Finalmente el pasado martes la Unión Cívica Radical consiguió concretar su acto al cumplirse 39 años del retorno a la democracia del pueblo argentino, en el monumento ubicado en el boulevard de Avenida 30 entre 15 y 17. Estaba programado para el mismo domingo 30 de octubre, pero las condiciones climáticas obligaron a una postergación. También habían programado una lista de oradores más amplia, aunque finalmente hubo una sola alocución. El encuentro contó con  presencias destacadas como el caso del actual presidente del partido radical, Juan Navarro; el exministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Juan Antonio Portesi; la presidenta del Cuerpo Deliberativo, Evangelina Cabral y algunos referentes de otras fuerzas políticas como el caso de Aldana Chaves, concejal del oficialismo. Quien hizo las veces de presentador fue el consejero escolar Daniel Ivaldis, quien propuso un viaje imaginario al 30 de octubre de 1983 que significó la vuelta a las urnas de los argentinos, “ese día dejamos atrás años muy oscuros de mucha violencia, miedo, terror y crueldad, nada sería exagerado cuando nos referimos a la salvaje dictadura militar”, expresó. Luego dio paso a quien fue el encargado de dirigir la palabra. Lo hizo el concejal mandato cumplido, Esteban Biagini, quien en las últimas semanas estuvo cerca de convertirse en el presidente del radicalismo, pero que finalmente declinó su candidatura. En tren de reflexiones,  el joven dirigente comentaba que días antes en Costa Salguero, en un acto del radicalismo, había escuchado que la gente acusaba a los radicales de ser reiterativos con los homenajes, “y si bien me causó gracia también me dio orgullo, porque nos pasa eso porque tenemos pasado”, sostuvo. “Nuestro partido le dio al país un sistema de representación y de ejercicio del poder que le dio oportunidades a quienes no las tenían… fuimos los que entendimos que había que combatir a los militares, no con la violencia sino con la militancia por la democracia”. Resaltó en su alocución la figura del expresidente Raúl Alfonsín, un dirigente que identifica a los radicales, “un partido con arraigo en cada pueblo y en cada ciudad, y eso nos permite que podamos seguir de pie”. Agregó que Alfonsín fue uno de los que entendió en aquellos años que “la salida no era a través de la boca de los fusiles sino en la boca de las urnas”. “Fue una largo proceso para llegar a ese 30 de octubre que terminó con el fin de la representación ilegal y autoritaria en la Argentina, y se cumplió lo que dijo Alfonsín que fue garantizar la democracia para los tiempos”, añadió. Biagini consideró que el radicalismo volvía a estar en un punto de escena en un momento clave para la Argentina. “Este momento vuelve a ser clave para los radicales y los partidos políticos que forman o no forman parte de Juntos, porque en los tiempos que se vienen hay que volver a esa idea de poner en lo más alto la bandera argentina… la sociedad está agotada, tenemos que dar un mensaje de esperanza a los jóvenes que siguen viendo a Ezeiza como una salida, no hay futuro posible en la Argentina si no convencemos a los jóvenes que hay gente que quiere trabajar por el futuro del pueblo argentino sin importar su pertenencia política y eso tiene que suceder si somos maduros políticamente, especialmente quienes tienen representación institucional”, sostuvo. Sin más expresiones quedó claro que el acto no solo buscaba recordar aquel día de 1983, sino también marcar un radicalismo presente que buscará ser más protagonista en la escena electoral del año venidero.

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