El dirigente social, creador del Movimiento de Trabajadores Excluidos, concretó un acto en el distrito con una clara muestra de adhesión de un sector de la militancia. Destacó la gestión de Ustarroz y fue crítico con su adversario en la interna de agosto.

El precandidato a presidente de Unión por la Patria, Juan Grabois, visitó el pasado martes la ciudad de Mercedes y llevó adelante un acto en la sede social del Club Racing, lo que puede considerarse como la única actividad oficial en el distrito. Pero también hubo otras de las que no trascendieron demasiadas imágenes ni detalles. Mucho menos algo para ocultar porque fue el propio Grabois quien en su discurso proselitista mencionó que estuvo de recorrida junto a ex integrantes del grupo Los Pampitas que integrara el intendente Ustarroz y hasta hizo una mateada en una plaza donde descubrió un hecho que luego ponderaría: la creación de una calesita por parte del Gobierno municipal. Pasadas las 19 horas Grabois llegó al club de calle 14. En el salón principal lo aguardaba una importante cantidad de seguidores y adherentes, incluido un puñado de funcionarios municipales del ala camporista. El clima era de entusiasmo, con cánticos, bombos y banderas. Abrazos, palabras de aliento, selfies y un camino de expectativa por la performance del espacio en las elecciones primarias. Juan Grabois fue el orador principal, aunque hubo otras intervenciones muy breves que fueron testimoniales. De cartoneros y trabajadores cooperativistas que agradecieron el marco de organización que se había dado en el sector para tener un ingreso que les permite sostenerse en estos tiempos difíciles. Las expresiones del precandidato, que habló por más de 45 minutos, pasaron por la interna con Sergio Massa de quien dijo que no tenía “el bastón de mariscal sino el caballo del comisario”, de la proscripción de Cristina Kirchner, de la situación social y económica y hasta del escenario judicial que se plantea en la Argentina, especialmente con el intento de asesinato a la vicepresidenta.

Rebelión

Protagonistas pudo mantener una charla con Grabois, de pocos minutos pero de buen contenido periodístico. Una de las primeras consultas tuvo que ver con la caracterización del voto que podría llegar a cosechar en agosto. “La verdad es que no reviso encuestas, yo sé lo que pasa en los barrios, la gente está buscando un cambio y firmeza en lo que es la distribución de la riqueza y contra la injusticia… y por su felicidad”, dijo. Allí reveló que venía de tomar mate en la plaza Belgrano “y veo que a un intendente se le ocurre hacer una calesita municipal, y digo es por ahí… esos son gestos de amor que nos devuelven la humanidad que estamos perdiendo a partir de los discursos y las prácticas retorcidas y perversas de nuestros enemigos políticos y a la resignación que nos quiere llevar un sector del oficialismo para que todo siga más o menos como está”, añadió. Grabois considera que no se puede seguir subordinado al Fondo Monetario Internacional y con un 60 % de pobreza infantil en una economía que para algunos sectores ha crecido. Por eso cree que debe cancelarse el acuerdo actual, “no seguir yendo a llorar al FMI. Que nuestra presencia sea un grito de rebelión contra cualquier forma de resignación y de injusticia… Porque cualquier comerciante podría ir a gobernar mejor que los tipos blandos que están mandando. No les arde en las venas la defensa de la patria. La negociación implica que no hubo un préstamo sino una estafa, y las estafas no se pagan hasta que no haya una auditoría completa y una revisión de la inconducta y la criminalidad de lo que hicieron Lagarde, Lipton y Macri… no estamos en condiciones de poner un solo dólar mientras sigamos teniendo estos índices de pobreza”, aseguró. Consideró en este aspecto que un 60 o 70 por ciento de los votantes del peronismo, del campo nacional y popular, tienen ese pensamiento. Cuando se le preguntó por los dirigentes u otros precandidatos al respecto, sostuvo, “no ando tanto con los dirigentes, pero Wado comparte conmigo, seguro que aquí hay una estafa y que existe una corresponsabilidad, del staff del FMI y el Estado argentino que tiene que estar reflejada en cualquier acuerdo que se haga”, concluyó. Se retiró con vítores, con muestras de fidelidad. Y acotó al pasar, “si pierdo la interna lo que corresponde es acompañar al ganador, pero condicionando ese acompañamiento a un programa de redistribución progresiva del ingreso en la Argentina”.

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