La idea surgió de manera independiente de un grupo local de periodistas y trabajadores de la cultura y los medios con el objetivo de visibilizar en este aniversario la necesidad de seguir adelante en el pedido por la libertad de expresión, y el respeto a la labor de los periodistas y a quienes trabajan en los medios.
En la oportunidad, en la esquina de 33 y 28, donde el año pasado para el Día del Periodista se colocó un mural afiche gigante con la imagen de José Luis Cabezas, hubo reunión y lectura de algunas palabras y adhesiones en este aniversario. Además se hizo un minuto de silencio por el reportero gráfico asesinado en 1997.
Se leyó, asimismo un texto escrito para la oportunidad por la periodista Graciela Medina, que transcribimos:
A UN AÑO MÁS, SIN JOSÉ L. CABEZAS
No puedo dejar de pensar a un año más de tu asesinato, cuantas imágenes de esta época habrías inmortalizado con tu cámara, nos hubieses mostrado sin anestesia la realidad que nos rodea y muchas veces nos duele.
Seguramente por estos días estarías trabajando en la costa, el último lugar donde cumpliste tu tarea y donde te robaron tu joven vida. Sin duda los violentos que terminaron con la vida de Fernando Báez Sosa, hubiesen sido retratados por tu cámara mucho antes de que la justicia los mostrara, después de alguna larga guardia y en ese no darte por vencido, en el que entregaste la vida. Cuantas veces tu cámara ‘justiciera’ se hubiese levantado, para mostrarnos la verdad de lo que pasa sin palabras. Tu muerte vil y violenta, estuvo dentro del principio, de las realidades que se irían haciendo cotidianas. Tu muerte marco y dio a conocer pública y abiertamente el inicio de la violencia, que hoy es moneda corriente. Para masacrarte buscaron un lugar aislado y oscuro, allá en Pinamar, se escondieron, lo hicieron arteramente, entre las sombras, con sigilo, a sabiendas del aberrante crimen que estaban cometiendo, del mensaje que estaban enviando.
Y esa violencia y ese creerse impunes fue creciendo, masacraron a un joven a patadas en la puerta de un boliche, allí en la costa, no tan lejos de donde te quitaron la vida, y no se escondieron, lo hicieron frente a todos, con total impunidad, no fueron mercenarios o malvivientes, fueron integrantes, de un equipo de rugby, de edades parecidas a su víctima. No lo hicieron por dinero, lo hicieron porque podían, porque son animales, porque vale todo y a la vez que la vida del otro, para algunos alienados no vale nada, tal como te pasó a vos en esa maldita cava de Pinamar, solo que ahora ya ni siquiera se esconden. Tu muerte, marco el principio de realidades más violentas, a las que desgraciadamente nos fuimos acostumbrando, esas realidades, que si estuvieses aquí, seguramente perseguirías con tu cámara.
Pero como todos aquellos, que forman parte del principio de algo, en tu caso José Luis Cabezas, fuiste víctima de un poder macabro, que manteniéndose en las sombras, manejaba las marionetas a su antojo. Tu imagen se fue escrita con sangre, pero también con tu sangre quedo aquí como testimonio de ese principio violento que no quisiéramos vivir nunca más. Dicen que no hay justicia, cuando la justicia tarda, o cuando caminan libremente por las calles los culpables. Tu imagen sigue viva en las redacciones, en los jóvenes que abrazan ese oficio que fue el tuyo, el de inmortalizar la realidad sin palabras, poniéndoles rostro a los sin nombre, cubriendo una guardia en la madrugada, encontrando rostros que se esconden entre las multitudes, y sintiendo que el clic de la cámara en voz baja, es como un susurro del trabajo cumplido, cuando la imagen logra ser inmortalizada.
Cada 25 de Enero, no nos olvidamos que un hombre, solo con su cámara, le puso rostro a un poderoso acostumbrado a vivir en las tinieblas, partiendo físicamente, pero escribiendo su nombre en la historia del periodismo gráfico, al punto tal, de conmemorarse a partir del día de tu partida, cada 25 de Enero, el día del reportero gráfico para recordarte y para que las generaciones venideras, sepan quien fue Jose Luis Cabezas, y cada año son más, los que suman sus voces, cuando cada año, un día como éste, como lo hicimos tantas veces repitamos: Sin justicia no hay democracia (y la hubo a medias). CABEZAS PRESENTEEE! Al recordarte con una marcha, levantando nuestras cámaras a modo de bandera, hoy el silencio en las redacciones, da testimonio de que estas PRESENTE!!!, más presente que nunca, José Luis Cabezas. Graciela L. Medina.







