EL ROCK: LA REVOLUCIÓN INTERIOR

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Reseña del Mercedes Rock por Fernando Viloria

Luego de la Pandemia, que suspendió actividades, se retomó la edición del Mercedes Rock organizado por la Comisión de Músicos Mercedinos y la Dirección de Cultura de la Municipalidad.  El Intendente puso sus equipos a trabajar en infraestructura, sonido y luces, catering para las bandas y sus costos. Logrando un profesionalismo a reconocer en la calidad de los shows y el nivel de la música local que ya juega en las grandes ligas pisando escenarios de la Capital y viajando al exterior.

Abrieron puntuales a las 16 horas La Poesía de Carlos con Gustavo “Pirucho” Díaz en batería, que tuvo el reconocimiento de la Comisión de Músicos Mercedinos por sus 42 años ininterrumpidos integrando diferentes grupos y ser uno de los músicos que tocó en el primer Mercedes Rock, autogestionado por los artistas a todo pulmón, por lo cual se cumplieron 40 años de la primer edición del MERCEDES ROCK. La banda sonó ajustada, con una gran cantante y buenos músicos que se ganaron el aplauso y aprobación de todos. 

Luego fue el turno de Don Usté y como dice el locutor del evento Carlos Brea, “La Topadora del Rock” se despachó con un set de canciones propias bien maduradas con un personalidad  definida y actitud que se ganó el mote e hizo mover al Parque Municipal Independencia al son del saxofón, que contó también con la animación de Marcelo “Peto” Cangaro.

Gustavo Díaz y sus 42 años haciendo música

El predio tenía dispuesto en forma de herradura los puestos de cervezas artesanales y comidas rápidas, mientras la gente se dispuso sobre los conos  de las sombras de la extensa arboleda, en una hermosa tarde de ese sábado 5 de noviembre.

El trío Antípodas nuevamente integró al festival para interpretar sus temas rockeros que disfrutó un público muy heterogéneo que fue creciendo a medida del transcurso del día y la buena disposición de los espacios, en el hermoso y amplio Parque Municipal permitió a una numerosa cantidad de gente tener espacios para sentarse y tomar algo o comer. Se evitaron aglomeraciones y también para destacar el dispositivo de seguridad puesto por el Municipio que, sumado al espacio, evitó el robo de celulares o mochilas, teniendo puestos de prevención con personal y móviles en todos los puntos estratégicos.

Siguieron los chicos de El Motivo que también vienen tocando seguido y como otros, recorren el circuito local y el Rock en el Galpón. Compuesta por músicos bien ensamblados, continuaron sumando rock y pasión a una tarde que se desarrolló con total tranquilidad, normalidad y respeto.

Luego Voodoo se plantó con gran poder sobre el escenario con composiciones aguerridas y pesadas mostrando su material independiente editado, también presentaron canciones de su futura producción.  Son los representantes del poder del metal en la ciudad, portadores de una onda visceral e interactiva con su fans, que cantaron sus canciones y se sumaron con guitarras imaginarias tocando al unísono con los guerreros de la calavera. Todos disfrutaron y el cantante Agustín fue elegido por el Polaco Zelazek, bajista de Violadores, para grabar la canción “Destrucción” de  V8 en un disco que produce con amigos y músicos locales. Para esta canción, Topo, bajista de Horcas, se sumará a las grabaciones que se realizan en Estudios Inroom de Diego Velazquez, muy pronto.

Continuó Nuevo Ser, proyecto que comparte músicos de otras bandas pero con personalidad propia y canciones. La voz de Agustín le hace prestar atención hasta los camalotes que flotaron en la baja corriente del Río Luján, deteniendo su curso para vibrar en las ondas emitidas por los parlantes. Excelente el trabajo del sonido tanto desde la consola de afuera como el monitorio desde el escenario, Jeremías Mosso e Isaías se lucieron desde sus puestos con un profesionalismo ganado en interminables horas dedicadas a los shows musicales.

la Comisión de Músicos le entrega una la remera del Mercedes Rock al Polaco Zelazek

Quedaron las tablas calientes para Maldita Máquina, los más jóvenes de la grilla que con su simpleza y efectividad mostraron su material en un buen horario, donde las luces y pantallas ganaron la atención en la escenografía. El Mercedes Rock mantiene su esencia de la entrada libre y gratuita para que todos puedan acceder a la música en libertad y convivencia.

Continuaron Los Plasher, novel y original proyecto que amalgama los distintos estilos del género con la idea de pasarla bien y divertirse al compartir sus canciones con un público que los conoce y extrañaba sobre el escenario. El salir sorteados para tocar se convirtió en un lindo regalo para el festival y grato desborde de alegría luego de mantenerse inactivos por un tiempo.

Siguieron los Doble Carolina con la garra y calidad que nos tiene acostumbrados, desplegaron un show sobre la excelente voz de Marilina, la creatividad de Guillermo en las seis cuerdas y la contundente base de Arenas- Martínez. Todos músicos que desde el inicio pusieron su grano de arena para el crecimiento del rock y blues local. 

El momento del tributo llegó con Gran Lady y el espíritu vivo de Los Redondos de Ricota subió y se posicionó en alto por el nivel de interpretación desde el escenario que encendió almas y corazones ricoteros, se contagió por todo el pasto y ambiente campestre, sumando momentos de suma alegría y ritual ricotero que se renovó en el éter mágico bajo el cielo estrellado.

Luego Da Skate, la banda local que se viene consagrando a fuerza de trabajo, buenas producciones discográficas y presentaciones en vivo. Integrada por Eugenia Valle en bajo, quién como muchos en el pasado disfrutó del festival como público, viendo en vivo a las primeras bandas emergentes en el rock nacional, como Fun People y A.N.I.M.A.L., nunca imagino con el paso de los años que ella misma iba a estar arriba del escenario acompañando a su marido y cantante Lea Flores, tocando antes de Massacre, ex Massacre Palestina.

Da Skate, integrada por el matrimonio mencionado, más Nicolás Malinowsky y el Tano en guitarra, éste último reemplazado momentáneamente por Damián Ventre y Germán Pace  en batería. Quienes han tocado en Chile, Perú y Colombia últimamente, luego de varios años sin pisar la ciudad, tocaron un repertorio de clásicos lleno de energía, calentando el escenario para Massacre..Ya tienen listo el nuevo  disco “Nefertiti” que  sale en tres formatos, vinilo, casete y cd.. Dejaron en claro que vale solo enfocarse en lo importante y sus fans se divierten y acompañan cantando los coros pegadizos.

El cierre con Massacre, quienes recorrieron las pistas de skater en los barrios, con su disco debut en vinilo de cuatro temas editado por los pioneros Radio Trípoli, pasó mucha agua sobre el puente desde aquel entonces y se fueron construyendo una carrera de culto llegando al mainstream por el peso propio de la banda y el showman del cantante Walas que se metió al público en el bolsillo con su ocurrencias y demostraciones de afecto, que se plasmaron en cambios de vestuario con un glamour skater entre maniquíes y cabezas de muñecas. En otro momento de la noche apareció la pistola cósmica que protege a la “Diosa de Marte”, que a pesar de la insistencia de Walas, no aterrizó en el Parque con sus flotas de platillos voladores supersónicos. 

Sonaron impecables y fueron el deleite de muchos que hace años esperaban una banda independiente con esta trayectoria ascendente con una personalidad avasallante logrando un sonido de exportación. Desde temprano desplegaron un equipo de trabajo técnico que no dejó detalles sin cubrir y también para destacar el dinamismo de las bandas locales que sumaron coordinación a una excelente organización.

Felicitaciones a todos los que hicieron posible que fuera una verdadera fiesta, en paz con la familia y mucho rock. Se vienen nuevas ediciones con ideas superadoras en la misma esencia, siempre sumando para la ciudad de todos, en donde de generación en generación se transmiten los lazos culturales a través del tiempo,

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