Desde Juntos Mercedes decidieron fumar “la pipa de la paz”, discutir las diferencias internas puertas adentro y dejar hacia afuera un mensaje de unidad de los diferentes espacios políticos que lo componen. La semana anterior, en el local del PRO que no es ni más ni menos que el bunker de la precandidata a intendente Noelia Ruiz, se llevó adelante la esperada reunión que tanto se venía reclamando tras lo sucedido con la ruptura del Bloque y el pedido de licencia de la presidenta del Honorable Concejo Deliberante. El encuentro estuvo precedido de declaraciones periodísticas varias, en las cuales se decía con vehemencia que se iban a solicitar explicaciones de lo acontecido a Evangelina Cabral, quien tras su reincorporación al parlamento no debió sufrir mayores sobresaltos. Poco ha trascendido sobre los pormenores de lo conversado en la mesa chica, aunque dejaron en claro desde la oposición que debía mostrarse cohesión, que el enemigo en términos políticos estaba fuera de esa reunión y por ello el mensaje que debían dejar a la comunidad era de cuestionamiento a la gestión del oficialismo. Después de todo es a quien deben enfrentar en las Primarias y las Generales, más allá de resolver sus propios candidatos. Pero de los pronósticos de tormenta se pasó a un cielo despejado en un abrir y cerrar de ojos. Allá lejos parecen haber quedado los desencuentros o al menos que se noten lo menos posible. Esto en términos de estrategia política es absolutamente válido, aunque no varíen demasiados esos enconos que siguen permaneciendo.

Comunicado

«El país está a la deriva y es nuestra responsabilidad estar más Juntos que nunca para ser una alternativa real para gobernar la Argentina, la provincia y Mercedes», dice en el comienzo una esquela que fue difundida a la prensa por parte de la oposición. Agrega la misma que se concretó esa reunión esperada con las autoridades de las fuerzas que componen la coalición, más algunos concejales con responsabilidades políticas como el caso de la propia Evangelina Cabral (presidenta del HCD) y Edgar Kilmeatte, quien aseguran que reemplazó a la actual titular de la bancada que es Débora Lacasa, que dicen no pudo estar por motivos personales. Por el PRO estuvieron Noelia Ruiz y Cristina Gottifredi, por el radicalismo Karina La Regina y Soledad Garrido, por la Coalición Cívica Martín Bossi y por el Movimiento Social por la República, Teresa Estany. “La mesa hizo un análisis de la situación nacional y coincidieron en que el país que dejará el Frente de Todos está atado con alambre, la situación es de extrema fragilidad…”, sentenciaron. Por cierto incluyeron en ese análisis a la provincia de Buenos Aires por sus índices de inseguridad y de pobreza. “Mercedes no es una excepción a esta realidad difícil y es por eso que los equipos de Juntos ya están trabajando en los planes de Gobierno que les permitan llevar adelante las transformaciones que la ciudad necesita desde el primer día de Gobierno”, señalaron. Aseguran que todos los espacios estuvieron “muy abiertos al diálogo y a la construcción en equipo y se planteó una hoja de ruta de trabajo de cara a los próximos meses eleccionarios”, concluyeron. Así fue el mensaje hacia afuera respecto de la unidad y del posicionamiento político. Poco se supo de lo que realmente sucedió puertas adentro, más allá de estos dos aspectos.

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