En el libro “Cronología de un sueño” del escritor José Tomás Cappucci donde publica evocaciones del Secundario del querido Colegio por donde pasaron tantos suipachenses destacamos aquellos comienzos de 1962, hace ya 60 años…

Tres grandes objetivos 

El Instituto Privado San Luis sustenta sus bases en los principios de Vicente Pallotti, quién tuvo una visión anticipada de los acontecimientos que sucederían en el mundo y señaló el rol del laicado. En ese marco precisamente decía que:

«El alumno es responsable de su propia vida y como integrante de la comunidad a la que pertenece, son jóvenes cristianos que están al Servicio del bien común, respetuosos de su patria, de su lengua, de su religión y de sus costumbres. Ahora bien, una de las prioridades de la escuela debe ser la de ser educadora en valores, de los mismos egresarían los que luego serían referentes en el campo de la educación, política, economía y ciencias sociales».

Al comenzar la oferta educativa incluía solamente el Ciclo Básico y luego el alumno podía optar por continuar los estudios de magisterio o bachillerato en Mercedes, Chivilcoy o Luján. Al finalizar obtenían el título de peritos mercantiles, que los habilitaba para seguir una carrera terciaria o Universitaria o ingresar al mercado laboral. Cómo continuadores de aquel sueño primigenio de nuestros vecinos en 1962, a pesar de las grandes transformaciones que han ocurrido en el mundo, el Colegio no varió sus metas humanistas, inculcando a sus discípulos los valores cristianos, brindando excelencia educativa y preocupándose por adecuar los contenidos al correr de los tiempos para dirigir el rumbo hacia la excelencia, profesionalidad y máximo desempeño.

Se puede decir sin equivocación que fue un secundario con bajos niveles de deserción y reducido ausentismo de los pedagogos. Los retiros espirituales, las clases de los padres Mac Namara y O’Neill sobre un humanismo más cristiano, nos prepararon para hacer frente a la intolerancia y la violencia que hoy se difunde entre los jóvenes. Aparte de los aspectos señalados, la institución se ha guiado por tres grandes objetivos: los destinados a inculcar los valores ontológicos basados en una pedagogía de confianza, de libertad y de caridad, formadora de hombres y mujeres al servicio del bien común.

Inauguración del ciclo lectivo del año 1962

En un sencillo pero emotivo acto, fue recibida la bandera de ceremonia donada por María Lozza de Martínez, integrante de una tradicional familia de Suipacha. Así se iniciaron las clases del 9 de abril de 1962 a partir de las 11 horas en el salón parroquial, contándose con un selecto grupo de invitados. Oportunamente en que el rector nos hizo escuchar por radio las palabras del abogado católico Atilio Dell ‘Oro Maini, secretario del servicio nacional de Enseñanza Privada. Este fue considerado el propulsor de la creación de nuevas universidades privadas en el período 1958 a 1962, con la colaboración del subsecretario de Educación de la Nación profesor Antonio F. Salonia.

El año lectivo quedó inaugurado oficialmente el 19 de marzo de 1962 y comenzó a funcionar con una matrícula de 19 inscriptos. Su oferta estaba orientada a la formación de Peritos Mercantiles y se bautizó con el nombre de Instituto Privado San Luis Gonzaga, siendo proclamada en la ocasión madrina del colegio Doña María Lozza de Martínez.

El joven Carlos Ignacio Sagastume fue el primer abanderado elegido por su aplicación y rendimiento. Para el año 2002 habían pasado por el colegio 36 promociones, incrementándose posteriormente la matrícula de los 19 alumnos iniciales a más de 380, especialmente luego de la incorporación de E.G.B en 1997.

La ceremonia de inauguración contó con la presencia del comisionado municipal Don Esteban Iribarne (h), del presidente del Consejo Escolar señor Ángel Cusa, del secretario de gobierno Don Juan José Arainty, del comisario de policía y directoras de las escuelas número 1,6 y 8 y miembros de la Liga de Padres de Familia de Suipacha y de Mercedes -de esta última se recibió asesoramiento y apoyo -, así como la Presidenta de la Cooperadora del Hospital, docente, familiares de alumnos, representante de instituciones, entidades intermedias y de una delegación del Colegio Nuestra Señora del Carmen.

El programa desarrollado durante la inauguración consistió en inicialmente en la bendición de la bandera y la entrega a la madrina de un ramo de flores a cargo del alumno Agustín Badiola. Acto seguido se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y se escucharon las palabras alusivas a cargo del representante legal del Colegio Rvdo. Padre Santiago Luis Brady. A continuación, hizo uso de la palabra el rector del instituto Señor Arístides Mauricio Testa Díaz quién dio una afectuosa bienvenida a los educandos y se leyó posteriormente una composición a la bandera, a cargo de su autor, el alumno Daniel Lizarribar y otra sobre la fecha, leída por su autor Ángel Alonso. A final se entonó la marcha del estudiante.

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