Instalada en 1973 sobre 26 entre 25 y 27, la firma se trasladó en 1986 a su actual dirección de calle 25. Su hacedor, Héctor “Bocha” Dagnino, se refirió a los comienzos y el transitar comercial; la posta a su hija Yanina y el recuerdo de quienes lo ayudaron.

Días de alegría, celebración y muchos recuerdos son los que vive la familia de Óptica Dagnino. No es para menos, el comercio hoy ubicado en calle 25 entre 24 y 26 cumplió cincuenta años de presencia en la ciudad.
Inaugurado en el año 1973 por Héctor “Bocha” Dagnino y su esposa María Rosa Rudino se consolidó como una de las ópticas más importantes de nuestra comunidad, y en la actualidad, el matrimonio cedió la posta a una de sus hijas, Yanina, quien recibida de licenciada en Óptica Oftálmica, lleva adelante el comercio junto a su pareja, y siempre con la misma pasión que le brindaron sus padres.
Sobre los inicios, Héctor Dagnino contó: “Los inicios son de no creer, porque primero mi mujer, que en ese entonces era mi novia, se adhirió a mí en el negocio y empezamos juntos. Ella salía de 42 y 33, donde vivía con sus padres, y yo desde mi casa. Ambos en bicicleta, y nos encontrábamos en el local sobre calle 26, entre 27 y 25, donde también estaba Fernando Luna con OMDA Publicidad, a quien extrañamos mucho. Así empezamos allí, despacito, bien, yo conocía mucho porque trabajé siete años en Buenos Aires de mayorista de óptica y teniendo el título adquirí una experiencia muy importante, lo cual me permitía tratar con grandes personas del rubro. Yo que quería aprender, lo aprovechaba, me dio muchos amigos, y cuando yo puse la óptica en Mercedes conocí a un señor, Pedro Ranieri, ya fallecido y a quien extraño mucho…”.
Ranieri es una de las firmas más importantes del país, que también hace más de 50 años que está en Argentina y tiene la distribución de varias de las más importantes marcas en anteojos.
Precisamente, una publicidad que realizaban en el orden local desde Óptica Dagnino, fue la que motivó la llegada a Mercedes del propio Pedro Ranieri, para hacer una linda conexión humana.
“Con esa amistad, lo que pasó es que terminamos siendo más que un proveedor y un comprador, sino que nos convertimos como en algo de la familia de ellos, y gracias a Dios, seguimos manteniendo todas las marcas, incluso la exclusividad en Mercedes”, indicó Yanina. La realidad “es que se venden muchísimo, porque son de una calidad excelente” agregó “Bocha” Dagnino.
Han sido seleccionados por primerísimas marcas para ser representantes oficiales en Mercedes, como lo son: Reef, Valeria Mazza, Wanama, Philippe Rosset y Wrangler, a las cuales se suman otras marcas que pueden encontrarse en la óptica, como Ossira, Armani, Vulk. Todos ellos, con modelos de última tendencia. Cabe destacar que son reseller certificado de Ray Ban, algo que no todas las ópticas pueden lograr.
Dagnino también destacó el apoyo de su primo, Hugo Giarelli, quien mucho tuvo que ver con el diseño y construcción del actual inmueble.
En cuanto a la mudanza desde el local de calle 26 a su actual dirección sobre 25, la misma se produjo en el año 1986. Se necesitó de una inversión importante para adecuar la instalación a las proyecciones que se habían pensado.
Yanina acotó que los contactos de su padre fueron fundamentales para poder contar con la mejor mercadería al momento de la mudanza y así poder brindar lo mejor para nuestra ciudad y la región.
Además, para habilitar un comercio de estas características era necesario el contar con elementos y mercadería acorde y de allí que la tenacidad de “Bocha” Dagnino permitió arribar a todo lo necesario. Surge allí su anécdota de haber conocido a José “Pepitito” Marrone y un socio suyo, de apellido Sayese quien le permitió acceder a importantes elementos.
Cuentan en la actualidad con Novar Digital Center, un software que les permite, entre otras cosas, centrar multifocales de manera digital, con solo tomar unas fotos al paciente; también simular la terminación de cualquier tipo de calibrado, para que el usuario del anteojo pueda saber cómo quedarán los cristales terminados; y, además, permite mostrar la diferencia en la calidad de visión de los distintos tratamientos que se pueden incorporar a los cristales: polarizado, antirreflejo, etc.
Yanina destaca la proyección que siempre mostró su papá para la Óptica, mientras que “Bocha” señaló, “a todo esto lo hice con un esfuerzo muy grande… con muchos amigos que me prestaron dinero”.
El actual local se encontraba en muy mal estado, producto que allí funcionaba un comercio del rubro gastronómico en el que había explotado una garrafa, generando muchos daños estructurales.
La posta
En cuanto a la incursión de Yanina en la Óptica, ella misma contó: “Lo mío fue raro, porque al terminar la secundaria, y luego del test vocacional, dije voy a probar si esta profesión me gustaba. No estaba tan decidida, me gustaba mucho el rubro pero no estaba tan decidida. Yo siempre fui tímida y me costaba hablar con la gente… entonces estudié en Morón la carrera de licenciada, me recibí en 2006, luego realicé más cursos para aumentar la capacitación… en el 2018 el comercio pasó a mi nombre, incorporé a mi marido Cristian Biglia, que si bien venía del fútbol comenzó a estudiar, y le empezó a gustar. Al momento de jubilarse mis padres, Cristian se sumó también de manera diaria”.
En el tiempo de estudio aprovechó para comenzar a trabajar en la Óptica y así también poder adquirir conocimiento y experiencia, algo que incluso en la facultad le indicaban.
A todo esto, “Bocha” agrega que en una charla con su esposa coincidían en que si a su hija no le gustaba el rubro, el comercio se vendía o se alquilaba. “Esto, si no se siente, no se triunfa. Si yo miro al cliente por el dinero, no sirve. Yo tengo que mirar que le quede bien el anteojo…”.
Óptica Dagnino celebra 50 años, esta vez sin fiesta en la calle, como pasó al cumplir 15 y 25 años, con corte en el tránsito y gran cantidad de vecinos acompañando. “Este año preferí no hacer nada, porque la verdad que me causa mucha emoción”, agregó “Bocha”, derramando alguna lágrima. “Yo lo quiero a esto, no es por plata”, sentenció.
En el final de la charla con Protagonistas, Héctor “Bocha” Dagnino indicó: “Yo quiero agradecer las dos hijas que tengo, los dos yernos, agradecer a los clientes, que aún, aunque no vengo al negocio continúan preguntando por mí”.
Agregan junto a su hija Yanina que hoy, fieles a sus valores, continúan trabajando con amor y pasión hacia lo que hacen, teniendo un único norte: Brindar soluciones y satisfacer a sus clientes.







