La titular del Cuerpo Deliberativo mantuvo una charla con Protagonistas donde habló de la nueva etapa que vive la institución democrática, marcó un tono autocrítico y expresó su deseo de seguir ocupando la Presidencia. Una interesante charla que recorrió distintos temas.
El pasado viernes la presidenta del Honorable Concejo Deliberante, Evangelina Cabral, accedió a una entrevista con este semanario. Esa charla, el mano a mano, había quedado pospuesto desde hace algunas semanas. Poco antes que hiciera pública la decisión de declinar la candidatura a intendente por el espacio al que pertenece. Desde aquel tiempo a esta parte, su estado de ánimo parece ser otro. Claro que esta es tan solo una sensación periodística. No obstante ella misma asegura que aquel anuncio estuvo motivado, entre otras cosas, por algunas presiones en el propio plano político, donde se pretendía que tome una determinación para lo cual todavía no sentía que debía hacerlo. “No me gustan las presiones, mucho menos que deba tomar una decisión cuando no quiero hacerlo”, dice. Al preguntarle si entonces consideraba que podía revisar esa posición su respuesta dejó un camino abierto, “nada es definitivo”, señaló. Cabral se siente cómoda como presidenta. Entiende que el camino que está llevando como timonel del Cuerpo Deliberativo tiene un rumbo marcado y correcto. Admite que cuenta con el acompañamiento del resto de los legisladores, pero tiene en claro que ha sido su impronta darle un sentido más social, más cercano a la comunidad. Según sus expresiones se basa en un volver a las raíces. “Este recinto ha sido desde sus comienzos un lugar donde se hacían reuniones sociales, un lugar de encuentro de la comunidad. Bueno, de eso se trata, esta nueva etapa tiene que ver con que la sociedad se reencuentre en el Concejo Deliberante”, sostiene. Durante estos meses ha habido muestras pictóricas, actividades culturales de toda naturaleza, reconocimiento a vecinos, visitas de estudiantes y hasta de vecinos comunes que conocieron por primera vez al Concejo como institución. Todas estas situaciones novedosas le reportan satisfacción, “yo estoy muy contenta de lo que está pasando aquí en el Concejo”, agrega.
Nada fácil…
Se define como “novel” en la actividad política. Son pocos años los que marcan su trayectoria en esta actividad. Por ello tal vez muchos de sus pasos estén guiados más por el sentido común que por una mirada política. Esta condición la ha llevado a cometer algunos errores que reconoce y los pasa por el plano de la autocrítica. No lo oculta, más bien los reconoce. En tal sentido menciona aquel viaje familiar que realizó, oportunidad en que debió ser reemplazada en la Presidencia por la concejal oficialista Andrea Bozzini, y su espacio perdió peso institucional. También aquella entrega de una bandera a británicos en un acto de Malvinas o sus expresiones con el periodista Eduardo Feinmann sobre el programa Esfuerzos Compartidos que favorece a instituciones deportivas de la ciudad. Estos fueron hechos que tomaron notoriedad pública. Pero de cada uno de ellos salió airosa. En política no siempre hay situaciones que se perdonan y hasta a veces se pagan caro. A pesar de aquellas circunstancias, se siente fortalecida. “Creo que tiene que ver con reconocer cuando uno no hace las cosas bien, dar las explicaciones que sean necesarias y acudir al diálogo, que me parece fundamental. He mantenido conversaciones con todos aquellos que pudieron haberse sentido afectados y recompusimos situaciones. Creo que no hay nada que el diálogo no pueda subsanar”, afirma. Reconoce que quiere seguir siendo la presidenta del Cuerpo y que además se lo ha hecho saber a sus pares. Al menos en esa confesión o deseo manifestado no encontró a nadie que le haya expresado su deseo de reemplazarla. Versiones al respecto existen, pero Cabral las desconoce, o al menos dice desconocerlas. Cree que el Bloque al que pertenece funciona bien, como también las Comisiones del Cuerpo. Asegura que tiene buena relación con los trabajadores del Concejo y también con los concejales, aunque aclara que la palabra confianza pasa por ir conociendo a cada una de las personas con las que interactúa cotidianamente. Ya fue parte de tres integraciones de Bloque. No siempre se consigue la misma relación con todos, y de hecho admite no tenerla sin que ello signifique un ápice de conflictividad.
Apoyos…
Volviendo al plano político y al ser repreguntada por una posible candidatura, especialmente después de aquel encuentro que mantuvo con Cristian Ritondo, quien aspira a la Gobernación en 2023, destaca que acompaña a todos aquellos dirigentes del espacio que pretenden postularse. De hecho en su propio escritorio, además de la foto familiar, tiene una con María Eugenia Vidal, otra con Patricia Bullrich y una con Mauricio Macri. La misma que tiene como fondo de pantalla en su teléfono móvil. Pero la pregunta de los apoyos tenía un sentido más local que fuera de los límites del distrito. Tampoco hace diferencias y destaca que se ha puesto a disposición tanto del concejal Carlos Mosso, como de la presidenta del PRO, Noelia Ruiz, ambos candidatos confesos para pelear por la Intendencia en 2023. Se sabe que en política llega un momento donde hay que inclinar la balanza. Todavía ese momento no ha llegado. Y a pesar de ser “novel” en la política como hemos dicho, en este caso se muestra como una tiempista que no debe tener movimientos demasiado prematuros. Evangelina Cabral aparenta mirar mucho desde afuera, aunque tal vez sea solo otra sensación de la entrevista. Por momentos deja entrever que está más adentro de lo que parece. Por lo pronto tiene en claro su rol como presidenta y para este momento de la vida dirigencial, resulta suficiente para seguir siendo referencia clara de Juntos en Mercedes.







