El pollo es un compañero ideal de la cocina, hay tantas formas de hacerlo y compartirlo. Pero tener cuidado al comprarlo, que sea fresco. Guardarlo en la heladera sin la bolsa en la que viene y lavarlo bien. Podemos hacerlo con o sin piel.
Ingredientes
1 pollo
1 cucharada sopera de aceite
1 cebolla
6 dientes de ajo
3 cucharadas soperas de perejil picado
½ taza de vino blanco seco
1 taza de caldo de verduras
100 g de manteca
1 pizca de sal
1 pizca de pimienta
1 kg de papas
Preparación
Lavar el pollo y cortarlo en presas.
Aparte, cubrir el fondo de una cacerola con aceite y calentarlo. Cuando esté bien caliente, colocar las piezas de pollo y cocinar hasta que se doren. Retirar a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y reservar.
En la misma sartén, dorar la cebolla y los dientes de ajo todo muy bien picado. Sofreír y vigilar que no tomen color marrón. Pasados unos minutos, añadir el perejil y saltear un momento.
A continuación, añadir el vino junto con media taza de caldo y dejar hervir. Con caldo casero de pollo o verduras es más rico.
Volver a colocar las presas en la cacerola y dejar cocinar despacio sin tapar. Ir agregando chorritos de caldo durante la cocción para evitar que el pollo se seque. (Se puede incluir más verduras como zanahoria, choclo en granos y arvejas).
Aparte, lavar, pelar y cortar las papas en cuadros. Freír las papas y colocarlas escurridas dentro de una cacerola con la manteca y una cucharada de perejil. Salpimentar.
Servir en cada plato una presa de pollo, bañar con la salsa de la cocción y acompañar con una porción de las papas fritas. ¡Buen provecho!
El postre pedirlo a los que vienen a nuestra casa o bien un flan casero está delicioso.







