De haberse definido las bancas el pasado domingo, la buena elección de LLA le hubiese permitido obtener dos bancas. En tal sentido el oficialismo y la oposición hubiesen cedido una cada una para quedar con un Bloque de 8 ediles cada uno. Las proyecciones hacia octubre.

Las elecciones que transcurrieron el pasado domingo definen algunas cuestiones, otras no. Queda claro que todos aquellos espacios que van a una interna, como sucedió en el distrito con Juntos por el Cambio como único caso, definen quienes serán sus representantes para las generales de octubre y además como se conformará la lista de concejales y consejeros escolares de acuerdo a las pautas establecidas previamente por las diferentes fuerzas. También se observa que para poder ser una propuesta válida para esas generales hay que obtener el 1.5 % de los votos emitidos de manera positiva. Estas aclaraciones nos llevan a concluir en que Evangelina Cabral se impuso a Noelia Ruiz que se queda a mitad de camino en sus intenciones para disputar la comuna y que un buen número de candidatos no pudieron conseguir ese piso y quedaron “eliminados” en esta primera vuelta electoral. Estamos hablando de Principios y Valores, el Frente de Izquierda, Política Obrera y el Frente Patriota Federal. Como hemos dicho la semana anterior, los mercedinos tendrán solo tres candidatos a intendente para votar en las elecciones que acontecerán en unos dos meses. ¿Pero qué habría pasado respecto del reparto en el Concejo Deliberante? Es tal vez el objeto de este artículo y la explicación está en lo que sigue.

Bancas para tres

Hay que remontarse a elecciones que van más allá de una década para encontrar repartos que beneficien a tres fuerzas diferentes. En las últimas elecciones las bancas en el cuerpo deliberativo se repartieron en los dos frentes mayoritarios con diferentes denominaciones: Cambiemos, Juntos o Juntos por el Cambio, Unidad Ciudadana, Frente de Todos y ahora Unión por la Patria. Pero nadie había podido (aún tampoco pudo), romper ese bipartidismo o “bifrentismo”. Si la definición se hubiese producido el pasado domingo 13 de agosto estaríamos hablando de tres sectores dentro del parlamento local. Es oportuno determinar que para definir una banca de concejal hay que hacer una cuenta muy sencilla. Se trata de sumar todos los votos que fueron a candidatos que se presentaban (no se tienen en cuenta los votos en blanco), y esa adición se divide por la cantidad de bancas en juego que en este caso serían 9, es decir el 50 % del HCD. Ahí surge una cifra que se convierte en piso y cociente. O sea primero hay que llegar a esa cantidad y de acuerdo a los votos recogidos, se van sumando escaños. En esta oportunidad la cifra para empezar a pensar en obtener un concejal estaba en el orden de los 4200 votos.

La fuerza de los “residuos”

En octubre habrá que observar más allá de quien se convertirá en intendente, las bancas que puede conseguir cada espacio. La referencia es la elección de 2019 que es precisamente lo que se pone en juego. Nueve concejales finalizarán su mandato, más allá que algunos pretenden ser reelectos. Teniendo en cuenta la buena elección de Ustarroz en 2019 el oficialismo pone en juego 5 y la oposición 4. No obstante en 2021 ese reparto se invirtió producto del triunfo de Juntos en Mercedes. Con alrededor de 19 (18.771) mil votos el oficialismo en las elecciones del pasado domingo 13, hubiese asegurado cuatro bancas, es decir a poco de asegurar lo que ponía en juego. Con la suma de ambas por entonces precandidatas, Juntos hubiese asegurado 2 (11.933) y La Libertad Avanza, como novedad en el escenario político 1 (6.820). La suma nos permite llegar a 7, por cuanto quedan otras dos bancas a repartir. En este caso es cuando empiezan a contemplarse los votos quedaron, lo que se llama residuo. En tal sentido Juntos y la Libertad Avanza tienen más “sobrantes” que Todos y se hubiesen repartido una banca para cada uno. Es decir que el reparto hubiese sido: Unión por la Patria 4, Juntos por el Cambio 3 y la Libertad Avanza 2.

Paridad pero con invitados…

En la actualidad el Honorable Concejo Deliberante tiene una marcada paridad con un reparto de bancas de 9 para el oficialismo e igual número para los opositores. El nuevo escenario no rompería ese equilibrio pues con la irrupción de LLA ambos perderían un escaño cada uno y los libertarios aparecerían como una tercera fuerza en el parlamento, hecho que insistimos, lleva tiempo sin producirse. Pero además esta posible irrupción hace que el voto de la presidencia ya no tenga tanta preponderancia. Sus decisiones serían suficientes para inclinar la balanza. Es decir que en el futuro Concejo Deliberante, haciendo el simulacro de lo que dejó la PASO, el Bloque de Unión por la Patria quedaría con 8 concejales, el de Juntos por el Cambio con 8 y la Libertad Avanza conseguiría 2 bancas. La verdad está en octubre, pero la proyección con los números de las recientes elecciones en la mesa nos dejan este panorama.

Un repaso por otros niveles electorales

Por cierto que en materia de niveles electorales existieron cortes de boletas pero bien vale repasar lo que sucedió en términos de voto presidencial en el distrito donde el candidato más votado fue Javier Milei superando ampliamente los 10 mil votos. Luego le siguió Patricia Bullrich con casi 9 mil sufragios, Sergio Massa terminó en tercer lugar con más de 7.800 votos y Horacio Rodríguez Larreta alcanzó a cosechar unos 5.729. También hubo una importante cantidad de votos que en Unión por la Patria fueron a parar a Juan Grabois, quien tuvo más de 4.400 votos del electorado local. Claro que los candidatos de Mercedes no pudieron sostener lo que sucedió en términos de candidaturas presidenciales pues de haberlo hecho la proyección sería diferente. Observemos entonces, casi de manera caprichosa y contrafáctica, como se hubiesen repartido las bancas en este aspecto. La Libertad Avanza habría sido la vencedora y con un piso cercano a los 4400 votos se hubiese colocado como la fuerza ganadora con dos bancas aseguradas y una tercera por tener un residuo alto. También hubiese conseguido dos bancas por cociente Patricia Bullrich, para luego seguirle con una banca más y bien repartida, entre Sergio Massa, Larreta y hasta Grabois. Por esas cosas del mayor residuo hubiese sido el actual ministro de Economía el que se hubiese quedado con la banca que faltaba para llegar a nueve. En definitiva hubiese resultados 3 bancas para Milei, 2 para Massa, 2 para Bullrich, una para Rodríguez Larreta y otra para Grabois. Si lo pasamos a espacios políticos nos encontramos con un reparto bien equilibrado de 3 bancas para cada sector, es decir se hubiese fortalecido aún más un nuevo bloque de los libertarios. Otro dato en la comparativa de lo que fueron las presidenciales en el plano local pasa por el Frente de Izquierda que en ese nivel superó el 2 por ciento de los votos con las precandidaturas de Miriam Bregman y Gabriel Solano, en una interna que les permitió sumar más de 850 votos. Si ese guarismo lo hubiese sostenido la referencia local Mercedes tendría para el mes de octubre cuatro candidatos a intendente. Sin embargo la Izquierda en las elecciones para intendente repartió poco más de 300 para Chacar y unos 200 para Altavista. Con esos números ambos no pudieron alcanzar siquiera el 1 por ciento y quedaron definitivamente eliminados de cualquier chance de pasar a las generales.

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