Cansados por los olores y otros inconvenientes piden que se detenga el funcionamiento de la planta de transferencia. Proyectan presentar un amparo en la Justicia.
Vecinos que residen en los alrededores del basural ubicado en prolongación de Avenida 29 profundizan su molestar con las autoridades municipales atento a una serie de inconvenientes que afrontan, fundamentalmente en los últimos tiempos con los incendios constantes y todo lo que ello genera para quienes en la zona tienen sus viviendas.
En diálogo con Protagonistas, Germán Sosena, uno de los vecinos del lugar se refirió a la problemática ya histórica, y que pareciera nunca acabar. Además agregó que pese a los intentos de ser escuchados por las actuales autoridades, por el momento no han encontrado quien los reciba.
“Lo cierto es que el basural a cielo abierto se sigue utilizando desde los años 90 por parte de la Municipalidad. Allí vuelcan los residuos al aire libre, lo cual genera toda una contaminación en el agua, en la tierra y en el aire, generando la presencia de roedores y otros animales…” destacó el vecino, quien indicó que pese al tratamiento que se ha dado en su momento con la cobertura de tierra el impacto negativo ha sido muy grande. “Los vecinos, a raíz de los malos olores, la contaminación de la napas de agua, los incendios y la ilegalidad de esto, porque no hay ninguna habilitación al día de hoy, realizaron en su momento un juicio para el cierre del mismo. El Juzgado Contencioso Administrativo 1 le dio la razón, en cuanto a mantener cerrado el basural, sanearlo y dejar de realizar la actividad, la Municipalidad apeló ese fallo, la Cámara vuelve a confirmar la resolución de primera instancia, y desde el Municipio se volvió a apelar ante la Corte Suprema de Justicia donde se encuentra la causa hace más de siete años. Y pese a eso, se sigue tirando basura en el espacio a cielo abierto…” enfatizó.
Sosena entiende que de manera falsa en el año 2018 se indicó que el lugar había sido saneado cuando la realidad muestra otro panorama. “Solamente empeoraron la situación ya que pusieron un centro de transferencia pegado a mi casa y no es un centro donde la basura se deja cerrada, bajo techo y evitando la contaminación. Es un playón, sin ningún tipo de resguardo, donde dejan la basura, queda durante todo el día, y horas más tarde es llevada al CEAMSE. Esto genera la presencia de manera constante a quince metros de mi casa…”, explicó.
Los vecinos sostienen que ese lugar en el que se deposita la basura tiene la presencia permanente de pájaros, roedores, a la vez que en momentos en que hay viento, parte de los elementos vuelan hacia todas las direcciones.
A la espera con acciones
Quienes residen en la zona están a la espera de las definiciones de la Corte Suprema de Justicia bonaerense, aunque a la vez definen los pasos para realizar la presentación de un amparo para parar la actividad. “Nosotros no vemos ninguna intención de la Municipalidad de Mercedes en acabar con la actividad. De hecho vemos que hicieron ese centro de transferencia sin realizar algún estudio de impacto ambiental, instalándolo muy cerca de viviendas, algunas de la cuales se encuentran desde mucho antes que se creara el basural en los 90”, agregaron.
Al marcar algunos de los inconvenientes hizo hincapié en el tema incendios, lo cual son de una toxicidad alta para los residentes del lugar ya que se trata de la quema de bolsas de nylon. “A esto hay que agregar el tema olores y la presencia continua de moscas, sobre todo en épocas de verano… Esto también ha impactado sobre el valor de las viviendas porque quién va a querer comprar una quinta o una casa donde a metros hay un basural. Acá hay más o menos unas diez familias de manera permanente, donde la más alejada del basural puede estar a doscientos metros”, enfatizó.
Sobre la idea de acudir a la Justica dijo que los vecinos están tratando de juntar el dinero para contratar los servicios de abogados y así poder presentar un amparo para detener el accionar del centro de tratamiento de residuos. “Pretendemos que lo hagan en otro lugar de la ciudad, quizás más cerca de la zona urbana, en un espacio cerrado para así no contaminar y así también ahorrar el combustible que significa para la utilización de camiones y traslado hasta allí de la basura. Pedimos una reunión a mediados de septiembre, fuimos los vecinos y no nos atendieron en la Municipalidad. La realidad es que la situación está bastante complicada…” concluyeron.









