Una nueva fuerza aparece en el escenario y le come fichas a los espacios que actualmente tienen representación legislativa. Si se repite el resultado de las PASO habría más bancas opositoras que oficialistas. Unión por la Patria se plantea la necesidad de recuperar votos perdidos para defender las 5 bancas que pone en juego.
(De la redacción)
Como hemos dicho en nota anterior donde se reflejan los resultados definitivos de las PASO, la elección de octubre no solo tiene relevancia en la definición del próximo intendente sino que también se tiene en cuenta cómo quedará conformado el nuevo Concejo Deliberante que iniciará su mandato al mismo tiempo que el del nuevo Ejecutivo. No intentaremos adivinar qué es lo que pasará en el parlamento local tras los comicios, aunque sí desplegaremos algunos posibles escenarios que ya se observan sobre una imaginaria mesa. Nuestra base será lo sucedido en las primarias. La clara victoria del oficialismo no tiene una traducción sencilla a la hora del reparto. Para saber cuántos concejales obtiene una fuerza política se deben tener en cuenta todos los votos emitidos de manera válida y positiva. Es decir que los votos en blanco ni siquiera son tenidos en cuenta para esta cuestión, son desechados. Se toman pues los votos positivos y se dividen por la cantidad de cargos a elegir, que en el caso de Mercedes son 9 bancas. Esa sencilla cuenta da un número que se convierte en la cifra que será necesaria para llegar a un piso. Es la primera condición. En las PASO fue aproximadamente de 3.400 votos. Entonces para llegar a obtener una banca al menos, hay que llegar a ese número. Luego repetirlo hasta que alcancen los votos y cuando se termine el número redondo quedará un residuo. En las elecciones de agosto el reparto hubiese sido de cuatro cargos para el oficialismo, tres para Juntos por el Cambio y 2 para La Libertad Avanza. Los dos últimos por residuos más altos.
Más opositores
Con ese panorama, el oficialismo analiza la posibilidad de recuperar esa importante cantidad de votos perdidos respecto de 2019 para cuanto menos defender las bancas que pone en juego en esta elección que son cinco. Con ese escenario de cuatro podría ganar la elección perdiendo terreno en el Deliberativo. También Juntos por el Cambio perdería una banca dado que defiende cuatro lugares. La aparición de los libertarios es la que rompe ese “bifrentismo”. ¿Cómo hacer entonces para no perder bancas u obtener más de las que hipotéticamente quedaron planteadas en las PASO? La respuesta es sencilla: hay que juntar más votos. Pero solo la respuesta es sencilla, pues cada fuerza deberá delinear la mejor estrategia para lograrlo. Hace algunos días alguien comentaba que igualmente el oficialismo por ser partido ganador se quedaba con la Presidencia y esa afirmación resulta relativa. En la mayoría de las oportunidades en el Concejo Deliberante se adoptan buenas prácticas de convivencia política y se les reconoce a los vencedores de la última elección el manejo del parlamento. Sobre todo y especialmente cuando hay equilibrios como el actual: es decir 9 a 9. Pero eso está escrito en el agua. Casi como aquel acuerdo por la Presidencia del espacio Juntos que fue la gota que colmó el vaso para dinamitar el Bloque. En términos reales el Concejo elige sus autoridades sometiendo al Cuerpo a una votación donde todas las manos valen lo mismo. Entonces si se repite el resultado/reparto de las PASO el oficialismo tendrá 8 concejales en diciembre y la oposición 10 (JxC 8 y LLA 2). No hace falta hacer demasiadas cuentas ni comentarios para tener en claro qué puede suceder si los sectores de oposición deciden aunar criterios. Ni siquiera obteniendo la Presidencia el oficialismo, tiene número propio para inclinar una votación. Convengamos que hoy tampoco lo tiene. Pero en la actualidad el voto de Presidencia tiene un peso que en un nuevo período de 10 a 8 no lo tendría en un marco de asistencia perfecta. Por eso para el oficialismo es fundamental salir a “recuperar” o volver a pedir ese voto que migró o que directamente se quedó en la casa, para pensar en 5 bancas o los más optimistas en 6. Pareciera lejano pero con tan solo un cincuenta por ciento de aquellos votos de la última ejecutiva estaría alcanzando. Por lo pronto no solo el oficialismo piensa en crecer. También lo hacen los libertarios y los de Juntos por el Cambio, que antes que nada deberán solucionar sus inconvenientes intestinos para después salir a convencer al electorado.







