Aseguran que los referentes larretistas no tienen signo alguno de convivencia con la candidata a intendente. Fuentes del espacio aseguran que están dispuestos a militar a Grindetti y Bullrich solamente. Esta semana podría haber un cónclave entre Cabral y Ruiz.

(De la Redacción)

Las internas partidarias tensan tanto las relaciones entre los diferentes sectores que en muchas ocasiones se hace demasiado difícil volver a juntar las partes rotas, más allá que en fotografías o en declaraciones públicas se intente poner la tierra debajo de la alfombra. En el plano local, Juntos por el Cambio sigue en crisis. Es importante decir que “sigue en crisis” porque si bien la agenda electoral profundizó los descalabros, los mismos vienen desde hace un tiempo más largo. Por lo tanto echarle toda la culpa a las elecciones de los permanentes desencuentros sonaría un tanto injusto. Lo cierto es que durante todo este tiempo electoral las relaciones entre el sector larretista de Noelia Ruiz y el bullrichista de Evangelina Cabral, no fueron buenas. Tal vez ni siquiera fueron, dado que no hubo demasiados encuentros para acordar una campaña que en definitiva solo resolvía los candidatos de un mismo espacio. Pero en cada oportunidad que se cruzaban había chispazos y cortocircuitos que no pasaron a mayores. Incluso la propia definición de las listas dejó heridos. Es oportuno recordar que al filo del cierre de las listas, el actual concejal Carlos Mosso se quedó sin posibilidades de participar de las elecciones. El edil no se mostró en campaña y había anticipado que no pensaba votar ninguna de las opciones locales de Juntos. Recientemente hubo declaraciones del sector de Cabral, en boca de quien ha sido vocero del sector, Gustavo Mangoni, quien reiteró críticas a los larretistas, especialmente a Ruiz a quien ubica en el “padrón de extranjeros”. En política dicen, tan solo dicen, que existe una máxima que debe respetarse ante una compulsa intestina. El que gana conduce, el que pierde acompaña. Data de los tiempos de Perón y Balbín. Tal vez se desactualizó porque no siempre se respeta esa expresión.

Campaña

Pero agosto ya quedó en la historia y con los números sobre la mesa. La propuesta local de la actual presidenta del Honorable Concejo Deliberante, se impuso en cantidad de votos a la de la Diputada Provincial. El sistema de reparto de Juntos hace que de la lista derrotada se integren en el lugar 3 y el 6 de la lista de concejales. Si tomamos lo sucedido en las recientes elecciones, hay expectativa cierta que pueda el larretismo pelear por una banca en el Concejo. Poco premio consideran para tanto esfuerzo. Porque en la esquina de 27 y 30 había expectativa cierta de victoria, consideraban que el triunfo estaba al alcance de la mano y era la sensación que percibían. Sin embargo la jornada electoral les dio un baño de realidad y un fuerte sacudón. A punto tal que desde el mismo  domingo de las elecciones se eligió un impass. La aparición con declaraciones de Daniel Avelar (precisamente el que subirá a la lista de Cabral) fue la primera señal de vida. Todavía no hubo de Noelia Ruiz, quien según algunas fuentes confiables, mantendría una reunión (o al menos la solicitaría) con la propia Evangelina Cabral para ajustar algunas cuestiones de campaña. Estilos diferentes en una misma mesa para una misma campaña. Los equipos de Cabral tienen en claro que alcanzar los guarismos que obtuvo el actual intendente es complejo, por cuanto una buena campaña es buscar subirse a la ola del arrastre que pueda generar Bullrich. Dicho sea de paso, la candidata a presidente de Juntos por el Cambio, fue la más votada en el circuito electoral 638 de la ciudad de Mercedes, el de la zona céntrica, el que tiene más ciudadanos que sufragan.

Desencantos

Algunas fuentes consultadas anticipan que será difícil ver demasiadas muestras conjuntas de aquí a octubre. Los seguidores de Cabral llevarán adelante su propia campaña y los candidatos del larretismo no tienen demasiado interés en militar la lista local. Eso no quiere decir que puedan inducir a cortes porque sería perjudicarse a sí mismos, pero solo pedirían el voto por Grindetti gobernador o Bullrich presidente. “Creemos que el proceso local va a ser muy complicado. En estos momentos no hay diálogo ni gestos de convivencia con Evangelina. Los candidatos de Larreta no quieren trabajar una campaña con Cabral”, afirma una fuente confiable de Juntos. El escenario aparece como complejo al menos en la foto actual, más allá de este encuentro que podría registrarse en las próximas horas entre quienes fueron precandidatas. Pero en Juntos por el Cambio, que en la PASO sumando sus opciones obtenía tres bancas, hay dirigentes que consideran que esa cifra puede estar en peligro de no poder sostenerse.

DEJA UNA RESPUESTA

Pone tu comentario
introduzca su nombre