La concejal asegura haber sentido un boicot interno de la UCR a su persona y su grupo de trabajo. No duda en asegurar que quienes conformaron la lista existente fueron los responsables que no se haya logrado unidad. “Lo que proponían era innegociable”, sostuvo.
Desde su rol como concejal y habiendo conformado un grupo de trabajo, el sector disidente del radicalismo que no se integró a la lista existente, tuvo a Débora Lacasa como el principal rostro visible. También Protagonistas mantuvo una charla con la edil quien aseguró que desde el otro sector fueron corriendo el arco de modo permanente, “no cabe duda que fueron ellos los responsables que no se haya podido lograr la unidad”. Nunca en el escenario político es propicio decir que se establecen distancias insalvables porque el tiempo suele borrar huellas, pero en este momento, los correligionarios, plantean diferencias de difícil conciliación en el corto plazo. “Nosotros con un grupo de personas, desde diciembre del año pasado estamos trabajando haciendo actividades y eventos… me están ayudando y asesorando en mi trabajo legislativo. Hemos conformado un hermoso grupo de trabajo… minúsculo según apreciaciones de Esteban (Biagini). Es un grupo inédito e interesante”, dice en el comienzo de la charla. Lacasa cuenta que estuvo charlando con Gonzalo Guanzetti quien le había dicho que en la UCR “nadie quería hacerse cargo de la conducción del radicalismo”. De inmediato la concejal le hizo saber que ellos estaban dispuestos a tomar las riendas y aportar dinamismo político al radicalismo. “Empezamos a charlar con muchas personas que estaban alejadas, con Naco Respuela que se sumaba a la lista, con Javier Etchart, con el Flaco Albini… hablamos con Pety Laporta, me dijo que encantada, también le mandé un mensaje a Susana Camele que nunca me contestó. Eso fue un lunes y el martes me entero que había otra lista de la cual yo no sabía nada. Nuestra lista estaba porque no había nadie… no era que yo quería la mía”, agregó. En la reunión del comité empezó a aparecer que “eran nosotros y los otros, porque nosotros buscábamos una lista de unidad. Pero con miembros de nuestro equipo integrándola”. Hasta allí para Lacasa estaba todo encarrilado, incluso aceptando a Biagini como presidente, con Sofía Marino de vice. “Cuando empezaron las negociaciones en vez de ser dos y dos, Sofía se sienta con Daniel Ivaldis, quien le dice que pensaban Biagini presidente, Camele vice y eso era innegociable. La Secretaría para Leandro Esain de mi grupo y Marisa Brilado como tesorera. Sofía no aparece y la querían poner como vocal. Si era innegociable las negociaciones se tensaron. Nos querían imponer nombres todo el tiempo, tratándonos como un grupo minúsculo. Aceptamos incluso que Sofía sea tesorera… ahí nos dijeron que los tres primeros vocales eran de ellos y el cuarto nuestro. Fue un cambio de actitud que interpretamos como que todo el tiempo querían corrernos el arco… ¿si ellos son los responsables que no haya habido unidad?, por supuesto que sí… no cabe duda”, comentó. Lacasa considera que debía haber un gesto político que nunca apareció, “siempre quedábamos nosotros en una mala situación y era inaceptable. La última reunión terminó explotando todo. Si ves la lista es incomprensible de acuerdo a lo que veníamos hablando. Nos decían que Daniel Avelar, que es una persona que está yendo al comité desde hace un tiempo tenía que pagar derecho de piso, y hay un montón de gente que hacía mucho ni aparecía por el comité”. Respecto de cómo sigue la relación entre los dos sectores, la concejal afirma que seguirá trabajando del mismo modo, “mi compromiso es con todos aquellos que comparten los valores del radicalismo”. También incluye en la charla esta cuestión de facilitarle el camino al PRO hacia 2023, “es un tema para considerar y es una preocupación, porque nosotros creemos que hay que preservar una identidad fuerte del radicalismo y no puede dejar de preocuparnos que todos estos manejos, con gente que hace mucho tiempo que no está en el comité, no termine siendo funcional al PRO… esperemos que no sea así”, afirma. “Yo sentí que nunca tuvimos un reconocimiento hacia nuestro trabajo, me dio mucho dolor…al final uno da todo y qué hicimos de malo para que boicoteen nuestro trabajo. Sentí boicot hacia mí y hacia el grupo de trabajo”, concluyó la edil.







