En la semana mundial del RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos),
el Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires realizó una Campaña
Provincial de recolección de RAEEs en diferentes municipios entre los cuales
estuvieron algunos de la región como Luján, Las Heras, Pilar y Mercedes. Se
recibieron grandes y pequeños electrodomésticos, aparatos de bajo consumo,
tecnologías de la información y herramientas eléctricas. Los vecinos acercaron sus
RAEEs a distintos puntos establecidos por los municipios. Todo lo recolectado fue
descargado en la cooperativa TecnoRAEE de Pilar. En esta planta, se encargan
de la refuncionalización, reparación y/o recuperación de residuos tecnológicos
donados por empresas. Además, es la primera planta de la Provincia en formar
parte del Registro de Refuncionalizadores, enmarcado en el Plan Provincial de
Gestión de RAEE de este Ministerio, que permite llevar adelante un tratamiento
integral de los aparatos eléctricos y electrónicos en desuso, junto a las
cooperativas de reciclado y los municipios. El Plan regulariza las unidades
productivas, brinda apoyo técnico, infraestructural y garantiza trazabilidad a la
actividad. Bajo normativa provincial, permite que las cooperativas reciban
materiales de municipios y privados y emitan remitos. Sin un registro formal, no
podrían recibir el enorme volumen de este tipo de residuos y por lo tanto no se
tratarían adecuadamente. Se trata de una política ambiental que garantiza el
cuidado del ambiente y busca disminuir la contaminación que producen los
desechos tecnológicos. Los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos
requieren un tratamiento adecuado y especializado para que no impacten de
manera negativa en el ambiente y la salud pública. “Los RAEEs están compuestos
por metales pesados como plomo, mercurio y otras sustancias tóxicas. Un
inadecuado tratamiento de estos residuos impacta de manera negativa en el
ambiente, profundizando las desigualdades y las situaciones de vulnerabilidad ya
existentes”, explicó Daniela Vilar. Sin embargo, muchos de sus componentes
pueden ser reutilizados y la Provincia cuenta con organizaciones capaces de
hacer los trabajos de refuncionalización, asignándoles valor agregado a los
equipos: un circuito virtuoso de economía circular, que redunda en un beneficio
ambiental, pero también social y laboral para toda la Provincia. Impulsa la
generación de nuevos puestos de trabajo y en condiciones seguras, mayor
inclusión social para las y los trabajadores, además de una mejor calidad del
ambiente por el Buen Vivir de todas y todos los bonaerenses.








