Desde 1983 a esta parte es la elección ejecutiva con menos candidatos a intendente: tan solo 3, contra 11 de 1983 y 2003 que fueron las de mayor número. Solo en cuatro ocasiones el reparto de concejales se orientó a tres fuerzas diferentes.
Las elecciones venideras serán las que menos candidatos a intendente tendrán en el cuarto oscuro desde el regreso a la Democracia. Solo tres fuerzas políticas (Unión por la Patria, Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza) tendrán la oportunidad de pelear tanto por el Ejecutivo Comunal como por bancas en el Concejo Deliberante. Desde 1983 a esta parte el número de candidatos ha venido teniendo un descenso, con la consideración que hasta 2011 no hubo elecciones primarias. Si bien es cierto que algunas fuerzas políticas tenían sus propias internas, la mayoría iban de manera directa a la elección general sin tener que pasar por filtro alguno. Prueba de esta circunstancia es lo que mostró la última PASO donde Mercedes tuvo nueve candidatos a intendente de los cuales solo pasaron 3. Es decir apenas tres de esas propuestas consiguieron superar el piso del 1.5 %. De hecho lo hicieron de manera holgada. Pero desde que comenzaron las primarias nunca había sucedido que tan solo tres accedieran a la instancia siguiente. Este año se cumplen cuarenta años de Democracia y los mercedinos deberán elegir por undécima vez un Intendente Municipal. Ya lo hizo en 10 ocasiones, no obstante solo tres personas tuvieron la legitimación a través del voto popular: Julio César Gioscio (1983 – 1999), Carlos Américo Selva (2003 – 2011) y Juan Ignacio Ustarroz (2015 – 2019).
Bancas para tres
La hegemonía de las propuestas provenientes del Justicialismo ha sido una constante. En algunas ocasiones otras fuerzas han estado cerca de pelear el Ejecutivo, pero se quedaron en el camino. Los Municipios, como la Gobernación provincial, tienen una definición que no admite segundas chances. Un voto es suficiente para ganar una elección. Pero no solo se han elegido intendentes sino también concejales y si bien parece existir una proyección de bancas para tres fuerzas, esta situación no ha tenido correlato con la cantidad de listas. Ha sucedido en escenarios con muchas propuestas como también con pocas. Para citar ejemplos concretos de elecciones que no hayan sido estrictamente legislativas. La primera vez que se dio una elección con tres sectores diferentes accediendo al Cuerpo Deliberativo fue en 1983. En aquella ocasión, por el regreso a los tiempos democráticos y la recuperación del parlamento, se eligieron 18 concejales de los cuales 7 fueron justicialistas, otros 7 radicales y los cuatro restantes correspondieron al Movemer, un movimiento vecinal que había conformado quien estuvo como comisionado hasta ese entonces que fue el Dr. Ramón Bereterbide. Pero no fueron pocas listas. No fueron pocos los vecinos que se postularon para ser intendente. Hubo 11 candidatos, es decir 11 listas diferentes. La situación de bancas para tres se repitió recién en 1995. Con siete candidatos a intendente, Gioscio ganó la general y se anotó cinco bancas. La UCR que terminaba tercera se quedaba con 2 y aparecía en escena el Frepaso, conformado por el Frente Grande de Chacho Álvarez y PAIS de José Octavio Bordón, que lograban 2 escaños que ocuparían Oscar Fuentes y Laura Deriú. Recién en 2007 podemos encontrar otro antecedente de una elección de Ejecutivo con un reparto por tres. Diez fueron los candidatos a intendente de entonces y las divisiones del peronismo se llevaba 7 bancas (4 para el selvismo llamado Partido de la Victoria y 3 para el Partido Justicialista) y las dos restantes para la Coalición Cívica referenciada por la actual concejal de Juntos Débora Lacasa y Jorge Retegui. Un poco más acá también tres fuerza consiguieron sumar sus candidatos al HCD. Ocurrió en 2015 cuando Ustarroz ganaba su primera elección de manera ajustada y dividía con la Alianza cuatro concejales para cada uno. El massismo-selvismo, que tenía como sigla UNA, accedía a una banca que recaería en la persona de Carlos Milhomme.
Escenario 2023
Entre las primarias y las generales siempre han sucedido episodios por comentar. Desde transformar una derrota en victoria o remontar números para no perder terreno. Hemos dicho la semana anterior que con los números que dejó la PASO la elección hubiese tenido un reparto en el Cuerpo Deliberativo de un 4, 3, 2. Eso significa que se incorporaría una fuerza nueva pero con ese guarismo no se rompería la paridad entre el actual oficialismo y la actual oposición que seguirían teniendo 8 bancas cada uno. Cada fuerza planteará en estas semanas cuáles son los objetivos a conseguir para lo que viene en la convocatoria electoral. Todo indica que la diferencia establecida por el actual jefe comunal parece muy difícil de revertir, pero hay quienes piensan que al existir solo tres propuestas hay un escenario propicio para conseguir aumentar el número de concejales. Hasta el propio oficialismo confía en un mejor escenario que le permita acceder a una quinta banca en detrimento de las otras fuerzas que llegan a una más producto del voto residual. Los mercedinos elegirán por undécima vez a su intendente desde el retorno de la Democracia, pero también decidirán nueve nuevos concejales que en ese historial de cuatro décadas llegará a los 198 vecinos (concejales titulares) que tendrán el privilegio de ser elegidos para ocupar una banca en nombre del pueblo de Mercedes.







