento, porque es bueno decir que también el docente vivió la pandemia.

Luciano Bonafina, Secretario Gremial dijo que muchos docentes debieron hacer todo desde su casa, atender a su familia y muchos de ellos también sufrieron pérdidas de familiares o el tránsito por el COVID. “La misma situación que los demás, la pasó el docente” enfatizaron.

Bonafina indicó que es bueno recordar que hubo muchos alumnos que no tuvieron ni primer, ni segundo grado y hoy están en tercero, recién aprendiendo a leer y escribir. “La situación del docente se ha modificado, debiendo utilizar estrategias como para que, por ejemplo, ese niño no llegue a cuarto sin saber leer ni escribir…”.

Adrián Bianchi, Secretario Adjunto del gremio agregó que “… los chicos se acostumbraron a que aprobaban materias con un trabajo… y sumo a esto que, frente a toda esta problemática, para el trabajador docente no existió el apoyo, desde lo que es el empleador, la Dirección General de Escuelas, olvidados totalmente. En esto se habla del alumno y está muy bien pero el trabajador tiene que tener su apoyo psicológico, social y todo lo que corresponde para poder superar toda esa situación que también enfrentaron ellos…”, concluyó.

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