El 3 de septiembre de 2020 se produjo la caída de gran parte de la estructura generando una complicación para los residentes en la localidad. Desde ese entonces, los vecinos enfrentan distintas problemáticas.
El jueves 3 de septiembre de 2020, en plena pandemia por el COVID-19, los habitantes de la localidad de Manuel García sufrían la caída del puente que da conexión a la Ruta Nacional 5.
Desde aquel día, los vecinos siguen a la espera que la situación tenga una resolución. Mientras tanto, en todo ese tiempo, y actualmente, siguen preocupados por los trastornos que la situación les genera.
Roberto, oriundo de Buenos Aires, quien hace más de 15 años adquirió una propiedad en la zona, con el fin de poder tener un lugar de descanso durante los fines de semana, indicó la pasada semana a Protagonistas los inconvenientes que han venido sufriendo.
En momentos de producirse la caída del puente, una dotación del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de nuestra ciudad debió hacerse presente en el lugar, teniendo en cuenta que parte de la caída del enlace cedió a partir del incendio de durmientes que sostenían parte de la estructura.
Uno de los servidores públicos entendía que el fuego y su impacto sobre las vigas de madera fueron las que provocaron que el puente terminara desplomándose sobre las aguas del río. “Al puente, lo que lo estaba sosteniendo eran las vigas de madera, de una dimensión de unos 35 por 35; al incendiarse, se produjo el colapso”, subrayaba uno de los bomberos en aquel entonces, quien consultado sobre si el fuego podría haber sido provocado de manera intencional, precisó que si bien no está certificado, es difícil que el fuego pudiera haberse iniciado por sí solo, teniendo en cuenta que no existe tendido alguno que pase por la traza del puente.
Lo cierto es que en el diálogo con nuestro medio, el vecino Roberto precisó que se dificulta demasiado para los vecinos el poder afrontar distintas situaciones. “Lo del puente es una vergüenza, que por lo menos le tiren algo de tierra para que se pueda pasar” enfatizó, agregando que a su entender el inicio del fuego fue perpetrado por desconocidos, que fueron a pescar esa noche, prendieron fuego algunas de las maderas y el puente se vino abajo.
“Yo si voy despacito con la camioneta, cruzo, pero es un peligro eso” manifestó el vecino, indicando también: “Yo tengo todos los impuestos pagos, al día… se cae un poste del tendido de electricidad y se tarda tres días en la reparación porque desde la Cooperativa tienen que venir por San Jacinto, que es más lejos”.
Más adelante contó que si bien se ha acercado en más de una oportunidad al Municipio para hacer el reclamo, hasta el momento nada ha cambiado. “Me dicen que se van a ocupar, que le van a dar orden al Corralón, que presente una nota y a eso les dije que quienes tienen que tomar cartas en el asunto son ellos… Yo vengo y les digo lo que pasa. Los vecinos hicieron una nota hace alrededor de un año y medio, pero tampoco pasa nada…”, destacó.
Indicó que producto de esto y la imposibilidad del paso de máquinas también los caminos aledaños se encuentran en mal estado.
Concejo Deliberante
Consultado el concejal Carlos Mosso sobre la situación y algún interés que se había presentado hace algunos días en el Cuerpo Legislativo, contó que en la última sesión se dio tratamiento a un expediente de su autoría para que la ciudad incluya la reparación de este puente en el marco de una presentación que se hizo desde Provincia. “Nosotros recibimos la noticia de un convenio que lanzó el Gobierno bonaerense para que cualquier Municipio que desee adherirse a ese convenio, que ponga como prioridad qué obra quiere que se realice, quedando a cargo de Provincia. Ni bien lo vimos, lo primero que hice fue presentar una proyecto para que el Municipio adhiera a este convenio y que le pida de manera urgente la construcción del puente de García”, dijo Carlos Mosso a nuestro medio.
Los vecinos siguen a la espera de una solución a una problemática que ya tiene dos años sin resolver.







