La técnica culinaria en papillote es ideal para resaltar sabores de carnes rojas y blancas, consiste en cocinar los alimentos en su propio jugo. El vapor que desprende la cocción permite conservar la humedad, el sabor, los nutrientes y el aroma de los alimentos, sin necesidad de utilizar exceso de grasas o aceites perjudiciales para la salud.
Para cocinar la carne, es necesario envolverla, los vegetales o verduras en papel aluminio, o cualquier otro envoltorio resistente al calor, como lo son las hojas de parra y el papel vegetal. Se forma un paquete cerrado de forma hermética para posteriormente cocinar al horno en temperatura media; 180 grados generalmente
Esta técnica es ideal para el trozos de cerdo, pollos, o bien pescados de río o mar en postas.
Ingredientes
1 1/2 kilo de pulpa
4 cebollas frescas
150 gramos de champiñones
40 gramos de manteca derretida
2 puerros
2 zanahorias medianas
4 papas medianas
Pimienta blanca molida
Sal
Preparación
Pelar las cebollas y cortarlas en láminas finas. Reservar.
Cortar los champiñones y los puerros en trozos pequeños. Reservar.
Añadir los champiñones y los puerros picados con las cebollas y mezclar en un recipiente, agregando la manteca derretida. Reservar.
Limpiar la carne y sazonar por ambos lados con pimienta y sal. Dejar mezclarse los sabores durante 15 minutos.
Limpiar y pelar las papas y cortar en rodajas y las zanahorias en tiras finas.
Colocar la carne sobre un trozo rectangular de papel aluminio lo suficientemente grande para cubrir toda la pieza. Salpimentar.
Añadir la mezcla de manteca (puede ser aceite) y esparcir homogéneamente.
Colocar las papas y zanahorias por encima mezclándolas con el jugo.
Envolver bien con el papel aluminio de forma que no se escape el vapor.
Introducir en el horno y cocinar a una temperatura de 180 grados, dar vuelta el paquete y a los 20/25´ pinchar sin abrir para probar.
Retirar del horno con cuidado y servir el papillote con verduras con el paquete cerrado en una fuente, abrir, cortar la carne y servirla con jugo y las verduras. Esto se puede hacer con bifes de grosor mediano y hacer papillotes completos para cada plato.
Este increíble plato logra conservar el delicioso sabor de la carne y las verduras agregando un gusto particular a la comida y resaltando el “factor sorpresa” para todos.







