Varios servicios fueron interrumpidos en estos días debido a un problema que no parece tener solución. Reclaman aire acondicionados en las locomotoras.
En tiempos en los que el Gobierno viene realizando una importante inversión en materia ferroviaria, fundamentalmente con la reapertura de ramales y cambios de vías en distintos puntos, los usuarios de los servicios que unen las estaciones Mercedes – Moreno y Merlo – Lobos han debido padecer en las últimas semanas una serie de inconvenientes.
Los pasajeros se toparon de forma constante con cancelaciones sorpresivas e incluso interrupciones completas de todos los recorridos previstos para el día y tuvieron que esperar un largo rato para llegar a su destino ya que, en varios de los casos, solo el ferrocarril los lleva a hasta su lugar final.
De acuerdo a lo que pudo conocerse, la causa de estas medidas giran en torno a un problema que no parece tener solución, al menos en lo inmediato: las olas de calor extremo que vienen impactando en la región y que provocan huelgas de los choferes y operarios de la línea, algo que fue una constante en todo el mes de diciembre y que con seguridad volverá a repetirse en enero y febrero, según indicaron fuentes confiables.
Tales paros se deben a que, según denuncian los trabajadores, ellos deben soportar temperaturas de hasta 50 grados en el interior de las formaciones (sobre todo en las locomotoras) sin aire acondicionado durante las olas de calor, lo que hace que no puedan realizar sus labores y, consecuentemente, se suspenda el servicio hasta que el tiempo lo permita.
Precisaron que por ejemplo, el Concejo Deliberante de Marcos Paz trató un Proyecto de Comunicación (finalmente no aprobado) por el cual se solicitaba a Trenes Argentinos «realizar las acciones necesarias para respetar el cumplimiento de los horarios establecidos» y evitar las cancelaciones e interrupciones del servicio.
Por lo pronto, el problema no parece tener solución fácil en los ramales Merlo-Lobos y Moreno-Mercedes ya que tendrían que sumar equipos nuevos y parar ambos trenes por mucho tiempo, algo que no parece viable. En el medio, como siempre, quedan los usuarios de ambos servicios.







