Palabras que habría vertido el Padre Juan Carlos Bouzou durante una misa con alumnos generaron bronca en el seno de la comunidad educativa. La Asamblea de Mujeres Mercedinas elaboró un documento donde solicitan la separación del sacerdote.
Días pocos felices son los que transita el Párroco de la Basílica Catedral. Una situación ocurrida días atrás en el Colegio Parroquial generó el enojo de la comunidad educativa de la institución.
Esto se relacionó con la celebración de una misa para alumnos de cuarto, quinto y sexto año donde el sacerdote habría manifestado que “cuando se producen violaciones, la culpa es de las chicas por su manera de vestirse”.
Ello habría motivado que las alumnas comenzaran a llorar y a enojarse, para más tarde, ya enterados, también la preocupación de los padres.
Desde Protagonistas se intentó tener contacto con el propio Párroco y con alguna representación del Arzobispado, pero hasta el momento han mantenido silencio.
Ahora, desde la Asamblea de Mujeres Mercedinas se hizo conocer un documento donde repudia el hecho que se menciona a la vez que se solidariza con las acciones realizadas por los estudiantes.
“Consideramos que su discurso representa una apología del abuso y la violación” señalan en el escrito y agregan que “Asimismo, destacamos el compromiso y la conciencia de lxs estudiantes que a pesar de que no se implementa La ley de Educación Sexual Integral (ESI), supieron defenderse y debatir sobre lo acontecido, en bien propio y en defensa de aquellxs estudiantes que están en plena formación intelectual y espiritual-y que asisten al colegio- ante estas actitudes misóginas, autoritarias y de poder”.
A partir de eso, la Asamblea de Mujeres Mercedinas entiende que el religioso Juan Carlos Bouzou debería ser separado de todas las actividades que implique contacto con niños, jóvenes y la comunidad en general, reclamando además que el arzobispo escuche y acompañe el reclamo de los jóvenes y se expida en consecuencia, a la brevedad.







